Alfa

1.3K 140 9
                                                  

Mientras tanto Octavia y Lexa corrieron al nido de la manada, cuando llegaron la imagen que encontraron las impactó. Un enorme lobo blanco se erguía delante de la Alfa de la manada quien cojeaba y sangraba por diversos lugares sin poder hacer nada para defenderse, pues su agresor era más fuerte que ella.

-¡Madre! -gruñó la joven loba.

En cuanto la manada se dio cuenta de su presencia la tensión en el lugar aumentó.

-¡Protejedla! -ordenó la loba Alfa y cuatro lobos rodearon a Octavia y Lexa impidiéndoles avanzar.

-¡Madre! -gruñó de nuevo intentando librarse de su guardia.

-¡No hija! -su madre la miró y Lexa sintió como su alma se partía.

-Vas a morir Becca como debía haber ocurrido hace años -murmuró el lobo blanco.

-Eres un traidor Titus -jadeo la Alfa- asesinaste a tu propio hermano.

-El trajo la deshonra a esta manada -gruñó- se unió a una humana y padre le nombró Beta, no podía permitir que él se convirtiera en Alfa cuando padre murió.

-Eres un asesino -gruño de nuevo la loba- aunque me mates mi manada no te seguirá, Lexa será la líder de la manada tras mi muerte y todos la seguirán.

-Ella también morirá -río el lobo blanco- es la única de tus hijos que escapó a mis garras pero cuando acabe contigo la mataré a ella.

Titus se lanzo sobre la loba de pelaje cobrizo y una encarnizada lucha comenzó, pero desde el primer momento la manada se dio cuenta de que su Alfa estaba en desventaja. El lobo blanco la doblaba en fuerza y tamaño y a pesar de ser más viejo que ella parecía que los años no había pasado para él.

Con horror la manada contempló como Titus le arrancó la garganta a su Alfa y el aullido de satisfacción que este soltó estremeció a todos. Con su pelaje lleno de la sangre de su amada líder el lobo blanco miró amenazante a la loba de negro pelaje.

-Dentro de dos lunas vendré a matarte Lexa Woods y acabaré con la estirpe que mi hermano creó -miro a la manada- cuando eso ocurra os uniréis a mi o moriréis.

El lobo blanco se marchó después de dar su sentencia dejando desolada a la manada. Lexa se deslizó a través de su guardia que ahora no la impedía el paso y se acercó al cuerpo inerte de su madre. Calló a su lado y echo la cabeza y aulló. La manada la siguió y los aullidos surcaron la noche llegando hasta la pequeña cabaña donde su pareja se encontraba.

Lexa volvió a su forma humana y veló el cuerpo de su madre hasta que empezó a amanecer, cuando esto ocurrió la loba volvió a su forma humana y Lexa supo que todo lo que el lobo blanco había dicho era verdad.

-¡Preparad la pira! -ordenó sin dejar de mirar a su madre fallecida.

La manada obedeció la orden y empezaron con los preparativos. Un hombre y una mujer de confianza de su madre levantaron el cuerpo de la mujer y lo llevaron a la pira que habían preparado para ella. Lexa se levantó del suelo y cogió la antorcha que Octavia la tendía. Consumo cuidado incendió la pira y vio arder el cuerpo sin vida de su madre.

-Hoy a muerto una líder -habló por primera vez con voz grave asustando a la manada- hoy debemos llorar su muerte, pero mañana nos levantaremos más fuertes que hoy y mataremos al hombre que tanto daño a hecho a esta manada.

Su gente vitoreó sus palabras para luego guardar silencio. Lexa caminó junto a Octavia hasta su antigua habitación y allí golpeó con fuerza la pared de la cueva.

-Lexa para -su amiga habló con voz suave- tienes que tomar una decisión, debemos irnos si queremos vivir.

-No nos iremos -la nueva Alfa la miró a los ojos- Él nos perseguirá allá a donde vayamos y destruirá a toda la manada si es preciso, debemos confrontarle y mostrarnos fuertes.

-¿Qué piensas hacer?

-Eres mi Beta ahora Octavia y yo debo tomar a mi compañera en la próxima luna llena -miró los ojos grises de su amiga- tu deberías hacer lo mismo.

