Capitulo 3

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Todo mi día a día era exactamente lo mismo. Me levantaba, procuraba que Jake ya estuviese desayunando para arreglarme, lo dejaba en la guardería, iba a trabajar con la Sra. Johnson y con Alex, al mediodía iba a recoger a Jake, íbamos a casa, me cambiaba, comía. Dejaba a Jake con Geo que venía en ese momento de trabajar y me iba a la cafetería. Y terminando mi turno de ella, me dirigía a la universidad.
Aburrida, podía decir que nunca lo estaba. Había estado acostumbrada al trabajo y a los estudios. Compaginar a Jake cuando llegó fue lo más duro.
Llegó el lunes tan esperado para mi, tenía una cuenta pendiente con John y el dinero para pagar el piso. Conocía lo suficiente a John para saber que él no había movido ni un dedo para conseguir el dinero.
Pero me sorprendió cuando me dejó encima de la mesa una vez que estaba desayunando unos diez de los grandes.
Eso me hizo escupir todo el café y mancharme la camiseta que había decidido ponerme.
-¿Cómo has conseguido tanto dinero en tan poco tiempo? - pregunté en un hilo de voz.
-Tu sólo me dijiste que te consiguiese el dinero. Aquí está. No creo que tenga que darte una respuesta más - se hundió de hombros pasando de largo.
-John, estas siendo todavía más crío. ¿Puedes decirme de donde has conseguido tanto dinero? Me están viniendo cosas a la mente y no son muy agradables - dije tajante.
Cobraba por tener sexo con mujeres, vendía droga a menores con un extra plus ganando más dinero, le había pedido el dinero a una mafia de por allí y ahora le debía mucho más dinero... Y miles de historias más que pasaban por mi cabeza.
-No te preocupes pequeña, no es nada ilegal - contestó con sarna.
Me dejó con la palabra en la boca, pues se marchó y cerró la puerta en alto con un sonido agudo para decirme que él ya había terminado de hablar conmigo. Cosa que, yo no lo había hecho.
No podía dejar de mirar aquel sobre blando delante de mi con tanto dinero, ¿y si el dinero era falso? Estaba en esas. Podría ser falso. Podría estar jugándome una mala pasada solo para quedarse y seguir sin hacer nada.
-Kate, ha llamado tu jefa, al parecer no hace falta que vayas a trabajar hoy - comentó Beppe apareciendo por la cocina detrás de mi.
-Perfecto, tendré que ir a mirar ropa para Jake - murmuré para mi.
-Si quieres, puedo llevarlo yo. No me importa, es más, paso por allí - dijo este trasteando por la cocina.
Guiseppe trabajaba como enfermero en uno de los colegios de aquella zona, lo único que él hacía era curar a aquellos niños que estaban enfermos o se habían caído a la hora del recreo.
A él le hubiese gustado sacarse un curso más para llegar a ser enfermero en planta en un hospital y tener la estabilidad de dinero sin problemas. Pero con sus antecedentes lo redujeron a aquello.
Y es que, todos nosotros podíamos estar arrepentidos de la vida tan salvaje que habíamos llevado por un tiempo, fue aquella vida que nos estaba fastidiando aun más nuestro presente y futuro. Se nos hacía más complicado ir a entrevistas de trabajo donde miraban nuestro expediente y veían exactamente 'arrestado por carrera ilegal'.
En mi caso, no tenía tanto aquel problema, sólo tenía el expediente de que había sido una chica problemática en mis tiempos. Pero como a todos les decía, yo había cambiado, tenía que hacerlo si quería seguir mi vida como persona normal.
-¿Qué es eso? - preguntó Beppe sacándome de mis pensamientos en el momento que se sentó a mi lado.
-Dinero - suspiré.
-¿Es de John? - asentí a su pregunta con la boca llena de cereales - ¿cuánto crees que hay?
-Diez mil - contesté.
-¿Y para que son? ¿Te está pagando todo lo que lleva viviendo de gratis o sólo es para los próximos años? - preguntó.
-Eso no lo había pensado - reconocí.
No sabía que hacer con todo ese dinero, no sabía que quería que yo hiciese con él. Tener todo ese dinero en casa era el volver a no preocuparse por ningún problema económico.
-A veces volvería - comentó Beppe de nuevo con la boca llena - ganaba un montón de pasta.
-Y que lo digas, podía ganar diez de los grandes sin problemas en una noche - contesté - pero no es esa la solución. ¿No crees?
-A veces puede serla.
-No me veo a mis veintitrés años montando una moto para participar. He madurado, tengo una vida... - Beppe me interrumpió.
-Una vida la cual gira entorno a Jake, no haces nada. Dime Kate, ¿cuándo fue la ultima vez que saliste de fiesta? - preguntó.
-No se a que viene eso ahora - contesté.
-Te responderé yo, hace mucho. Creo que te toca seguir siendo una niña. Has crecido por lo menos veinte años en dos años.
-Pero... No voy a dejar a Jake, tengo mis responsabilidades - comenté frunciendo mi ceño.
-Mira Kate, mira lo que tienes delante de ti. Diez de los grandes. Si John aporta su parte, tienes un problema menos. Saca a Jake de la guardería, le quedan como mucho unos siete meses para empezar el colegio público. Menos gastos.
-Ya claro Beps, ¿y dónde dejo a Jake cuando no estoy? - pregunté con sarna. Estos temas me sacaban de quicio.
-Trent. Él lo puede cuidar cuando venga, no es difícil, Jake y Trent terminarían durmiendo en la cama agotados por las mañanas.
-Eso es inhumano, es un niño. No puede tener horarios de un vago de veinticinco años - repuse.
-Te estoy dando consejos. Sé que luego harás lo que quieras, pero, esta noche, tu, yo y Jenna nos vamos de fiesta.
-Estas bromeando. No pienso ir Beps, no voy a dejar a Jake solo.
-No lo va a estar, estará... - interrumpí a Beppe.
-¿John y su puta de turno? Y un cuerno Beppe.
-No - negó con la cabeza mientras se llevaba otra cucharada de cereales a la boca - Trenton y Geo. Los lunes Trenton tiene fiesta y Geo puede ayudarlo por esta noche.
-Es una locura - dije pasando mis manos por mi pelo mojado.
-Es más, Owen y Andrea estarán. Podemos pedirles el favor a ellos, seguro que no se niegan.
-No creo que... - me interrumpió.
-Lo necesitas Kate, lo necesitamos los tres.
-Te odio - gruñí por lo bajo.
-No - rió - me adoras y lo sabes pequeña.

Vuela Libre #2 (EDITANDO)¡Lee esta historia GRATIS!