Capítulo 48

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Capítulo dedicado a @MartuHoStBi





En cuanto vi que Liam se acercaba a Ed y a mí con una sonrisa tímida pude adivinar que llevaba algo en mente. Le había visto hablar con Louis por lo bajo, y eso me hacía pensar bastante mal. Ellos nunca me escondían nada.

-¿Quieres dejarme el pelo quieto, niño? -Ed echó su cabeza hacia atrás, haciendo que aquellos mechones naranjas se escaparan de mis dedos-. Te cortaré las manos si vuelves a tocarlo.

-Es que es increíble -me excusé.

Él luchó por esconder aquella pequeña sonrisa que se le formó al escucharme. Para entonces, Liam ya se había sentado a nuestro lado.

-Hey, Harry -susurró-. Sigue... ¿sigue en pie lo del boxeo?

Ladeé la cabeza hacia el castaño, quien me miraba con la inocencia pintada en su rostro.

-Eh... Claro. ¿Qué pasa? -hablé igual de flojo.

-Le he dicho a Louis que quiero ir a tomar el aire, ha ido a avisar a Zayn y Niall para ver si quieren venir. Podría aprovechar para darte clases.

Ed se inclinó hacia nosotros con el ceño fruncido, curioseando.

-Eh, secretos en la oreja son cosa de vieja -gruñó-. ¿Qué pasa aquí?

-Harry y yo saldremos a boxear -resumió Payne.

Sus ojos azules se abrieron como platos y pronto se encontraron con los míos.

-¿A boxear?

-No voy a tenerte de guardaespaldas hasta que termine el curso -apunté-. Quiero aprender a defenderme solo.

-Niño, de aquí a que aprendas a defenderte te habrán matado.

Me lo quedé mirando en silencio durante unos segundos en busca de algún rastro de burla en sus ojos, pero no encontré nada más que la dura y cruel verdad. ¿Qué iba a hacer yo en un par de horas que lograra salvarme de alguna pelea?

Suspiré y miré a Liam, quien me miraba apenado. Yo sabía que él había pasado por más o menos lo mismo que yo, pero en una edad realmente injusta. Tuvo que aprender a defenderse desde bien pequeño, y eso sí que era difícil.

-Quiero intentarlo -afirmé, haciéndole sonreír.

Ed suspiró por detrás de mí y seguidamente escuchamos unos pasos aproximarse a nosotros. Los tres alzamos nuestras cabezas y nos encontramos con un Niall de labios totalmente rojos e hinchados.

Dios mío.

Se sentó en el suelo junto a nosotros y nos sonrió, mientras que todos tratábamos de asimilar la razón de aquellos labios rojizos.

-¿Qué querías, Liam? -se dirigió al castaño inocentemente.

-Harry y yo íbamos a salir para explorar un poco Holmes Chapel y...

-Vale, me apunto.

Pestañeé un par de veces ante su rapidez. Al parecer, a Niall no le apetecía mucho estar encerrado durante horas. Aunque a decir verdad a mí tampoco me agradaba la idea.

-Oye, rubio de bote -habló Ed-, ¿qué te ha pasado en la boca?

El irlandés frunció el ceño y le dio un trago a su botella de cerveza, ignorando completamente su comentario.

-Nada -se encogió de hombros.

El pelirrojo y yo intercambiamos una mirada divertida mientras que Liam se levantaba del suelo para luego mirarnos.

-¿Nos vamos?

Tanto Niall como Ed asintieron e imitaron al castaño, yo me quedé mirándolos desde el suelo con una mueca de asco.

-No me quiero levantar -protesté.

-Pues ya me dirás tú cómo piensas salir a andar -comentó Niall para luego terminar de beberse toda su cerveza y salir a tirarla.

-Vamos, Harry -Liam me metió prisas y se fue dirección a la puerta de entrada.

Miré a Ed, quien se mantenía de pie a mi lado con el ceño fruncido.

-Llévame -alcé los brazos cual niño pequeño y alzó una ceja.

-Y una mierda.

-Una no, dos. Llévame, Ed -insistí.

Suspiró negando con la cabeza para luego mirarme con expresión divertida.

