Narra Zayn

Llegó el fin de semana y tenía todo el trabajo adelantado para pasar todo el tiempo que sea posible con Brooke, sigo emocionado de ser padre, de tener una hija y una hermosa esposa. Son muchas las cosas por las que tuvimos que pasar, ya era justo que tengamos un momento feliz, aunque debo admitir que toda esta tranquilidad me asusta, la última vez que paso algo como esto, Brenna tuvo que matar a alguien, pero ya ha pasado un largo tiempo desde ese momento, así que no me preocupo tanto. Solo puedo pensar en el bien de Brooke, no solamente tengo que cuidar de Brenna, ahora alguien mas se unió.

Era sábado en la tarde y Brenna estaba comprando pañales y otras cosas para Brooke, mientras yo me quede con Brooke en casa, ella dormía, aún así a su habitación de vez en cuando, mientras tanto un cigarrillo no iba mal, estaba en el balcón de mi habitación mirando como la vecina del otro lado de la calle me acecha por su ventana, ella cree que no la veo, pero si, en este vecindario todos son unos chismosos, a veces los escucho hablar de Brenna y de mi, que como ella pudo casarse con ese criminal, y cosas peores, la verdad es que ya me acostumbre, y me sigue importando una mierda, tengo cosas mejores que atender.

Hace mucho que no tocaba un cigarrillo, este lo estaba guardando para cuando tuviera la oportunidad, no podía simplemente fumar delante de Brooke o Brenna, ella se vuelve loca cuando me ve fumando, o bebiendo, así que prácticamente lo estoy haciendo a escondidas. Estaba terminando de fumar el último cigarro, cuando note que desde la ventana de la vecina se podía apreciar a alguien mas, parece que le esta hablando y señalándome con el dedo.

"Tienen algún problema?!, me van a demandar por fumar en mi casa?!"- le grito y seguido de eso se van de ahí, apago la cola del cigarro en el cenicero y bajo hasta la cocina a tomar algo. Cuando me tomo un vaso de jugo con toda la calma que ameritaba, la puerta de la casa se escucha abrirse, salgo a ver y se trata de Brenna.

"Sigue durmiendo?"- cuestiona dejando las bolsas sobre la encimera.

"Como una reina"- le respondo, ella asiente y se acerca para besarme, pero se detiene cuando esta a punto de rozar mis labios.

"Estuviste fumando"- ella debe de tener un olfato muy bueno como para darse cuenta, debí suponerlo.

"Solo uno"- miento, si le digo cuántos cigarrillos he fumado, enloquece.

"No voy a volver a hablar de este tema contigo Zayn, no me escuchas cuando te hablo"- me riñe ella.

"Lo necesitaba, mi consciencia no estaba tranquila sabiendo que tengo una caja de cigarrillos sin usar"- susurro y ella solo me fulmina con la mirada.

"Dónde esta esa caja?"- pregunta ella cruzándose de brazos.

"En mi escritorio"- no termino de decirle y ya esta dentro de mi despacho, ella rebusca entre mis cajones y saca todo lo que tengo ahí, deja sobre el escritorio la pistola, y toma en manos las cajas de cigarrillos.

"Que demonios Zayn?"- pregunta ella, mientras sostiene un envoltorio de marihuana.

"Ya no la uso, lo juro"- digo en mi defensa.

"Está casi en el fondo, al igual que la caja que decías estaba llena, cuántos te has fumado desde que me fui?"- cuestiona ella con el ceño fruncido, ya la hice enojar, lo mejor será decir la verdad.

"Solo diez..."- le digo y espero a que me grite.

"Solo diez, te parece poco?"- sabía que se iba a molestar.

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