IX. I Need To Stay Alive

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Hace varias horas que no puedo dormir, mi constante movimiento en la cama para encontrar comodidad lo demostraba, tengo miedo de que mis ataques regresen y que necesite lastimarme aun mas para poder sobrepasarlos, ni bien pensé eso, noté que comienzo a tener uno, mis manos tiemblan, mi frente esta húmeda de sudor frio, mis piernas se sienten débiles como para moverlas, mis ojos arden queriendo soltar el centenar de lagrimas contenidas a lo largo de los días, mi garganta y labios se sienten sumamente secos y yo no sé qué hacer, me siento en la cama tratando de acomodar mis pensamientos, necesitaba calmarme y no sabía cómo.

Empiezo a notar la falta de oxigeno en mis pulmones, estaba hiperventilando y la desesperación me arrastra como si fuera el demonio en persona; con las fuerzas que me quedaba camine al baño, mi vista ya se empezaba a nublar, tenía muy poco tiempo antes de que mi corazón deje de latir, logre conseguir una cuchilla y no tarde en empezar a cortar la piel de mi antebrazo; sentí rápidamente como el aire volvía a transitar por mis pulmones, seguí por mis muslos y eso basto como para recuperarme. Derrame alcohol sobre las heridas, hace rato deje de sentir dolor o molestia alguna al hacerlo, camine hacia mi escritorio y empecé a escribir un poco.

15/06/16

Que tal, recién acabo de tener uno de mis queridos ataques nocturnos, aquellos que no me dejan respirar bien y necesito acudir al dolor propio y físico para no morirme, aquellos que necesito gritar en silencio mientras las lagrimas bajan por mis mejillas que no tardan en calentarse levemente por las lagrimas, esos ataques los cuales sufro cuando mi garganta duele por no poder sacar todos y cada uno de eso gritos desgarradores llenos de desesperación y angustia, aunque no estoy tan seguro de si podre aguantar más esto, necesito poder dormir bien y sin tener miedo al momento de cerrar los ojos y a los poco minutos despertarme dándome cuenta que estuve llorando dormido; simplemente no sé si podre aguantar mucho mas.

A veces me despierto intranquilo, inmediatamente me pongo a divagar con cosas sin sentido con tal de no centrarme en los problemas que tengo cada día, no me dejo crecer las uñas nunca solamente para no lastimarme pero me estoy dando cuenta que es más doloroso, porque al no tenerlas tardo un montón en desgarrar mi piel y creo que eso empeora las cosas; necesito ayuda urgente pero tengo miedo de que al momento de hablar me tomen como un loco y me encierren tratándome peor, lo sé, estoy loco por hacer lo que hago con mi cuerpo y alma. Siempre trato de encontrar una mejor solución para vencer esos ataques sin necesidad de pasar una cuchilla por mi piel, sin necesidad de perder demasiada sangre y lo más importante sin tener que pasar por todo esto, desearía que solo fuera una pesadilla de la cual con tan solo pellizcarme me despierte.

Noche tras noche paso por esto, mi mente y mi cuerpo está cansado de tanto sangrar y temblar; mis dientes ya duelen de tanto apretarlos cuando no resisto el ardor al pasar la cuchilla en mi pie; odio tener que pegar mi horrendo rostro a una almohada para amortiguar mis sollozos y gritos desgarradores para que nadie los escuches no me gusta que la gente me mire con pena o me vea débil antes todo esto, mi corazón no aguanta demasiado hay veces que duele y paso mis uñas por mi pecho para calmar el dolor pero sé que no sirve de nada ya que el dolor es interno. Necesito a mi abuela ella sabría como sobrepasar todo esto, aunque si ella estuviera aquí nada de esto ocurriría, a veces pienso en que me diría ella y siempre se me viene a la mente algo como "Aguanta, no seas el polvo, porque es débil ante el viento, levántate y se una montaña así ni siquiera la más poderosa tormenta podrá derribarte" ella siempre sabia que decir y yo siempre escuchaba con atención y admiración cada palabra que pronunciaba.

He llegado a un tal punto de depresión, en el cual hay días donde solo me tiro en el piso helado y me pongo a llorar hasta que ya no tenía más lagrimas, he pasado días sin comer porque se me cerraba el estomago sin ninguna razón y a veces cuando logro comer algo, simplemente lo devuelvo a los pocos minutos, intente seguir los vivos consejos de mi abuela que aun están guardados en mi mente; he intentado juntar cada rastro de polvo que había en mi vida con tal de juntarlas y crear una montaña, pero al hacerlo una ráfaga de aire se colaba entre mis dedos esparciendo de nuevo el polvo. Lo intente varias veces pero siempre pasaba lo mismo, probé con construir un castillos con los ladrillos que la gente me tiraba al verme pero tampoco funcionaba, intente ser un castillo de arena, aunque no lo creas puede ser bastante resistente si la arena está lo suficientemente húmeda, pero siempre venia una ola y me derrumbaba.

No quiero que nadie pase por esto porque es muy doloroso y abrumador, por eso quiero escribir algo, ya sea para ti que me estás leyendo o para que tú te encargues de decirle a una persona que está pasando por esto o por algo peor, libera tu mente y cuerpo de cada presión o frustración que lleves dentro, si es necesario gritar, grita no lo dudes y no pienses en nadie, si quieres llorar, llora sin importarte que estés en público, cualquier cosa que necesites hacer para liberar todo, hazlo, sin importa que o quien este cerca; veras que luego junto a ti habrá solamente cenizas de aquello que tanto te mantenía en depresión, júntalas y despójate de ellas en un lugar que amas o desearías estar siempre porque aunque sea feo y oscuro es parte de ti. Yo lo hare, juntare mis cenizas y las tirare alrededor de la lapida de mi abuela porque simplemente es el único lugar que deseo estar siempre, a lado de ella, como lo hare? simple, gritare todo lo que no he podido gritar aunque se asusten o me tomen por loco, luego iré al cementerio y soltare mis cenizas en formas de lagrimas, porque a veces es necesario hacer todo lo posible para mantenerte con vida. Y yo necesito mantenerme vivo.

La Mente De Un SuicidaRead this story for FREE!