—¿Cómo demonios pasó eso? —estoy cabreado también, y al escucharme, Lorelle se acerca cautelosa hacia mí

—¿Cómo demonios pasó eso? —estoy cabreado también, y al escucharme, Lorelle se acerca cautelosa hacia mí.

—No hay nada claro todavía. —contesta el prez en el teléfono. —Tengo a Carl investigando esa mierda. Algo sucedió en los Demonios Celtas que Kurt lo expulsó y quitó su parche de Sargento de Armas.

—Jay es un bastardo arrogante y ya sabía que no iba a aceptar tan fácilmente las advertencias de su presidente. Iré al club...

—Como la mierda que vendrás. —replica, secamente.

—Me necesitas, ¡maldición!

—Podría decir que sí, que necesito a mi VP aquí, pero jodidamente más importante que eso, necesito a mi mejor amigo de vuelta.

Sus palabras me tocan de manera profunda.

—Daniel...

—No, Dylan, quédate en donde estás. Es más seguro y lo sabes. —dice. —Jay no tiene ni idea de que la cabaña existe y aquí estamos la junta directiva en una reunión de emergencia. Cuando sepamos más sobre ese capullo y si es una amenaza para todos, cerraremos el club.

—Mierda. Jay debe estar cabreado y en busca de venganza y de sangre, pero no creo que ataque al club porque su objetivo principal soy yo.

—Y Lorelle, porque puede atacarla sólo para lastimarte a ti.

—Si lo hace, estará frío y tieso en minutos. —sentencio y al escucharme, Lorelle niega y abre los ojos desmesuradamente ante mi amenaza, y levanto mi mano para que espere por mi explicación, pero la veo abrazase a sí misma y alejarse jodidamente de mí.

Gruño internamente.

—Y nosotros te apoyaremos. —responde con firmeza Daniel.

—Aprecio el gesto, hermano. —le digo, agradecido. —¿Qué decidieron sobre el viaje en carretera de mañana sábado y con la actividad de recaudación de fondos del domingo?

Escucho que Daniel le contesta "jodidamente, llámalo de nuevo" a uno de mis hermanos y luego me contesta:—La corrida en moto está cancelada hasta nuevo aviso. En cuanto a la actividad del domingo, puedo decirte que todavía sigue en pie. Ya sabes cómo es mi mujer que no le gusta quedarles mal a las administradoras, ni a las mujeres del albergue la Rosa. Como será aquí en el patio del club, se contrató personal de Delta Security.

—Estoy de acuerdo en todo, prez, y sé a Sam no le hará ninguna gracia si le cancelas.

—No le hará ninguna y me echará bronca por eso, pero que me condenen si voy a arriesgarme. Ella y mis bebés van primero que nada y que nadie.

Sus palabras me hacen sentir culpable como la mierda.

—Lo siento, Daniel. Todo esto es mi culpa, pero voy a arreglarlo...

Esperando por ti© (Dragon's Family #2)¡Lee esta historia GRATIS!