24

3.6K 342 722

Freddy intentaba dormir desde hace ya dos horas, pero no podía.

Eran las once y media de la noche, muy pronto para unos, muy tarde para otros. Él no tenia que madrugar, pero quería dormir. Siempre que su hermano se iba no podía conciliar el sueño.

Apretó los ojos, pero nada, que no tenia sueño valla.

Se giró sobre si mismo cambiando de posición, buscando una más cómoda. Suspiró.

Oyó unos ruidos. Seria Fred pero, ¿tan pronto? Normalmente (o por lo que había podido comprobar en este periodo de tiempo tan corto) venia alrededor de las dos de la mañana.

Pero los ruidos iban acompañados de risitas.

Freddy abrió los ojos y la puerta de su habitación de abrió de golpe.

Una chica de pelo ondulado color rosa, con una camiseta un poco corta y pantalones largos reía agarrada a Fred.

- Hey, ¿pero qué-?

- Holi. - Rió la chica.

Fred también reía estúpidamente. Entonces fue cuando su hermano empujó a la chica contra su cama (la de Fred) cayendo encima de ella. Fred se acercó y se puso encima de ella para seguidamente besar su cuello.

El corazón de Freddy empezó a later descontrolada mente. ¿Se iban a liar delante de sus narices?

Los dos seguían riéndose. Les divertía mucho estar a punto de liarse delante de alguien por lo que parecía.

Aún que la chica estaba borracha.

- ¡¿Qué haces, Fred?!

Freddy se levantó de la cama y se quedó a poca distancia de ellos.

- ¡Fred, vete! - Veía los besos que Fred depositaba en la chica, y Freddy en cuestión de segundos estaba temblando. Esa escena era horrible para sus ojos. - Fred...

Estos ni siquiera lo miraban.

- F-Fred, para, por favor. N-No, aquí no, i-iros.

Quería hablar más alto, pero su corazón se estaba destrozando por cada roce.

- Fred, delante de mi no, delante d-de mi no...

Cada vez su voz sonaba más aguda, e intentando contener sus lágrimas sentía un dolor horrible en la garganta.

- ¡Fred, te lo suplico! ¡Aquí no! ¡A-Aquí n-no, p-por favor! ¡F-Fred!

Seguía sin hacerle caso.

El labio inferior de Freddy empezó a temblar, al igual que su voz, al igual que todo su cuerpo.

Cada

puto

BESO

era

una

BALA

más

en

su

corazón.

Freddy apretó sus puños y cerró sus ojos con fuerza.

Estoy cansado de sufrir.

Fred. ✧ f r e d e d d y ¡Lee esta historia GRATIS!