La cita

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Tú (P.O.V)

No era muy buena jugando tenis, pero por ahora no tenía otra opción. Después de intentar casi dos horas hacer un buen revés, me di por vencida y camine hacia los casilleros para recoger mis cosas e irme a casa. Últimamente mi vida consistía en tres simples pasos: Estudiar, comer, dormir. Por breves momentos, pensaba en volver a practicar tiro con arco, pero la idea se iba en cuanto recordaba a Light y su estúpida Death Note.

Me recargue sobre los casilleros, pegando mi frente al frio metal, mientas emitía un largo suspiro de cansancio e irritación.

-Rokujo-san- me llama una chica por detrás de mí. No la conozco, pero ella me habrá visto en televisión una que otra vez-. Tu novio te busca.

-Yo no tengo novio- contesto, un poco enfadada, mientras camino a las fueras del recinto.

-Yagami, no puedes jugar con mis emociones cada cinco...- me detengo al ver que no se trata de Light el que me espera... Es Matsuda-. Perdón, Matsuda-san... Pensé que eras alguien más.

-No te preocupes- responde algo nervioso y extendiéndome un ramo de camelias rosas-. Y ya te he dicho que me llames Touta.

-¿Son para mí?- cuestiono, señalando las flores. Segundos más tarde me doy cuenta que es una pregunta estúpida-. Lo siento, suelo interrogar cosas sin sentido.

-No, en lo absoluto- me sonríe mientras agarro el ramo entre las manos-. Todos las hacemos cuando estamos nerviosos.

Me sorprendo ante su actitud amistosa, nada parecida a la que Yagami solía tener conmigo cada vez que abría la boca.

-Bueno... Quería agradecerte por lo que hiciste el otro día... Fue muy amable de tu parte- comenta, inseguro de lo que va a decir.

-Pase un bien rato contigo, eres un hombre muy interesante.

-Me peguntaba si... Bueno... Emmm... ¿Querrías salir conmigo otra vez?

Lo considero por un tiempo, sin saber que contestar. Touta me caía bien, pero... ¿qué había de Light? ¿Salir con Matsuda no sería como traicionarlo?

-Me encantaría- respondo al darme cuenta de que Yagami no quería ni saber de mí.

-¡Perfecto! Entonces, ¿te parece el viernes, a las 7?

-Si.

-Yo paso por ti a tu casa... Solo si no te incomoda...

-Me gustaría que lo hicieras- digo tratando de calmar su nerviosismo.

-Ok... Te veo el viernes entonces.

-Claro, adiós.

-Adiós.

Touta se aleja de las canchas de tenis con una sonrisa plasmada en la cara mientras que yo vuelvo adentro por mis cosas. Al entrar a los vestidores, Peggy, mi antigua compañera de instituto me está esperando sentada en los lavaderos junto con otra chica que no conozco.

-¿Quién era ese?- pregunta, alzando una ceja con picardía.

-Un amigo- respondo, anticipando hacía donde va la conversación.

-Los amigos no te traen un ramo de rosas como ese- señala las camelias.

-Bueno... No es mi amigo, pero tampoco mi novio.

-Pensé que salías con Light Yagami... Armin estaba algo decepcionado cuando perdió su oportunidad de invitarte a salir por eso.

-Nunca salí con Yagami, solo nos conocemos desde niños- miento, o queriendo que todo el mundo se enterara de que el mejor estudiante de Japón me había dejado sin sentimiento alguno.

-Pero...- la interrumpo de inmediato.

-Ya me tengo que ir, nos vemos después.

Camino fuera de las instalaciones de tenis con el corazón en un puño. Light seguía atormentado mi mente, ¿Habría sido buena idea aceptar la invitación de Matsuda?

Tres días después.

-¿A dónde vas tan arreglada, (T/N)?- interroga mi padre cuando bajo las escaleras después de recibir un mensaje de Touta diciéndome que estaba afuera.

-Tengo una cita- respondo, sin darle importancia alguna.

-¡Ha!, al menos Yagami se dignó a recogerte- comenta Sarah. Es la primera vez que me dirige la palabra desde mi ataque de furia contra ella, por lo que su voz me da escalofríos.

-No voy a salir con Light- interpelo al mismo tiempo que me pongo los zapatos.

-¿Entonces con quién?- pregunta mi padre, prestando más atención.

-No se preocupen... Ya lo conocen- contesto, acercándome a la puerta y abriéndola.

Matsuda está al pie de la entrada, moviendo los pies intranquilamente. En cuanto me ve, deja de moverse y me ve con fascinación. Me incomodo un poco, Light nunca me miraba de esa manera y alguna forma me hacía sentir expuesta.

-¿Nos vamos?- preguntó, con ansiedad en la voz.

-Pero... Tengo que pedirle permiso a tu padre- dice con más seguridad de la que pensé que tenía-. Eres su hija, no un perro, y tengo que comprometerme a cuidarte pase lo que pase.

Me impresiono y quedo atontada por unos momentos. De haber salido con Yagami, este me habría agarrado el brazo con fuerza sin siquiera saludar a mi familia.

-Touta-kun- alguien menciona detrás de mí, provocando que me sobresalte. Me volteo a ver a mi padre-. Así que eres tú quien corteja a (T/N).

-Así es señor. La llevaré a un restaurante en la parte nocturna de la ciudad y luego la traeré de vuelta.

-Muy bien... Confío en que ella estará bien- mi papá se acerca a Touta y le da unas palmaditas en la espalda, luego se gira hacía mí y me da un beso en la frente-. Que se diviertan.

Acto seguido, entra en la casa y cierra la puerta, dejándonos solos.

-Ahora si podemos irnos- comenta él, señalando su coche, frente a mi casa.

Camino hacía el automóvil con las piernas temblando y con un montón de preguntas en mi mente.

¿Y si Light se enteraba de esto? ¿Sería si quiera importante? Matsuda me abrió la puerta del copiloto y entre con nervios.

Light (P.O.V)

Cuando recibí una llamada de mi mamá diciendo que mi padre había tenido un ataque al corazón, olvide por un momento que yo era Kira y me preocupe. Salí corriendo de la cafetería donde estaba conversando con L hacía el hospital y no me detuve hasta saber que todo estaba bien.

Después de pasar unas horas en el hospital, salgo del edificio con Ryuzaki a lado. Mi padre me había confesado que se trataba del verdadero "L", lo que simplificaba las cosas.

-Nos veremos luego- dice, antes de meterse en su coche y desaparecer en la noche.

Doy media vuelta para dirigirme a mi casa, cuando noto algo extraño al otro lado de la calle. Mis ojos se enfocan en la mediana de las Rokujo, quien usa un vestido lila muy provocativo a mi parecer. A su lado se encuentra Matsuda, quien camina con paso firme haciéndola reír. Siento un nudo en el estómago al verlos y no puedo evitar desear matar al policía en aquel momento. Me pasó la calle hecho una furia y jaló del brazo a (T/N)...

Koi No Yokan (Light Yagami y Tú)¡Lee esta historia GRATIS!