-Perdí a mi compañero hace seis meses.

Hasta ahí, había dicho suficiente.

JK -Lo siento.

La expresión del rostro del muchacho cambió de silenciosa a... compasiva y triste. 

Jimin se encogió de hombros.

Bueno, el chico era dulce. Y hermoso.

Pero también lo eran muchos chicos.

Eso no quería decir que Jimin estuviera listo para un nuevo compañero.

Y el que fuera el compañero de un hombre lobo tenía que ser alguien especial.

Todo el mundo lo sabía.

-¿Alguna vez has visto un combate entre hombres lobo?- Jimin le preguntó. 

Jungkook negó con la cabeza.

-¿Conoces las reglas?- Jimin se cruzó de brazos. 

-No hay reglas. Dos lobos, un retador y un defensor, son encerrados en una jaula para luchar por la posesión del compañero del defensor-  dijo Jungkook.

-¿Eso es todo?.

-Bueno, no hay armas, por supuesto- agregó Jungkook, viéndose complacido porque había conseguido darle la respuesta, Jimin asintió con la cabeza.

-¿Y qué pasa si el defensor pierde?-  Jimin le preguntó. 

Jungkook miró hacia otro lado  -El compañero es tomado por el vencedor-  susurró.

-En la jaula. En ese mismo instante. Frente a la multitud y en vivo en el programa de televisión.

Jimin acabó de explicar, sin pasar por alto la brutalidad del mismo.

Jungkook asintió con la cabeza.

-No sé lo que te dijo Nam Joon. Pero para que lo sepas, perdí mi último combate. El retador tomó a mi compañero y lo mató-

Los ojos de Jungkook se abrieron como platos. Tragó con fuerza, y su boca formó una perfecta O.

Jimin sonrió.

-¿Todavía quieres ser mi compañero?-   Vería si el chico tenía lo necesario para permanecer en la jaula como compañero de un hombre lobo.

El muchacho se mordió el labio por un momento y luego dijo: 

-No quiero ser vendido de nuevo.

Bueno, al menos, el chico se había anotado un punto.

Pero eso no quería decir que fuera especial.

El hecho que pudiera ser de alguna utilidad en la jaula. El hecho que pudiera satisfacer las necesidades de Jimin. No haría que Jimin lo amara jamás.

Jungkook se quedó mirando al insuperable hombre. ¿Había perdido? ¿Había perdido y su compañero había sido asesinado?

El pánico llegó hasta sus huevos. Y él simplemente le había dicho al hombre que quería quedarse. 

¿Acaso se había vuelto loco?

"Libertad. Esta era tu única escapatoria". 

Si fuera libre, podría ser quien quería ser, ir a donde quería, estar con quien quisiera, y nunca tendría que ser el juguete sexual de nadie.

Podría tener su propio juguete, si quería. 

Tomaría el riesgo aquí y ahora.

El lobo no se veía muy dispuesto a dejarlo ir ahora.

Peleando Por Ti (Jikook)¡Lee esta historia GRATIS!