Capítulo 32

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Louis tiene una teoría y es que hay gente que teme ser humano. Y tienen tanto miedo que nunca han reído a carcajadas sin importar cuan escandalosos estuviesen siendo, nunca han llorado de tristeza hasta el cansancio ni de alegría ni de emoción, nunca han sentido el ritmo de su corazón acelerándose en su pecho, nunca han gritado en medio de una discusión, nunca han dicho una mala palabra porque a veces no hay otra manera de escribir la vida que diciendo que es una puta mierda. Y jamás, jamás sencillamente se han permitido sentir.

Porque puede que sentir sea arrollador, asfixiante, impredecible, incontrolable. Sentir implica romperte una y otra vez, significa tanto que pocos están dispuestos a afrontarlo. Y sin embargo, hay gente adicta a sentir y esperan no dejar de hacerlo nunca, aunque en ocasiones quieren huir y la mayoría de las veces son solo un gran desastre.

Pero el ser humano es caos, es un desastre que ha intentado ser ordenado, racional y sólo ha conseguido enloquecer aún más.

Y quizá esta es la única razón por la que Louis se está permitiendo llorar frente a Julian, su psicólogo desde que cortó con Harry porque definitivamente decía en serio aquello de 'luchar contra sus monstruos'.

"Perdón" dice secando casi con timidez sus lágrimas, una pequeña risa nerviosa escapa de entre sus labios, Julian sonríe.

"Ya sabes que no tienes que pedir perdón, está bien llorar cada vez que sientes ganas de hacerlo " replica observando como Louis toma una respiración profunda, y por un segundo parece que está encontrando el valor para seguir hablando y puede que sea lo que está haciendo.

"Me siento mal por odiar a mi padre" se encoge de hombros " al fin y al cabo es mi padre, ¿no?" pregunta ladeando la cabeza, sus ojos siguen húmedos, su voz es trémula y en sus labios hay un amago de sonrisa con un atisbo de amargura en los bordes.

"Te hizo daño, Louis " empieza Julian " y su persona es solo el recuerdo de todo lo malo que has pasado y sólo logras relacionarlo con todo eso, eres incapaz de recordar incluso si alguna vez te quiso, si hizo algo bueno por ti. Por ello es normal que sientas rencor, asco e incluso odio. Porque nunca se comportó como un padre, nunca sentiste que fuese una figura paterna siempre lo viste como aquello que te hacía daño, que te hacía sentir mal."

Louis permanece en silencio durante unos segundos, y se pregunta si alguna vez su padre fue realmente su padre, si alguna vez recordó que él era solo un niño que un día buscó la aprobación de su padre y solo encontró rechazo.

"Empecé a creer que había algo mal en mi por él " confiesa Louis " y durante mi adolescencia aquella idea parecía aún más lógica y de repente no me gustaba ni mirarme al espejo " y quiere reír porque quizá es patético o porque puede que ya esté agotado de tanto llorar.

"¿Por qué no te gustaba mirarte al espejo?" pregunta

Louis desvía la mirada y aún nota como Julian sigue observándolo con interés, esperando escuchar lo que tiene que decir.

"Porque todo lo que veía estaba mal" dice volviendo a mirar a Julian "olvidé que tenía virtudes y en algún punto solo veía defectos y me daba asco, me daba asco ser así y no ser capaz de dejar de serlo. Era casi como estar condenado a vivir en un cuerpo lleno de defectos y no poder escapar jamás de él. Y cada vez que me miraba al espejo sentía ganas de desaparecer y era agotador, era agotador odiarme y procurar no sentirme bien conmigo mismo, porque creía que no me lo merecía. A veces incluso pensaba que era mi culpa, que el hecho de sentirme así era sólo mi culpa" y en algún momento ha bajado la cabeza porque ya no puede sostener la mirada a Julian.

Y está cansado de sus bordes agrietados, de sus piezas rotas y de sus eternos tonos grises. Está cansado de convertir la tristeza, el odio hacia sí mismo en algo poético solo para hacerlo más soportable cuando en realidad es desgarrador, es destructivo y tóxico. Porque odiarte significa no valorarte, significa destrozarte a ti mismo, destruirte sin importar qué. Porque la tristeza implica una inmensa soledad que llega a asfixiarte, implica un infinito silencio que se convierte en una antítesis al encontrar el ruido en tu cabeza.

Rules of beauty ; Larry StylinsonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora