Sin mi

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Al día siguiente los rayos empezaban a entrar por la ventana, abrí los ojos y contemplé a Grant, aún estaba dormido, tenia solo la pijama de abajo dejando su torso descubierto, podía observar claramente todos los lunares de su cuello, verlo dormir era magnífico, se veía tan lindo, tan adorable, ¡Parecia un ángel bajado del mismísimo cielo! ¡Grant era perfecto!

—Sabes que me despierto si me miras—dijo con una voz sensualmente ronca.

—Es difícil no mirarte.

—Cierra los ojos entonces.

—Gustin como quieres que duerma si te tengo a mi lado.

—¿Qué insinuas preciosa?— Pregunto abriendo mas los ojos y con un tono de picardía.

—Que hoy te llamaran para ver lo del papel, debemos desayunar algo.

—Puedo desayunarte a ti- Dijo atrayendome mas a él y quedando lo mas juntos posibles.

—Gustin hablo enserio.

—Me encanta cuando me hablas con mi apellido—dijo besando mi cuello con suavidad.—Me encantas, ¿lo sabías?—Susurró a mi oído con una voz ronca y sensual, causó una corriente eléctrica por todo mi cuerpo.

Grant era esa clase de hombre caballeroso, atento, romántico, apasionado, era todo lo que cualquiera pudiera pedir.

—Grant, escucha—Dije con dificultad.

—Te escucho cariño, siempre lo hago.

—No hablo de mi amor, tu celular.

Grant se separó de mi y se sentó en la cama tomando si teléfono del buró, yo por otra parte sentía como él calor inundaba la habitación y como los colores se me subían al rostro.

—¿Si?, Lo entiendo, perfecto, a las 5 de la tarde, nos vemos mañana—dijo Grant al teléfono.

—¿Todo bien amor?

—¿Sabes que te amo, verdad?

—Sí.

—Por eso sé que te amaré a pesar de la distancia, preciosa— Dijo Grant acurrucandose de nuevo en la cama.

—¿De qué hablas?

—Los productores de la serie quieren que vaya a Canadá hoy mismo, se que lo nuestro va a funcionar, te llamare todos los días y vendré cada que pueda ¿si?

Me recoste sobre él pecho de Grant, sus palabras fueron lindas y sabía que hablaba con sinceridad, pero lo que más me dolió fue saber que no estaba presente en sus planes, si él me hubiera pedido ir con él lo haría sin importar nada, no quería presionarlo, estaba tan feliz, quizás nuestro amor a distancia funcionaría, no era tan fuerte como lo aparentaba, una lágrima bajo por mi mejilla y cayó en su pecho.

—Tranquila amor.

—Te voy a extrañar— dije entre sollozos.

—Y yo a ti pequeña, tu sabes cuanto quiero hacer este papel, pero no puedo irme si estas así, no puedo, me rompería el corazón.

—No es nada Grant, solo fue la noticia, estaré bien, se lo que significa para ti y te apoyo, contigo a kilómetros o a centímetros, no me importa la distancia.

—Eres la mejor, enserio te amo— Dijo rodeando mi cuerpo con sus brazos, beso mi frente y después mis labios, ese beso me supo a despedida, sus labios fueron lentos y tiernos, sabía que a Grant también le dolería dejarme, pero era lo mejor.

Nos quedamos así un par de minutos tirados en la cama, después preparamos ambos el almuerzo, no había mucha plática entre nosotros nos limitábamos a hablar y en su lugar intercambiabamos abrazos y besos.

Eran ya las 2 de la tarde, ayudé a Grant a hacer sus maletas, llevó solo lo necesario, en 2 maletas cupieron casi todas sus cosas, a excepción por las 2 sudaderas de él que yo siempre usaba.

—Ten—dije estirando la mano.

—Quédatelas amor, te sientan mejor a ti.

—No lo digas de esa manera—
Dije con los ojos llorosos —
Suena a despedida.

—No lo es cariño, tu y yo seguimos juntos, solo que tengo que trabajar y cuando acabe vendré a visitar a mi bella novia.

Se acercó y tomo de mi cintura quedamos juntos y pude ver sus hermosos ojos verdes con mas detenimiento, después de estar juntos 3 años y de vivir en él mismo departamento por 12 meses, me dolería muchísimo no tenerlo por las mañanas todos los días, no poder escucharlo cantar mientras se bañaba, no poder abrazarlo en las noches, despertarlo con un beso, su aliento sabor a menta, su perfume en sus camisas, aferrarme a él cuando tuviera pesadillas, incluso recoger su ropa tirada del piso, en pocas palabras extrañaría todo de el.
Conduje al aeropuerto una hora antes de vuelo, Grant miraba a la ventana pensativo.

—No quiero irme—mencionó de repente.

—Tienes que irte Gustin, o debo decir Flash—dije tratando de sonar emocionada.

—Te amo.

—Te amo más Gustin.

Cuando llegamos estacioné el auto cerca del aeropuerto, Grant se dirigió a comprar el boleto mientras yo lo miraba detenidamente, regreso y una voz en el parlante indicaba que era tiempo de abordar.

—Tengo que irme.

—Lo sé.

—¿Te llamo cuando este allá?

—Esperaré tu llamada —dibuje una sonrisa débil en mi cara.

Grant tomo mi rostro con sus dos manos me atrajo hacia el y me dio un beso, algo dentro de mi me decía que ese seria el ultimo en mucho tiempo.

Me separé de el por falta de aire y lo mire, una lágrima bajaba por si mejilla, la limpié y sonreí.

—Anda amor, o el avión te dejará.

El no contestó, dio media vuelta y se marcho, había sido un día difícil, a ninguno nos gustaban las despedidas.

No me quede a que el avión despegara, salí corriendo directo al coche y lloré como loca unos minutos pegada al volante, cuando me tranquilice me dirigí a casa, todo se veía tan vacío y frío, me sentía incompleta me hacia falta mi Grant, miré una de las sudaderas que el me había dejado, aspiré una vez mas su olor, ese olor que me volvía loca, me vestí con la sudadera y me tiré a la cama sin ganas de comer o cenar, lloré por unos minutos hasta quedarme dormida, de seguro Grant ya estaría rumbo a cumplir uno de sus sueños, pero, sin mi.

¿Que les parece? ¿Les gusta? ¿Porque Grant no le pidió que fuera con ella? ¿Será fácil mantener una relación a distancia?
Los escribo pronto<3

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