Capítulo X - Un buen café

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Olivier se despertó temprano cómo todas las mañanas. No es su predilección despertarse  temprano, pero los mercados financieros no pueden esperar. Tiene clientes alrededor del mundo y debe de mantener una comunicación constante con ellos. Cuando se trabaja en «Family Office», la confianza es un factor determinante y esta hay que cultivarla. La mejor forma de hacerlo, es estar siempre disponible para el cliente. Sus clientes respetan los husos horarios, pero Olivier prefiere estar listo desde primera hora.

Su rutina varía muy poco, se despierta a las cinco de la mañana, se prepara un espresso y corre por media hora en su caminadora. Esto lo hace dos veces por semana. Tres veces por semana hace una rutina de pesas sencilla, despechadas y abdominales. Por fortuna es un hombre delgado y lo único que busca es estar en forma. Pero no es amante de esas figuras masculinas musculosas con cuerpos totalmente desproporcionados. Nunca comprenderá porque la gente no aspira más a ser un Bruce Lee, que un fisicoculturista como Kai Greene. Él no aspira a ser ninguno de los dos, sólo pretende llevar una vida sana, ejercitarse es parte de ello.

Tampoco disfruta salir a correr por la calle, en Londres es habitual encontrar corredores por toda la orilla del Támesis o en Hyde Park. Sin embargo está comprobado que correr no es un ejercicio idóneo para estar sano. La mayoría de corredores sufre lesiones en las articulaciones y esto se debe a que correr no fortalece el cuerpo. Mucha gente lo practica como ejercicio cardiovascular para perder peso. Olivier conoce a demasiados corredores que pasan por obesos y con barrigas que nunca desaparecen. Es además un deporte solitario que se practica en masa, puesto que los corredores no cruzan palabra mientras hacen sus circuitos, pero es habitual verlos correr en grupos. Por supuesto que evita criticarlos abiertamente, correr se ha convertido en otro tipo de fanatismo. Muchos ponen la excusa que les sirve como un reto personal. Olivier considera que deberían de ponerse retos personales más provechosos, como por ejemplo, dejar de gastar el dinero que no tienen. En esta sociedad moderna la gran mayoría de personas viven endeudadas.

Enciende la televisión mientras corre, pone la BBC para saber cómo van las elecciones en los Estados Unidos y para su sorpresa, Donal Trump está ganando. Sin embargo en el fondo no le sorprende demasiado, muchos de sus clientes preferían a Trump sobre Clinton. Por supuesto, nadie decía nada públicamente para evitar ser criticado y etiquetado. La izquierda domina los medios de comunicación y los seguidores de Clinton son más vocales.

La gente no se imagina los niveles de corrupción del cual son responsables los Clinton. Olivier tiene un cliente haitiano que vive en Miami y las cosas que le ha contado que ellos han hecho en su país son sorprendentes. Banqueros en Suiza le han hecho el mismo tipo de comentarios sobre la Fundación Clinton.

Sin embargo, ideológicamente Olivier se identifica más con el partido Demócrata. Cree que cierto tipo de inversión estatal es necesario en temas de educación, salud e infraestructura. Además de que está a favor de las libertades individuales, tales como el aborto, el matrimonio homosexual, la igualdad de la mujer y demás temas que los conservadores no aceptan.

Por otra parte reconoce que en su país han llevado esto al extremo. Pero en realidad Olivier se concentra en su trabajo y se ocupa de la política lo estrictamente necesario.

Piensa en Manuela, ¿Se habrá despertado ya? —se pregunta. ¿Estará viendo la BBC? Tiene deseos de enviarle un mensaje, definitivamente ella es la persona correcta para analizar lo que está sucediendo.   Sin embargo se frena y evita hacerlo. Sabe muy bien, que debe de mantener a Manuela a distancia. Es una mujer de la cual sería fácil enamorarse y a él no le conviene.

En realidad no es lealtad hacia Sabine y él lo sabe. Sabine le ha sido infiel en repetidas oportunidades, sin embargo no va a dejarlo. Y para él es conveniente tener una mujer como ella. Es joven, hermosa, tiene clase, sabe comportarse y entretener socialmente en una reunión. Pero principalmente, no tiene la menor idea de lo que sucede en el mundo en el cual vive, de forma que nunca dirá algo inoportuno delante de un cliente, en realidad poco le importa lo que sucede a su alrededor. Sólo le importan las últimas tendencias de la moda, los diseñadores, los destinos de viaje lujosos, los mejores restaurantes, y por supuesto la vida social de la alta sociedad europea y la monarquía.

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