Capitulo 101.

41 2 1

No eran más de las dos de la madrugada que ya había perdido la cuenta de cuantos shots de Tequila había tomado. Louis y yo hicimos competencia sobre quien llegaba a tomar treinta, a pesar de todas las advertencias de Liam. Zayn observaba entretenido y a Harry no lo veía desde la segunda vez que fui a la barra. Mi cabeza daba muchas vueltas y, en cierto punto, no me importaba: quería divertirme, y quería más.

-No… ¡No puedo más!-Tartamudeó Louis riendo torpemente. Yo me uní a él y hasta Zayn se tentó.

-Que idiotas parecen.-Dijo Liam llevándose los vasos.

-¿Quién quiere más?-Preguntó Zayn levantando una botella.

-¡Yo!-Exclamé aun riéndome. La verdad, sí que parecía una idiota.

-Deberías buscar a Harry.-Sugirió Zayn mientras nos servía en pequeños vasos una bebida de color azul.

-¿Para qué?-Pregunté luego de hacer fondo blanco con mi vaso.

-Mira, ¡allí está!-Dijo Louis señalando con el dedo a un costado del lugar.

Sentí que el corazón me daba un brinco más fuerte y rápido que el de cualquier montaña rusa. Harry estaba a centímetros del rostro de una chica: era rubia, flequillo, delgada… Era Taylor. Vi como Gemma se separaba de su grupo de amigos e iba hacia él, tironeándolo para que se aleje. Se me hizo un nudo tan feo en el estómago que pensé que iba a vomitar. ¿Desde cuándo mi Harry, el que estuvo conmigo en mis peores momentos, era el que me estaba engañando? Sentí tanta cólera e indignación que mis piernas pensaron más rápido que mi cerebro y en menos de cinco segundos ya me encontraba allí con ellos.

-¿Qué mierda estás haciendo?-Grité mirando a Harry, el cual abrió mucho los ojos cuando me vio aparecer. Taylor reía como la estúpida que es, y el rostro de Gemma cambiaba de enojo a preocupación.- ¡Te estoy hablando a ti, Harry!

-Cálmate, Sammy.-Me dijo suavemente Gemma tocándome el hombro. Harry no decía nada, estaba petrificado y sumido en los efectos del alcohol, como yo.

-No me calmo una mierda.-Dije y me solté brutamente del agarre de Gemma.- ¿Quieres desaparecer de mi vista, rubia estúpida?

-Te veo luego, cariño.- Dijo Taylor dirigiéndose a Harry, haciendo caso omiso a mi presencia, y le plantó un beso corto en los labios. Además de sentirme usada y estúpida, sentí una tristeza que hacía mucho no tenía.

-Ya, vete.-Dijo Gemma tomándola del brazo y alejándola. No volvió con nosotros, por lo que supuse que esto era entre Harry y yo.  

-No puedo creerlo.-Empecé apoyándome en la pared. No lograba coordinar mis pensamientos correctamente, por lo que simplemente comencé a gritar-: ¡Eres un maldito hijo de puta, Harry! ¿Cómo te atreves? Luego de sufrir meses esperando por verte y tú revolcándote con tu ex, ¡soy tan estúpida!

-¿Yo revolcándome con mi ex?-Me gritó Harry, y me sorprendió su reacción: era violenta.- ¡Tú saliste con el idiota de Max sabiendo que solo quiere tener sexo contigo y ni siquiera me lo dijiste!

-¿De verdad creer que yo quería acostarme con Max?-Me defendí gritándole de nuevo, y sentí algunas miradas sobre nosotros.- Te dije que siempre fuiste el único que me importó, porque siempre estuviste conmigo pero ahora… ¡Ni te reconozco!

-¿Ah no?-Me respondió Harry y me acorraló contra la pared.- Mírate tú: alcoholizada como una estúpida y gritándole a tu novio.

-¿Mi novio?-Escupí furiosa.- ¡Mi novio! ¡El que me engaña con una rubia que solo quiere fama! Que gracioso, ¿no?-Terminé de decir, y clavé mi mirada con la de Harry: la mía expresaba furia y dolor, y la de él muchísima cólera.

-¿Nunca te diste cuenta de que te estaba engañando?-Susurró con sus ojos penetrando en los míos.

-¡Hey!-Intervino Liam separándonos. Sin darme cuenta, millones de lágrimas corrían por mis mejillas, y Liam lo notó rápido. Harry y yo solo nos mirábamos.- ¿Qué está pasando? ¿Estas llorando, Sam? ¡Harry! ¡Alguno que responda!

-De verdad sentí que me querías, Harry.-Dije con el rostro lleno de lágrimas, y salí corriendo del lugar.

Sentí los gritos de Liam decirme que pare, los brazos de Harry intentado frenarme y decirme cosas que no entendía… ¿Me estaba pidiendo perdón? También vi a Zayn impedirme el paso, al guardaespaldas de la puerta con cara de total confusión… Y, sin saber cómo, me encontraba fuera del lugar con miles de paparazis fotografiándome. Me escapé como pude y empecé a caminar sin saber a dónde iba, secándome las lágrimas e intentando dejar de llorar. Cuando hice dos largas cuadras, me despojé sobre un callejón donde comida China era la protagonista. Hacía tanto que no lloraba con tal intensidad… Con tanta tristeza, con tanto pudor. A los minutos, una voz conocida me decía que me levante, que debía irme a casa… Y ese alguien me alza en sus brazos. Vi su rostro, y agradecí que sea el de Louis.

"CHANGE YOUR LIFE"¡Lee esta historia GRATIS!