-Levántate del suelo al menos, ¿no? ¿O acaso esperas que te levante yo?

-Claro -reí.

-Si tengo que levantarte no te va a gustar -me amenazó.

Ante la amenaza, mejor obedecer.

Me levanté resoplando y vi como Niall y Liam salían por la puerta, por lo que me apresuré en saltar sobre la espalda del pelirrojo, quien se sobresaltó al notarme.

-¡¿Qué te crees que haces niño?!

Me aferré con fuerza a su cuerpo y a él no le quedó más remedio de sujetar mis piernas para que no cayera.

-Al menos llévame al jardín -rodeé su cuello con mis brazos y apoyé mi barbilla sobre su cabeza-. Por favor.

Suspiró pesadamente y se puso a caminar por el salón en dirección al exterior. Me podía sentir orgulloso de ése logro.

-¡Me voy a pasear, mamá! -grité.

-Hostia -en cuanto iba a cruzar la puerta Ed cambió totalmente el rumbo y se encaminó a las escaleras.

-¿Dónde vas?

-Cállate niño -se paró en el pie de las escaleras y entonces nos encontramos con Gemma mirándonos desde arriba del todo-. Vuelvo dentro de un rato, Gems.

Mi hermana asintió con una sonrisa y se dio media vuelta para volver a su habitación, mientras que mi corazón se deshacía por momentos.

-Eres muy dulce, Edward -reí.

-Llámame así otra vez y te juro que te tiro al suelo.

Ambos nos quedamos en silencio por un par de segundos para asimilar la situación y entonces me removí en su espalda.

-Arre, caballo.

-Te pegaré una hostia -gruñó mientras se ponía a andar.

-Yo también te quiero.



NARRA ED



Harry se abrazó todavía más a mi cuerpo en cuanto comencé a andar en dirección a la puerta, imagino que era por miedo a caerse o, por otro lado, a que yo le tirara al suelo.

Una vocecita se rió retorcidamente en el interior de mi cabeza en pensar que podría llegar a hacerlo, pero decidí bajarle el volumen e ignorarla. No le iba a hacer eso al pobre niño.

Al llegar al jardín nos encontramos con el negro, el idiota y el mal teñido despidiéndose, mientras que mi primo los miraba desde lo lejos. En cuanto sus ojos azules se pararon en los de Harry, el segundo comenzó a removerse sobre mi espalda dejándome claro que quería bajar. De un momento a otro lo solté y él dio un salto hacia su novio, quien ya caminaba en nuestra dirección.

-Lou, me voy con los chicos a... pasear -dijo nervioso, mientras que mi primo le abrazaba tiernamente-. Volveré pronto.

No pude evitar poner una de mis mejores muecas de asco. ¿A caso Louis no podía saber que Harry boxeaba? Joder, ¿no era su novio? Un poco de confianza, por favor.

-De acuerdo bebé -respondió el otro, regalándole un beso.

El niño rió por lo bajo y Louis comenzó a hacerle cosquillas, provocando que el pequeño se retorciera entre sus brazos.

Mierdas por todas partes -pensé.

-Me harán vomitar arcoíris -gruñí.

Me giré y vi como el rubio de bote le plantaba un beso en los morros al otro tonto, dejándolo con una sonrisa de aquellas en las que me darían ganas de quitarme un zapato y estrellárselo en el paladar.

Odiaba aquellas sonrisas de enamorados, siempre las había odiado y siempre las iba a odiar.

Era ley de vida.

Sonreí al pensar en lo bien que estaría que la gente recordara una de mis frases mentales épicas para luego enmarcarlas o, yo que sé, imprimirlas en papel higiénico y limpiarse el culo con él. Después recordé que, como ya había dicho, eran frases mentales y nadie podía escucharlas.

Estúpida mentalidad retrasada la mía. Podría pensar en alto para que lo escuchara todo el mundo. Espera -sonreí- ¿Por qué no lo hago?

-Tú, rubio -le señalé y ambos me miraron-. Y ya de paso tú también, negro. Tengo que buscarte un apodo para ti, que lo de negro es muy evidente. Los dos, borrar esa sonrisa de vuestra cara.

