Parte VIII

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Busqueda, miedo, realidad

Los días transcurrieron sin muchos problemas… Lucianna se sentía feliz, no solo por lo bien que le estaba yendo y los buenos comentarios que Stefanno le hacía sino que al parecer Emi se sentía a gusto en la guardería. Por fin creía que el mundo le estaba sonriendo… sin embargo, esa sensación de angustia en su estomago y la presión en su pecho no querían desaparecer…

-Diviértete amor- le dio un besito y un abrazo a Emi- nos vemos a la hora de almuerzo cariño- la pequeña asintió y se unió a los demás niños en la sala.

Emi era una niña tranquila, pero desde que conoció a Jared –su nuevo amigo- como él mismo le había dicho que serían, Emi se escapaba de la guardería en su búsqueda… solo un par de veces lo había logrado ver, una de ellas Jared se acercó, la cargó en brazos y a regaño por haberse escapado  de nuevo. Le dijo que no lo debía hacer o él se enojaría, pero al ver que la pequeña comenzaba a hacer un puchero no pudo… se estaba volviendo un blandengue? Eso creía él…

Fue ese mismo día que le dijo a Emi que serían amigos, pero que sería él quien la fuera a ver a la guardería así ella no se tendría que escapar… Quien se lo iba a imaginar? Jared Leto sometido por una diablilla de 4 años quien lo había hecho hacer “pinky promise”!

Sin embargo, hace ya dos días que Jared no iba… Emi se sentía triste, ella no se había escapado porque él señor de la falda había dicho que la visitaría y le había mentido… así que hoy le diría lo que su mami le había enseñado, que las promesas no se rompen…

Una vez más salió sin que las cuidadoras lo notaran, aunque había sido advertida, si se escapaba una vez más le dirían a mamá y mamá se enojaría… pero ella quería ver a Jared, él era divertido, y le gustaba que la cargara, y también le gustaba su dibujo en el brazo y el triangulito que llevaba amarrado en su cuello… nunca le había preguntado cómo se llamaba, hoy lo haría…

-Entonces, aún no deciden quién nos ayudará?- pregunto con cansancio-

-lo que pasa es que los clientes han aumentado, hoy todo el mundo quiere ayuda con el vestuario- se excuso una señorita que a Emi le pareció que llevaba una falda muy corta-

-pero no queremos una “ayudita” con el vestuario, es más que eso… necesitamos también ayuda con nuestro video clip- recalcó el hombre más bajito, el también tenía un triangulo, pero estaba dibujado, Jared le había dicho que era su hermano mayor. Emi no entendió, si era mayor por qué era más pequeño?-

-lo sabemos señor Leto, es por eso que estamos haciendo lo posible por encontrar un equipo a la altura para que trabaje con ustedes-

Jared escuchaba algo aburrido, la verdad es que la idea había sido de Shannon, su hermano, y Tomo y Emma habían estado de acuerdo… según “para ayudarlo y que no se volviera un viejete gruñón y estresado por el exceso de trabajo” el no era un viejete ni menos gruñón! Y había hecho una amiguita, que no le llegaba ni siquiera hasta la cintura, que lo podía comprobar.

-como sea- refunfuño Shannon- nos vamos?- antes que  Jared pudiera responder sintió que alguien tiraba de su pantalón- tu novia de nuevo- se burló Shannon-

-no seas imb…- se detuvo, no diría malas palabras delante de Emi- hola angelito- se puso de cuclillas para quedar a la altura de la niña y le revolvió el cabello - cómo estás?-

-me prometiste que irías a verme- susurró con tanta ternura mordiendo su labio inferior que Jared creyó morir de amor-

-wow, 4 añitos y te tiene controlado bro- rió fuertemente, pero al ver que Emi de verdad estaba triste se arrodillo a su lado- em… no habíamos venido Emi- acarició la mejilla de la niña con suavidad, a Emi le gustó-

A little piece of heaven, a little piece of you¡Lee esta historia GRATIS!