Parte VII

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Emilia II

Para Emilia era algo inusual compartir con pequeños de su edad, en realidad, compartir con cualquier persona que no fuera mamá, Ian o su bisabuela ya era algo extraño. A pesar de esto y de no hablar, los primeros minutos en la guardería fueron divertidos para ella, mucho más cuando descubrió una caja plástica llena de lápices de colores de todos tipos, el paraíso.

Pero luego de haber probado cada uno de los lápices en su block ya no sabía que más hacer. Recorrió la guardería de arriba abajo varias veces – no es que fuera muy grande- decidió hacerlo caminando hacia atrás, y luego con los ojos cerrados… no importaba, ya estaba aburrida, no tanto porque extrañara a mamá, sino que a quería jugar con tío Ian y ver alguna película. Entonces, el haber caminado una y otra vez por el lugar trajo sus recompensas… una puerta que nadie usaba… un lugar por donde salir.

Estaba decidida, encontraría a mamá y juntas volverían a casa. Y claro, también tendría tiempo de ver esas fotos con señoras grandes y ropa bonita como la que mamá dibujada, quizás podría dibujarlos y dárselos a mamá…

Emilia pasaba desapercibida, por lo que ninguna de las cuidadoras notó su ausencia cuando la pequeña tomo su mochila con lápices, su gorrito con orejitas de gatito e  inclinándose en punta de pies abrió la puerta y salió en búsqueda de mamá.

Camino por unos minutos, bajó una escalera que le pareció interminable, se distrajo mirando los cuadros con muchos colores que le parecieron muy bonitos- se pregunto si mamá podría conseguir lápices con esos colores- luego llegó a lobby. Estaba cansada, así que se decidió a esperar a mamá allí, estaba segura que si no se movía podría ver cuando mamá se fuera. Sin más, se sentó tras uno de los sillones del lobby, sacó su block y comenzó a pintar.

- me podrías repetir para qué estamos aquí?- escuchó una voz masculina, le pareció una voz bonita, apoyó su cabeza en el sofá y escuchó.

- tengo que explicarlo de nuevo?- respondió otra voz- nuevo disco, nuevos videos, entrevistas, aquí nos pueden asesorar…- esta persona sonaba cansada, a Emi le causó gracia.

- asesorar? Para qué? Yo tengo ideas, y nuestra ropa está bien- respondió la voz que le había gustado a Emi, sintió curiosidad, cómo se verá él?-

-lo dice el que usa faldas sobre sus pantalones- resopló- hey, un poco de ayuda no nos vendría mal, podemos conseguir ropa llamativa para el video, y …. Modelos- Emi sintió que alguien se sentó sobre el sofá donde ella estaba apoyada- ufff, hablando de modelos- El hombre miró descaradamente  un par de chicas altas y delgadas que pasaron frente a él- espérame aquí, no tardo-

-Shannon! No te va…. Olvídalo- resopló y espero a por su hermano. De pronto sintió que algo había tocado su muñeca, se sobresalto y miro a su lado pero nadie estaba allí- me estoy volviendo loco- resoplo y Emi contuvo una risita, y es que le había llamado la atención el tatuaje que el joven tenía en su muñeca y quería verlo mejor para dibujarlo. Luego de hacer las primeras líneas Emi tocó la mano del hombre de nuevo- Qué dem…- Él movió su mano de nuevo y vio un par de orejitas de gato esconderse tras el sofá, sonrió y deliberadamente dejó su mano caer para que el travieso, o traviesa, volviera a tocar su mano y así el la/lo atraparía.

Su estrategia dio resultado, una vez más Emi tomo su mano, pero esta vez él estaba esperando…

- qué haces pequeña?- dijo divertido ante la expresión de la niña. Ella sonrió y se sonrojó, él se detuvo por un momento en los ojos azules de la niña, por algún motivo le causo simpatía, luego esa sonrisa tímida, le parecía familiar, la forma del rostro y al parecer una manía de la pequeña de esconder su labio inferior cubriéndolo con el superior… donde había visto eso antes? Emi se sintió confiada y se decidió a hacer algo que no era usual en ella…-

- dibujo- respondió Emi encogiéndose de hombros-

- y qué dibujas?- preguntó interesado, y sintiéndose bastante curioso por aquella traviesa-

- el dibujo que tienes en tu mano- respondió-

-este? –le enseño el  tatuaje en color rojizo que llevaba en la muñeca. La niña asintió- te gusta?- la niña asintió de nuevo- me muestras tu dibujo?- la niña le entregó su block y Jared asintió complacido- muy bonito

- gracias- respondió la pequeña sintiéndose orgullosa de su trabajo-

- y cómo te llamas?- preguntó mientras Emi salía de su escondite e intentaba sentarse en el sillón junto a él. Por su puesto la ayudo, cada gesto de la pequeña le parecía adorable y divertido, se sentía a gusto con ella, y no es que fuera un amante de los niños pequeños-

- Emilia, pero me dicen Emi… y tú?- Se sorprendió por la personalidad de la pequeña, quien lo miraba con ojos curiosos y que además, jamás soltaba su cuadernito. Podría haber jurado que conocía a la niña, pero eso era imposible, verdad?-

-soy Jared, Jared Leto- estiro su mano y Emi la tomó entre risas mientras ambos la agitaban saludándose- y tus papas? Donde están?- preguntó algo preocupado, no era normal que una pequeñita estuviera sola en un lugar como ese-

-mami está trabajando aquí, no sé bien donde, no la pude encontrar- hizo un gesto que a Jared le pareció era un puchero, pero a la vez había un gesto de molestia o frustración, no supo cuál de los dos- y mi papi no sé, no tengo, mami no habla de él- la niña se encogió nuevamente de hombros y jugueteo moviendo sus pequeños pies que colgaban sobre el sillón-

-mmm ya veo, yo tampoco tengo papá- sintió la necesidad de decirlo, por algún motivo no quería que la pequeña se sintiera mal, pero por otro lado, ella no parecía afectada por no tener  un papá presente- y, tu mami te dejó aquí?-

-no, en la guardería, pero me aburrí- dijo acomodándose en el sillón-

-mmm, sabes, tu mami se puede preocupar si te va a buscar y no te encuentra, te llevo a la guardería?- Emi no quería volver, pero si mami se preocupada se pondría triste, y ella no quería eso. Asintió y tomó la mano del caballero que le pareció simpático, ella quería que él fiera su amigo, aunque era raro, los hombres no usaban falda.

Jared llevó a la niña a la guardería, las cuidadoras ni siquiera habían notado que Emi no estaba, así que decidieron simplemente no contarle a Lu que su hija se había escapado, y mucho menos que el mismísimo Jared Leto la había traído de vuelta.

A little piece of heaven, a little piece of you¡Lee esta historia GRATIS!