Parte XIII

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Increíble

El camino hasta la casa de Ian fue silencioso, se habían callado desde que Lucianna exigió ser ella quién manejara. Sin mucha discusión de por medio Jared entregó las llaves del vehículo… Mientras conducía,  ninguno sabía exactamente qué decir, qué comentar…

“se ve mas madura” pensó Jared observando a Lucianna de reojo

“se ve mucho más atractivo” pensó Lucianna haciendo lo mismo

“sigue manejando como una desquiciada” Jared sonrió

“a puesto a que quiere decirme que baje la velocidad, odiaba que manejara rápido”

“se que está esperando a que le pida que frene un poco, no lo haré” miró distraído por la ventana

-dilo- murmuró Lu impaciente-

-¿qué cosa?- se hizo el desentendido-

- lo sabes, ya dilo- soltó una risa y aceleró un poco más

-pues… frena por favor! Has pasado el límite de velocidad más de 4 veces y solo llevas 5 minutos conduciendo!-dijo desesperado y Lucianna redujo la velocidad sin antes reír con ganas. Hace tiempo que no lo hacía… se sintió bien, hasta que volvió al a realidad. Jared estaba a su lado, no podía verse vulnerable. Su rostro volvió a tornarse sombrío.

***

-bien, pasa…-Lu abrió la puerta y Jared entró inspeccionando todo-

-linda casa- quiso sonar distraído, pero no lo logró. Los últimos minutos con Lu en el auto habían sido bastante incómodos-

-gracias, es de Ian- en algún momento tenía que comentar que vivía con Ian, tarde o temprano durante la visita Ian y Jared se encontrarían y considerando que ninguno era santo de la devoción del otro, Lu temía por una guerra entre chicos guapos de ojos azules…-

-claro, Ian- murmuró molesto y aun más curioso. Ian y Lu vivían juntos, Ian era el padre de Emi, Emi no lo sabía. Raro, muy raro-

-espera aquí, Emi debe estar en el cuarto, siéntate- indicó y fue a la habitación a buscar a la pequeña-

-hija?- Lu buscó entre las almohadas apiladas en el piso- aquí estas pequeña- la cargó y Emi, con un puchero en su rostro se encogió de hombros- sabes, hay alguien que vino a visitarte!- quiso sonar entusiasmada para animar a la pequeña, difícil- por qué no te peinamos un poco y vamos a decir hola? –sentó a la niña en la cama y acomodó su cabello- vamos? –estiro la mano pero Emi no la tomó- no quieres venir? Estoy segura que te encantará saber quien vino!- la niña se bajó de la cama y camino mordiéndose un dedo hasta la sala. Una vez allí, corrió y se encaramó en las piernas de un sorprendido Jared-

-EMI! Hola diablilla! Como estas?- intentaba tomar a la pequeña pero ella se movía con rapidez hasta que quedó completamente abrazada a él- estas feliz de verme ah?- la niña asintió- como estas? Tu mami me dijo que no has comido!- La niña solo se aferraba a Jared, no respondía. A él le pareció extraño, aún más extraño cuando Lu los dejó a solas y entonces Emi comenzó a hablar-

-quería pintar contigo- dijo a la ligera-

-pues pintemos!- dijo Jared y ambos se tiraron en el suelo a dibujar-

-mi mami se enojó conmigo- dijo mientras le entregaba el sacapuntas a Jared-

-lo sé… estuvo mal lo que paso- Se incorporo y dejo que Emi se acurrucara en su pecho. ¿qué le estaba pasando con esa niña? Sintió la necesidad de acariciar ese cabello que tanto se parecía al de Lu- Emi, tu mami me dijo que no comías… eso no está bien, debes comer para ser fuerte- sin querer se sintió hablando como un padre lo haría con su hija, pero eso era imposible, el no tenía una-

-tenía penita- dijo Emi tironeando el triad que Jared llevaba en su cuello-

-te gusta verdad?- ella asintió- mmm ya se- se quitó el colgante y lo puso alrededor del cuello de la niña- es tuyo ahora, cuando sientas que me extrañas acuérdate que tienes esto, entonces será como si yo estuviera aquí, de acuerdo?- la niña sonrió ampliamente y desde ese momento no dejo de juguetear con el pequeño metal-

La puerta abriéndose y unos pasos acercándose interrumpieron el desfile de juguetes que Emi había montado en la sala para enseñárselos a Jared, quien lucía un lindo cintillo rosa con un par de trencitas hechas por la pequeña

-alguien en casa?- Ian preguntó y dejo un par de bolsas sobre una mesa, Emi se puso de pie y le dio la bienvenida a su tío con un abrazo y un beso sonoro. Jared sintió celos y la verdad, no sabía cómo lidiar con eso, lo que lo hizo sentir más frustrado aún- princesa!! Y mami?- dijo sin notar la presencia de Jared aún. La niña indicó el camino hacia el cuarto de Lucianna.- bien, y … Jared…- dijo bajando el tono de voz-

-Ian- saludo Jared manteniendo la seriedad e intentando disimular su molestia. Pasaran los años que pasaran, Ian siempre sería el hombre que le arrebató a Lu.

-iré a ver a Lu- de inmediato desapareció por el pasillo-

-Emi, sabes, necesito hacer pis… me esperas?- mintió, quería ver qué pasaba con Ian y Lucianna en ese momento, ¿seguirán siendo una pareja? Debía saberlo.

-bueno, apúrate…- dijo la pequeña acomodando un osito que se rehusaba a quedarse sentado- y lávate las manos- Jared rió ante la ocurrencia de la pequeña y se escurrió hasta una habitación de la cual provenía un poco de luz… se acerco para poder escuchar…

-shh, tranquila… ey, Lu… no quieres que Emi te vea así verdad?- Ian hablaba tiernamente, tanto que Jared quiso entrar a golpearlo-

-es que… te das cuenta Ian? Esto es horrible, no puedo, te juro que no puedo- estaba llorando, por alguna razón que Jared desconocía Luce estaba llorando. Se acercó un poco más, lo suficiente para poder ver desde la puerta entreabierta-

-lo sé… pero…-

-pero nada, MI hija no habla conmigo! Conmigo! Soy su mamá por el amor de Dios! Y el llega y… aghh… -de qué hablaba Lu? No lo entendía

-es extraño, me gustaría tener la respuesta pero no lo hago Lu, quisiera poder ayudarte pero…-

-no puedes… nadie puede…- Ian abrazó a Lu, y cuando lo hizo Jared debió hacer  uso de su autocontrol, odiaba verlos abrazados,  odiaba pensar que así era como se habían burlado de él, bajo esa fachada de amigos se habían reído en su cara… y lo peor, le molestaba saber que Lu aún era de Ian.- Ian… él piensa que Emi es tu hija…

-qué? Es posible que diga creyendo que tu y yo….-dejo la pregunta al aire-

-increíble no? Casi 5 años y sigue creyendo que lo engañe contigo-  Jared se apartó de golpe y volvió a la sala sin hacer ruido. No podía creerlo… Lucianna e Ian no estuvieron juntos? Entonces él había estado equivocado? La había perdido por una mentira? No podía ser verdad…

Le dijo a Emi que debía ir a casa y sin despedirse de los demás condujo rumbo a casa, necesitaba pensar…

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