Sentí una fría mano rozar la mía y de repente vi como Harry aparecía por detrás de mí y tiraba de mis dedos para que me moviera. No lo consiguió, pero ver como se esforzaba por hacerme andar resultó realmente gracioso.

-Ed, deja de molestar -siguió tratando de moverme sin resultado alguno.

Sonreí y dejé de oponer resistencia para que pudiera comenzar a tirar de mí. Mientras Liam y... ¿Niall? Salían a la calle Zayn se encaminó hacia mi primo, pasando por mi lado y dejándome ver una pequeña pelusilla negruzca que comenzaba a salirle en la barbilla.

¿A eso le llamaba una barba?

Parecía un chivo, jod... espera.

-¡Chivo! -Grité parándome en seco, llamándole la atención hasta el punto de hacer que se girara- Eres un puto chivo, esa barba te delata. Ya tienes un apodo digno de estrella porno. Chivo el Negro.

Vi como Harry luchaba por no reír y seguía tirando de mí, mientras que la cara del moreno era digna de una fotografía.

-Necesitas que te dé el aire, Ed -rió Harry para sus adentros- ¡Volvemos luego chicos!

Louis y Zayn negaron con la cabeza como si todo aquello les superara y al poco rato desaparecieron en el interior de la casa. Los otros dos bichos ya habían comenzado a caminar por la calle a saber en qué dirección, mientras que Harry se mantenía apegado a mí.

Era curioso ver como había alguien en este mundo que no se echaba atrás una vez había descubierto mi carácter y que, sin embargo, decidía acercarse a mí para conocerme mejor.

Yo tenía mi reputación de chico malo más que ganada y merecida, había tocado las narices a la gente a más no poder y me había dedicado a hacer la vida imposible a mi familia, hasta el punto que ellos también me apartaron un poco por el hecho de que ya no podían soportarme más.

El único que tenía cerca y había decidido seguir hablándome había sido Louis, y tampoco me importaría mucho si decidiera desaparecer como lo hicieron todos.

¿Quién mierdas necesita una puta familia? ¿Y quién quiere tener amigos?

-¿Ed? -una voz algo angustiada retumbó por mis oídos.

Se me había olvidado totalmente que estaba con Harry.

-Qué -gruñí.

-¿Estás bien?

Puto niño con poderes mentales.

-Estoy a tu lado, por supuesto que no lo estoy -me metí las manos a los bolsillos y aceleré el paso, dejándole atrás.

Y eso era lo que pasaba mayoritariamente: Me enfadaba conmigo mismo, la gente me veía molesto, se preocupaban por mí y entonces me enfadaba con ellos por malgastar su tiempo conmigo.

Volví a escuchar pasos a carrera y de un momento a otro noté de nuevo una de aquellas frías manos rodear mi antebrazo, tapando mis tatuajes con sus dedos.

-Sé que en realidad te gusta estar a mi lado -musitó con inocencia-. Así que me quedaré a tu lado cuando lo necesites.

Ladeé la cabeza y mis ojos se encontraron con los suyos, puros, parecidos a los de un niño pequeño. Sus labios color sandía dibujaron una suave sonrisa tranquila la cual me dejó claro que no había rastro de mentira en sus palabras.

-¿Te he dicho alguna vez que te odio, niño? -dejé de mirarle para poder controlar a Niall y Liam, quienes caminaban por la calle conversando animadamente.

-Bastantes miles de veces.

Sonreí inconscientemente y él soltó una risita divertida.

-¿Te lo creíste alguna vez?

Un pequeño silencio se apoderó de la conversación mientras podía ver por el rabillo del ojo que su sonrisa se ensanchaba más y más por cada milésima de segundo que transcurría.

-No -murmuró finalmente.

-Mejor, no deberías.

Su mano dejó de tocar mi brazo y fue trasladada al bolsillo de su pantalón tímidamente. Volví a girarme para verle la cara y me encontré con dos mejillas sonrojadas elevadas a causa de una gran sonrisa que trataba de ser escondida por su dueño.

-¿No me odias, Ed?

Suspiré.

-No.

