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  Erik le paso las llaves de su casa a Jimin

- Y recuerda Jimin, _____ tiene prohibidas las salidas, la televisión o el computador por un mes.- le dijo Erik, mientras se subía al auto junto con su esposa.

- No te preocupes, Erik, yo cuidare de ella.- y de que forma, pensó.

- Gracias por cuidar a _____ por nosotros, no sé que haríamos sin ti Jimin.- dijo Mónica a su lado.- espero que no te aburra estar mucho tiempo con ella.- río.

Jimin se unió a sus risas. "Si tan solo supieras las cosas que tengo pensado hacer con ella".

- ¡Adiós, disfruten de sus vacaciones!- se despidió Jimin, mientras agitaba su mano en el aire.

Cuando al fin los vio desaparecer, se giro y entró a la casa. Sonrío perversamente cuando la vio ahí sentada en el sillón viendo televisión. A la mujer que sus ojos tanto ansiaban ver.

- ¿Ya se fueron Mónica y papá?- pregunto _____ en cuanto notó su presencia.

- Si.- dijo ganándose a un lado de ella y quitándole el control. Apagó el televisor.

- ¡Ey!

- Te recuerdo que estas castigada, _____, y mientras tu papá y tu madrastra no estén estas bajo mi responsabilidad.- dios, cuanto le gustaba decir esas palabras.

- Pero, tío... si quieres podemos hacer un trato, ¿Eh?

Jimin alzo una ceja, interesado.

- ¿Y que clase de trato?

- No lo sé, mmh.- pensó.- yo te puedo ayudar en lo que quieras, a cambio que me dejes ver televisión. ¿Vale?

Jimin suspiro pesadamente. Ella podría ayudarlo con muchas cosas y en muchas maneras. Sacudió la cabeza ante los pensamientos lujuriosos que se formaban en su mente.

- Está bien.- sonrío.- acepto tu propuesta.

- Vale, estupendo. ¿Qué quieres que haga?

Jimin miro descaradamente su escote, el cual dejaba ver la curva de sus pechos. Madre mía, había fantaseado tanto con esos pechos, que estaba seguro que iba a hacer sus sueños realidad. Él la vio crecer y ahora su cuerpo estaba listo y preparado para recibirlo. Sabía que era una locura querer acostarse con su sobrina de apenas 16 años pero ella ya había madurado lo suficiente y él ya la había esperado demasiado. Tan inocente, tan virginal, con un aire sexual que era inevitable no sentir... no importaba las consecuencias la reclamaría suya en cuerpo, corazón y alma.

Ninguna mujer lo había excitado tanto en sus 24 años.

_____ se fijo en la dirección de sus ojos y se movió en el sillón, incomoda. Pero Jimin no se avergonzó.

Era hora de la acción.

- Quítate la camisa.

_____ palideció.

- ¿Qué?

- Quítate la camisa.- repitió. Apretó los dientes.- ahora.

_____ se levanto con la intención de correr a su cuarto, pero Jimin la alcanzo, jalándola del brazo y pegándola hacia la pared. Beso su cuello bruscamente, chupando, lamiendo y besando. Joder, estaba duro y necesitaba follar. _____ tembló en sus brazos.

- No sabes cuantas veces soñé con esto, _____.- susurro él, mordiéndole el lóbulo de la oreja.- no sabes cuantas veces me eh masturbado pensando que eras tú la que tocaba mi polla.- su voz sonó mas ronca. Sus ojos se oscurecieron.- quiero follarte bien duro...

_____ se estremeció ante esas palabras tan sucias. Y se alarmo aun más cuando sintió las manos de Jimin dentro de su blusa. ¿En verdad la iba a violar? Intento separarse de él empujándolo, pero Jimin no la dejó.

Quien iba a imaginar, que su tío favorito iba a convertirse en... un tío sucio.  










Un Tio Sucio ( Jimin y tu -Bts )¡Lee esta historia GRATIS!