Octavia asintió y se retiró para pensar. Lexa también salió y fue en busca de los dos hermanos fieles a su madre.

-¡Indra! ¡Lincolnd! -llamó al entrar, ambos la recibieron con una triste sonrisa- ¿Por qué nadie me dijo que mi madre era humana de nacimiento?

-Tu madre nos lo prohibió después de la muerte de...-Indra se calló sin querer añadir más dolor a la herida.

-Ella solo quería protegerte -añadió Lincolnd como si eso evitara que el dolor fuera menor.

-Preparad a la manada, mañana haré un anuncio -ordena- me llevo a Octavia, ya sabéis donde encontrarme. No me llaméis a no ser que sea necesario.

Lexa se marchó y junto con su mejor amiga volvió a su forma lobuna. No tardaron mucho en llegar a la cabaña, sus compañeras ya estaban fuera y cuando las vieron volver a su forma humana el corazón de la rubia y de la castaña se rompió.

Ambas abrazaron a sus compañeras con fuerza y las consolaron hasta que cayeron dormidas en sus brazos.

Cuando amaneció las lobas informaron a las humanas de lo ocurrido y estas sorprendidas no sabían como reaccionar.

-Se que aceptaste unirte a mi -Lexa miró a Clarke a los ojos, azul y verde uniéndose de nuevo- pero ahora las cosas son más complicadas que antes. La manada no te aceptará con facilidad, dentro de dos noches es la luna llena y cuando te unas a nosotros ellos querrán luchar contra ti.

-Si es que no lo intentan mientras sigas siendo humana -se metió su mejor amiga.

-Octavia no ayudas -se quejó la morena- no dejaré que te hagan daño mientras no puedas defenderte, pero -desvió la mirada durante unos segundos- después no puedo hacer nada es la ley de la manada.

-Acepté ser tu compañera en el pasado y mi opinión no ha cambiado, lidiaré con tu manada de la mejor forma que pueda -la miró a los ojos- como humana y como loba -la besó en los labios- no voy a dejarte Lexa.

-Gracias -la morena se inclinó y besó a la rubia recostándola en la cama sin importarla que sus amigas estén presentes.

Raven se llevó a Octavia a su habitación y se sentó en la cama esperando que la loba dijera algo.

-¿Qué vas a hacer? -preguntó cuando la chica no dijo nada.

-Ahora soy la Beta de la manada debo seguir a mi Alfa y protegerla como mi madre quería -sus ojos grises se oscurecieron volviéndose negros.

-¿No vas a reclamarme? -preguntó con cierta tristeza. La loba la miró sorprendida- Clarke me ha contado todo lo que Lexa le dijo.

-¿Quieres que te reclame? -la alegría brilló en sus ojos pero desapareció tan rápido como llegó- tu tienes una vida Raven, unos padres no voy a dejar que lo eches todo por la borda por mi.

-Mi vida eres tu -la castaña se acercó a ella y la loba retrocedió hasta que su espalda dio contra la puerta.

-¿Cómo lo sabes? Ni si quiera me conoces -argumentó la loba.

-Lo se -llevó la mano de su compañera y la colocó sobre su corazón para luego poner la suya sobre el de la loba- mi corazón me lo dice -la miró a los ojos, el gris y el marrón se fundieron en un único color- desde que tengo uso de razón he sabido que no encajo en este mundo. He sentido tu presencia desde hace mucho tiempo, pero siempre pensé que era la loba de Clarke. Pero cuando te vi a noche supe que eras tu quien ha estado cuidando de mi -acarició su mejilla y se acercó a su cuerpo- aquel día en la biblioteca me salvaste la vida, igual que aquella tarde de verano en el río -sus dedos acariciaron el labio inferior de Octavia- tu fuiste la que me sacó del río...

-Solo quiero protegerte -la loba apoyó su frente en la de su compañera- no quiero que te arrepientas de unirte a mi.

-Jamás me arrepentiría de unir mi vida a la tuya -la castaña con gran valor besó a la loba y esta ya no pudo luchar más contra los sentimientos que la humana despertaba en ella. Se dejó llevar por el beso con el mismo fervor y adoración que su compañera.

....-.-....

TWITTER: @natalia_gutier

Unión (CLEXA AU)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora