Capítulo 20:

Shannon atravesó la puerta del cuarto de Esteban y se dirigió directamente a la cama. No se había encontrado con nadie por los pasillos. No había ni una sola persona en la sala de entrenamiento, asíq ue supuso que todos estaban en sus respectivas habitaciones. Pero Esteban no estaba en la suya, y eso le hizo dudar de sus palabras.

-Shannon, ¿tú has visto a alguien? -preguntó Axel apoyándose en el umbral de la puerta con el ceño fruncido.

-Para nada. Supongo que están en sus cuartos -contestó Shannon levantándose y dirgiéndose al baño. Lo abrió pero allí no había nadie- Que raro...

-En sus habitacones no están que ya estuve viendo yo -le corrigió Axel haciendo que Shannon lo mirara sorprendida- Voy a ir al despacho de Francine a ver si está ella, ¿vienes?

Shannon asintió y ambos bajaron las escaleras de caracol y se introdujeron en aquellos pasillos subterráneos que llevaban al despacho de la maestra. La puerta se hallaba entreabierta y pudieron escuchar voces al otro lado de ella.

-¿Ya ha llegado? -preguntó la maestra en ese momento.

-No, creo que no -contestó Marlee susurrando- ¿Por qué? ¿Qué vamos a hacer?

-Tenemos que idear un plan. Creo saber donde está la guarida de Gracielle en la tierra. Creo saber donde está escondido Máximo.

-¿Y por qué Shannon no puede saberlo? -preguntó Esteban molesto.

-Porque es demsiado peligroso que ella venga. Date cuenta que no sabemos cuales son las intenciones de Gracielle, pero de lo que estamos seguros es de que va a por Shannon, seguro. Es la Elegida, Esteban, no podemos arriesgarnos a que le cause algún daño.

-Es una cazadora. Sabe defenderse sola. No le pasará nada -replicó Beth- Me parece de mal gusto aislarla de todo esto. Ella le tiene mucho cariño a Máximo.

-¡Por Dios, maestra! ¡Acabó con un sicario con tan solo un año! ¿No es eso suficiente? -exclamó Eva compugnida.

-Se hará como yo lo diga. Como me entere de que alguno de vosotros cuenta algo, le rebanaré el cuello, ¿entendido? Shannon no debe estar entearada de esto, por nada del mundo.

Todos asintieron. Shannon, con los ojos vidriosos, echó a andar hacia la salida de nuevo. Axel la siguió de cerca hasta que ambos se hallaban ya en la sala de entrenamiento.

-Shannon -le llamó Axel preocupado.

-No, ahora no -le interrumpió esta ya en camino hacia su cuarto.

Quería dormir, quería hacer como que no había oído nada. Quería creer que no estaban aislándola de sus planes. Quería que Máximo estuviera allí, que Jake estuviera allí, que Angie estuviera allí. Quería que Gracielle desapareciera para siempre. Quería volver a su vida de antes. Y ese último deseo le recordó: ¿Donde estaban George y Fred? Se detuvo y miró a su alrededor. Comenzó a buscar en todas y cada una de las habitaciones hasta que dio con la acertada.Allí se hallaban ambos gemelos hablando y riendo mietras jugaban a la Play. Parecían tan... Humanos. Y en cambio tenían sangre de ángel corriendo por sus venas. Shannon espantó ese pensamiento antes d petar en la puerta para llamarles la atención.

-Hola, pequeña -le saludó George con una increíble sonrisa que le achicó los ojos, haciéndolo parecer más pequeño.

-Hola, chicos -contestó sentándose entre ambos -¿Tenéis un mando de sobra?

-Aquí tienes -respondió Fred entregándole un mando inalámbrico rojo- ¿Echamos una a zombies y nos vamos turnando?

-Por mí bien -contestó Shannon recostándose un poco en la espalda de George. Este puso los ojos en blanco y sonrió- Como en los viejos tiempos...

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