TE HE ECHADO DE MENOS

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-Clarke...-Digo entrecortada por el placer que recibe mi cuerpo.-Clarke...pa...para.-Jadeo al sentir como estoy a punto de llegar al orgasmo.-Clarke... no quiero... correr...me aún.-Digo con dificultad aguantando lo que se aproxima.

-Cariño no te resistas y córrete para mi.-Sus palabras es lo único que hacía falta para que gima con gusto, dejando que rasgue mi garganta el placer que recorre mi cuerpo al llegar al éxtasis.

CLARKE:

Me incorporo de rodillas y la observo con una sonrisa juguetona, su pelo alborotado en mi almohada, sus ojos medio cerrado y ella intentando relajar su desenfrenada respiración a medida que hace un gesto para que me tumbe a su lado, como echaba de menos tenerla así solo para mi. Relamo mis labios y sin esperar a que me tumbe a su lado, me jala del brazo fundiéndonos en un beso lleno de pasión donde ella saborea en su propio sabor que aún cubre mi boca. Jadeo cuando me muerde el labio y se tumba encima de mi en un ágil movimiento. La miro a los ojos, cuales sus pupilas dilatadas roban su hermoso color y sonríe pícaramente.

-Te he echado muchísimo de menos.

- Y yo a ti Clarke, no sabes lo difícil que se me hizo todo.

-Lo siento.

-No lo sientas más.-Susurra con media sonrisa y volviendo a robarme el aliento, haciendo que me pierda en el ritmo sensual de sus labios contra los míos. Siento como una de sus manos baja acariciando mi costado e introduciéndose por debajo de mi ropa interior. Rompe nuestro beso y me mira a los ojos, donde aprecio cada perfección de su rostro.

Cierro los ojos gimiendo por el placer que sin previo aviso sus dedos se adentraron dentro de mi. Disfruto de la sensación de placer que recorre por mi cuerpo cuando arquea sus dedos antes de encontrarme con mi verde preferido. Gimo una vez más deseando que me penetre con rapidez, abro mis ojos para decirle en silencio lo que deseo, pero en cambio, es la felicidad que me golpea con el núcleo de nuestro amor presente. Acaricio su oscuro maquillaje que cubre sus ojos con mi pulgar, nunca pensé que sentirla así de cerca, sería uno de los motivos más grandes por mi gran amor hacia Alycia, siendo Lexa la unión de dos personas transformándolas en una, construyendo sueños sin un final. Sonrío dándome cuenta de que una rebelde lágrima se me escapó sin avisar. Cierro mis ojos una vez más sintiendo las deliciosas caricias que me regala Alycia, Lexa. Sus labios besan un rastro de lágrimas a la vez que intensifica sus movimientos dentro de mi, pero esta vez con su pulgar sobre mi punto de placer y sus dedos arqueados en mi interior, moviéndose con agilidad robando de mi innumerables gemidos de un auténtico placer. Abro mis ojos para conectarme con los suyos cuales me miran con cariño, ya no lleva ese hermoso maquillaje, ahora solo es Alycia, mi bella Alycia. Termino de acercar sus labios a los míos cuando siento que mi cuerpo llega al orgasmo, abrazándola a medida que arqueo mi espalda al sentir el éxtasis recorrer cada poro de mi piel.

-Dios...eso ha sido...-Digo entrecortada al separar nuestros labios.

-Perfecto.-Termina por mi con una cálida sonrisa antes de volver a fundirnos en un beso cálido y húmedo.

Tras regalarnos delicadas caricias y hablar de temas sin mucha importancia, nos tomamos una ducha juntas disfrutando de la mutua compañía entre risas y besos apasionados cuales al principio tomaron un rumbo caliente, pero la llamada de atención de Raven para avisar que el desayuno estaba servido, impidió terminar de nuevo en el paraíso.

-Aclárame una cosa.-Llama mi atención la voz de Alycia a mis espaldas.

-Dispara.

-Raven y Octavia...están...no se ya sabes a lo que me refiero.-Dice mientras se viste con uno de mis chándal.

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