20

2.5K 313 146

Las diez de la noche, Fred estaba esperando este momento.

Estaban los dos en su habitación, Freddy sentado en su cama mirando a la nada, y Fred que acababa de entrar con una sonrisa pícara.

Freddy lo miró con curiosidad, ¿qué le hacia sonreír tanto como un idiota?

Los ojos de los dos se conectaron, y las mejillas de Freddy se enrojecían lentamente, pero el pelinegro rompió aquella conexión y se fue directo al armario abriéndolo de par en par.

Se quedó un rato observando su contenido, buscando la ropa perfecta para aquella noche que no seria la única.

- ¿Qué haces? - Preguntó Freddy molesto en cuanto su hermano cogió su camisa negra.

- Shh... - Lo ignoró.

El moreno frunció el ceño y se levantó hacia donde estaba él.

- No me mandes callar.

- Ya lo he hecho, y lo volveré a hacer.

Freddy apretó sus puños conteniendo su rabia mientras su hermano le dio un pequeño empujón hacia atrás para apartarle.

Freddy se estremeció al sentir la cálida mano de su hermano contra su hombro.

El pelinegro siguió con lo suyo mientras su hermano simplemente lo miraba malhumorado. Buscó un poco más en el armario y sacó unos pantalones vaqueros color negro y una corbata roja. La corbata era del uniforme de Fred.

Este tiró la ropa encima de su cama, cerró el armario y se dirigió hacia su cama para cambiarse delante del moreno.

- ¿Qué haces con mi ropa? ¡Y te he dicho que hay un baño para cambiarte!

Este no le hizo caso y deslizó la prenda de ropa que llevaba de estar por casa por su torso, luego se puso la camisa negra. Poco a poco fue abrochando los botones de aquella delicada camisa, dejando suficientes botones sin abrochar para ver su cuello. Cogió la corbata y se la puso, lo mismo con los pantalones y unas converse color negro.

Freddy le había visto, y ya se estaba hartando. Con un sonrojo en su cara se puso delante de sus narices para acorralarle, aunque su hermano era más alto y fuerte, con un pequeño empujón se liberaría.

- Deja de hacer el idiota y deja la ropa donde estaba, no es tuya.

- Pues ahora lo será, ¿tú has visto como me queda? - Señaló su camisa.

Freddy tragó saliva.

- ¿Qué vas a hacer?

Fred sonrió.

- Divertirme.

Freddy sintió un escalofrío, frunció los labios y se acercó más a sus ojos.

- Oh, no. ¡No vas a salir por ahí!

- Pues creo que te vas a aguantar, porque ahora es MI vida y MI cuerpo.

- ¿A donde irás?

Fred se dirigió hacia la puerta y antes de salir dijo:

- A alguna fiesta. No me esperes despierto.~

Y antes de que Freddy pudiera decir algo Fred había desaparecido de su vista dejándole con las palabras en la boca.

--------------

Tras un par de autobuses, Fred había llegado al centro de su ciudad.

Allí solía haber mucha gente, y al ser Viernes no iba a ser la excepción. Lleno de luces, tiendas, bares y discotecas.

Fred. ✧ f r e d e d d y ¡Lee esta historia GRATIS!