Capítulo 22

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Camila POV

Abrí mis ojos con pereza. Parecía que había dormido durante siglos. Sentí un peso sobre mi cuerpo y al bajar mi mirada encontré a Lauren con su cabeza en mi pecho y el resto casi encima de mi. Se veía muy adorable en esa posición.  No pude evitar acariciar su cara con una de mis manos. Su piel era suave y eso me gustaba.

Recordé el beso que nos dimos anoche. Fue muy significativo y diferente. No sabría explicarlo con palabras. El nombre de mi novia apareció en mi mente y la culpa me invadió. Esto empeoraba las cosas. Debía decírselo cuanto antes. 

— Lolo —dije en voz baja intentando despertarla.

Se removió un poco, pero no se despertó.

— Despierta —susurré con una sonrisa.

Frunció el ceño abrazándose más a mi y gruñendo. No pude evitar reírme por como se veía siendo tan adorable. Levantó la cabeza en mi dirección cuando se despertó del todo.

— Buenos días, Camz —dijo con una voz ronca y una sonrisa en el rostro.

— Buenos días, Lolo —sonreí.

El móvil de Lauren empezó a sonar en la mesita de noche de la izquierda de su cama. Se levantó de la cama y cogió el móvil.

— ¿Si? —contestó la llamada.

Se sentó en la cama con el rostro serio y me miraba sin decir nada.

— Ahora estoy ocupada. Ya te llamaré. Adiós —colgó.

— ¿Quién era? —pregunté con curiosidad.

— Espera un momento —me pidió y vi como marcaba el número de alguien.

Alargué uno de mis brazos para poder coger mi móvil y ver que hora era.

— ¿Por qué les has dado mi número a esa chica? —giré mi rostro para enfocar mi vista en la ojiverde.

Tenía mucha curiosidad por saber con quien hablaba.

— No lo vuelvas a hacer —dijo antes de colgar con un suspiro y una media sonrisa.

— ¿Me vas a contar que pasa? —le pregunté con las cejas elevadas.

— ¿Recuerdas a la chica con la que estaba el otro día en el club? —volvió a dejar su móvil en la mesita de noche.

— ¿La rubia con la que estabas sentada a mi lado? —pregunté para asegurarme antes de afirmar que si.

— Sí, esa —respondió —. Al parecer es una chica de la Universidad y Vero le dio mi número cuando la vi. Lo hace porque sabe que no me gusta darles mi número.

— ¿La llamarás? —intenté ser indiferente, pero creo que no lo conseguí.

Lauren tardó unos segundos en contestar.

— No —respondió simplemente —. ¿Vamos a desayunar?

Asentí con la cabeza y bajamos a la cocina a desayunar.

***

Cuando terminó la clase, salí con rapidez en dirección a la cafetería. Quería tomarme un café, lo necesitaba. No había podido dormir bien durante la noche porque hoy le diría a Hailee que Lauren y yo nos habíamos besado en dos ocasiones. Las posibilidades que tenía de que me perdonara eran menos de las que tenía antes. y era debido al segundo beso que nos dimos la ojiverde y yo en su casa después de que Hailee estuviera conmigo en la tarde.

Por el camino me encontré a Vero y nos diríamos juntas a la cafetería.

— ¿Te han dicho que tiene un buen culo? —preguntó de repente.

— ¿Me has mirado el culo? —le pregunté un tanto sorprendida.

— No voy a mentir. Lo he hecho varias veces —desvió su vista para mirarlo descaradamente y me giré rápido para que no lo hiciera.

— No lo mires —dije mientras intentaba taparlo con mis manos y eso le causó gracia.

— Pero yo quiero mirarlo —dijo con un puchero y esta fui yo la que me reí.

— Eres increíble —le dije entre risas.

— Lo sé, pero recuerdo que tienes novia, aunque a mi eso me da igual —dijo de forma sugerente.

— Yo creo que debería importarte —dijo una voz ronca y raposa detrás de nosotras.

Me giré y era Lauren que miraba a Vero con cara de pocos amigos.

— No es mi culpa si ella piensa que soy increíble —dijo alzando los brazos en señal de paz.

Lauren me miró a mi como preguntándome si de verdad lo había dicho.

— Lo dije porque ella me ha dicho que tengo un buen culo —me excusé.

— ¿Le has mirado el culo? —le preguntó a Vero y esta se escondió detrás de mi.

— Ella me provoca para que lo haga —soltó en broma y abrí los ojos incrédula.

— ¡Eso es mentira! —exclamé mirándolas a las dos.

— La única que puede mirarle el culo soy yo —le dijo en broma Lauren a su mejor amiga.

— ¿Cuando te he dado permiso para que lo hagas? —me crucé de brazos.

— No hace falta que me lo des —levanté una ceja ante su respuesta, y ella río porque solo lo decía para molestarme.

— Entonces yo también puedo mirarle el culo —le dijo desafiante a Lauren.

— No, tu no—volvió a repetir la ojiverde.

— ¡Ninguna puede mirarme el culo! —volví a exclamar y las dos se miraron por un segundo.

— ¿Por qué? —preguntaron a la vez y después rieron.

— Mejor vayamos a la cafetería —dije riéndome

***

Caminaba hacia la casa de mi novia. Le iba a contar la verdad. Era ahora o nunca. Tenía que hacerlo antes de arrepentirme. No puedo negar que estaba muy nerviosa. Sentía que no iba a salir bien, que no me perdonaría. Tenía pensado más o menos lo que iba a decirle. Llevaba toda la tarde dándole vueltas para tenerlo preparado e intentar que salga lo mejor posible.

Me sentía muy culpable por haberla engañado a pesar de que solo haya sido por dos besos. Lo peor era que lo había hecho cuando llevábamos poco tiempo saliendo. Eso me hacía pensar que tenía muy pocas posibilidades de que me perdonara.

Aún no tenía sentimientos fuertes hacia Hailee y sé que ella tampoco hacia mi porque me lo hubiera dicho. Cuando empezamos a salir acordamos que iríamos despacio, que todo debía ir a su debido tiempo y sin prisa. Era lo mejor y estábamos de acuerdo con ello.

En unos minutos estaría en su casa. Los nervios aumentaban a cada segundo y sentía que se me estaba olvidando todo lo que tenía pensado decirle. Cuando legué, antes de tocar el timbre, me dije a mi misma que me calmara.

No tardó en abrir la puerta y recibirme con una sonrisa y un beso en los labios.

— ¿Prefieres quedarte aquí en el salón o subir a mi habitación? —preguntó con voz dulce.

Vacilé un poco antes de responder. Me costaba pensar.

— Subamos a tu habitación —respondí.

Al llegar a su habitación, nos sentamos en el borde de su cama.

— Tenemos que hablar —dije mirándola seria.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!