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-¿Hola?-Preguntó Mika pero generó un eco en todo el hospital causándole más terror-Parezco una estupida hablándole a la nada-Susurró tomándose la cabeza.  Buscaba un salida ya

-¿Te preguntas qué pasó?-Una risa burlona resonó en todo el hospital, no podía comprender que pasaba y menos con esa voz-La niña está perdida-Más tono burlon. Era una voz masculina, parecida a la de Ayato pero no idéntica, sin embargo sospechaba de él

-¿Quién diablos eres?-Los ojos de esta se volvieron totalmente negro y su voz se comenzó a deformar convirtiéndose en una diabólica y siniestra

-Hey tranquila, tu novio no murió y mucho menos tus amigos-Una sombra apareció en la escena pero Mika no podía reconocerle

-Te he preguntado algo, pedazo de mierda. ¿Quién diablos eres?-Alas azabaches salieron de su espalda y sus uñas comenzaron a afilarse tanto como una katana

-Tranquila, debilucha. Soy Ayato-Una risa burlona apareció en su rostro cuando se dejo ver. Al darse cuenta, Mika transformó algunas partes de su cuerpo normales pero no todas, sus ojos negros y alas seguían estando

-¿Qué demonios pasó aquí?

-Digamos que nos encanta ver sangre, mucho más a Yamori. Como dije todos están a salvo, menos Kaneki, niña débil-Mika se estaba cansando de su tono burlesco y sarcástico, le iba a meter la paliza de su vida-Tranquiliza los humos conmigo, niñata

-¡Deja de decirme niña, inútil!-Gritó enfurecida con venas violetas y rojas en su rostro y cuello

-Te dije que bajaras los humos-Ayato sin aviso saco su Kagune y corrió hacia Mika pegándole un puñetazo que ella pudo esquivar con facilidad

-Hacerte tiradera va a ser mi tradición-La ojirosa mostró una sonrisa mostrando dientes afilados como cualquier arma mortal que tiene filo. Está se abalanzó hacia el peliazul y le mordió el brazo arrancándole un pedazo de carne-Ugh-Escupió el pedazo de carne con amargura al suelo, tenía su boca llena de sangre-Sabes horrible

-No tanto como tú, cariño-La parte dañada del peliazul se regeneró rápido y atacó a Mika haciendo que está se de un doloroso golpe contra la pared-Lastima, tenias linda nariz-Río con amargura al ver la nariz de Mika sangrando por tal golpe

-¡Eres un maldito desgraciado!-Mika, con mucha rabia acomulada, las alas lanzaron plumas, que eran extremadamente filosas, con intención de lastimarlo pero resultó casi fallada, digo casi ya que Ayato, al final del ataque de las alas, cayó, por un mal movimiento, dándose la cabeza contra la pared dejándolo un rato largo en el suelo-Ay vamos, no fue para tanto-Mika lo movió un poco con el pie pero él seguía inmóvil-Mierda, se desmayo-Susurró molesta mirando el cuerpo

Mika, al cabo de unos minutos, se iba a ir del lugar pero escucho patrullas y gritos de hombres. No lo pensó dos veces y se llevó a Ayato en su hombro inmediatamente. Le costó un poco subir y escapar del hospital

[...]

-¿Uh? ¿Dónde estoy?-El peliazul despertó completamente desorientado viendo cada centímetro del cuarto donde estaba

-Está es tu casa, inútil-Mika después del incidente, lo llevó a su casa y espero a que despertara-Si fuera mala persona te hubiera dejado ahí tirado y que la policía llame a la CCG. Quiero un gracias como mínimo

-Gracias-Agradeció con total sequedad a lo que Mika hizo una mueca de desagrado

-Mejor me iré-Se acercó hasta la puerta-Hey, perdón por lo del golpe-Sonrió amablemente y se marchó de la casa de Ayato

Suspiró pesadamente y comenzó a caminar por las frías calles de donde vivía, cada respiro y aliento eran humo por el frío, sus manos aunque estén en los bolsillos del pantalón seguían frías. Su celular empezó a vibrar mucho, ella lo sacó rápidamente y decía en la pantalla "Ryu ❤️", ella no tenía ganas de hablar con nadie e hizo caso a sus ganas, rechazó la llamada y siguió su camino hacia su casa, ¿Que iba a hacer para salvar a Kaneki?

Para empeorar todo comenzó a llover, Mika se puso la capucha de su abrigo y comenzó a llorar por su amigo pelinegro, lloraba de frustración porque puede estar sufriendo y ella ahí, llorando pensando que arreglaría algo pero no. Estaba destruida.

Lost it all »Ayato Kirishima«¡Lee esta historia GRATIS!