Se mordió el labio inferior y para entonces giramos la esquina de la calle, viendo como Liam se paraba en frente de un descampado. ¿Ahí iba a aprender Harry a boxear?

-¿Significa eso que...?

-No significa ni que te quiera, ni que te tenga aprecio, ni que seamos amigos ni siquiera que te considere alguien cercano a mí -le interrumpí de golpe-. Simplemente no te odio.

-Eso ya es un logro -dijo satisfecho dando por concluida nuestra corta conversación.

Nos acercamos a los otros dos chicos y el castaño miró al rizado con ilusión.

-¿Listo para aprender, Harry?

El chaval asintió con la cabeza y como si de telepatía se tratara ambos me miraron a mí y seguidamente clavaron sus ojos en el rubio.

-Ed, ¿puedes quedarte por ahí con Niall? -El niño señaló hacia la nada sin darle mucha importancia al sitio exacto señalado.

El rubio resopló por lo bajo a ver el largo rato que le quedaba de espera hasta que Liam y Harry terminaran con su clase diaria.

-Si no hay más remedio -me encogí de hombros-. Vámonos, bicho. Sé libre, vete a pastar por ahí.

Niall me fulminó con la mirada antes de echarse a andar y localizar un buen sitio donde sentarse para ver pasar las horas. Finalmente terminé por imitarle, aunque yo me senté algo más cerca de Harry y Liam... por si acaso.

Aquél niño me preocupaba demasiado.




Los minutos corrían más rápido de lo esperado y Harry seguía allí, con las mejillas rojas, frente sudorosa y gesto sofocado. Si seguía así terminaría por caer rendido al suelo, ya no podía más el pobre.

-Hey, niño -le llamé, pero él siguió tratando de esquivar los golpes que Liam trataba de darle-, como te pegue una hostia y caigas al suelo, yo no te voy a recoger. Lo sabes, ¿no?

Le escuché decir algo por lo bajo, pero no llegué a entenderlo. Liam rió así queque supuse que se había burlado de mí.

Puto niño.



NARRA HARRY



Los nudillos de Liam volaban a escasos centímetros de mi cabeza y yo, como si de un profesional se tratara, los esquivaba con una precisión que jamás habría logrado encontrar en mí mismo.

Durante el tiempo que Louis y yo estuvimos separados tuve ocasiones para practicar aquello, por lo que en realidad no era realmente un principiante. De todas maneras Liam me enseñó a protegerme la cara y el cuerpo y a esquivar lo más rápido posible para poder contraatacar y me prometió que, el próximo día que tuviésemos la ocasión, se traería unos guantes decentes y me enseñaría a utilizarlos.

Le podría haber respondido que no necesitaba eso, que en realidad yo solo quería aprender a defenderme, pero en verdad aquello me estaba comenzando a gustar.

Quería aprender a boxear y sentirme orgulloso de mí mismo.

Porque ahora Louis era el que me protegía a mí pero, ¿y si algún día dejara de ser así?

¿Qué pasaría si se giraran las tablas y fuera yo quien tuviera que protegerle a él?

Y en ese momento vi como el puño de Liam estallaba en mi mejilla provocando que un "crack" se escuchara en el interior de mi cabeza.

Lo que pude sentir a continuación fue como mi cabeza aterrizaba sobre algo blando y húmedo, seguida de mi cuerpo, y varios "oh dios mío" trataban de cubrir un fuerte pitido que ocupaba la mayor parte de mi mente.

"Mierda" -dijo la voz de alguien- "Le has dejado K.O."



Y fue entonces cuando mis cinco sentidos parecieron desconectarse y todo se volvió más negro de lo que ya estaba.





._. Pobre Hazza, ¿no? Liam es un bestia.
Siento no haber actualizado antes, últimamente no estoy inspirada :(

El capítulo ha sido una mierda, lo sé sorry. Me hago responsable de cualquier desilusión. :(

AVISO KSHJGF: PRÓXIMO CAPÍTULO - ZIALL HOT Y MUCHOS MUCHOS LARRY FEELS

:3 ya queda poquito, muy poquito para la segunda temporada YAY
Nos leemos pronto
love you

Aitana

East Of Heaven ~ Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!