Isaac.

Monotonía, todo esto era una maldita monotonía. Recorrer y recorrer estos mil pasillos en busca de un ente misterioso que resultó ser una especie de guía en este sepulcro.
Siempre supuse que las tumbas eran más pequeñas, pero esta era la excepción. Siento que he recorrido bastante, ya que mis pies están perdiendo el interés de seguir caminando y mis piernas se están debilitando. Aún no es suficiente, mi cuerpo ya está pidiendo una pequeña tregua para tomar descanso, pero mi mente sabe que todo lo que he recorrido no es más que un pequeño puñado de un interesante lugar y que aún hay más por conocer.

El agotamiento es más notorio en mi cuerpo, ahora no eran solamente mis piernas y pies, sino que ahora siento como si alguien estuviese sobre mis hombros generando un enorme peso sobre mi. Me empecé a encorvar de manera involuntaria, como si estuviese aterrizando en una zona despejada, perfecta para descansar. Mis párpados ya no soportaban y la oscuridad tampoco colaboraba en la situación. Mis piernas se estremecían a cada paso que daba, era un claro mensaje de que ya era tiempo de tomar un pequeño descanso.

Eché mi cuerpo al suelo como si fuera un saco de papas y apoyé mi espalda en la pared.

Todo esto era tiempo perdido; perseguir a esa mujer en vez de estar buscando la salida y a Monett. ¿Qué habrá pasado con ella?

El Gordo Louis, como ella le decía, me había advertido que tuviera cuidado, que era... rara. ¿Y si tenía razón? Si no me hubiese juntado con ella; si no me hubiese arrepentido, no estaría aquí atrapado y solo persiguiendo sombras que mi mente crea para que no me sienta solo. ¿Pero qué cosas estás pensando? ¿Qué hubiese sido de mí si no hubiese conocido a Monett? Estaría amargado, decepcionado, apesadumbrado. Si no hubiese aceptado esta oportunidad, estaría tendido en mi cama asumiendo mi fracaso, aplazando esta práctica para otro año. No, no quería retrasarme en la universidad y sentir que avergüenzo a mi familia, aunque ellos me den todo su apoyo y crean que a lo mejor era necesario tomar un descanso y luego volver a retomar esto. No, eso no estaba en mis planes y jamás lo estarán.

Monett fue quien me abrió las puertas a este nuevo mundo, a esta nueva aventura, gracias a ella conocí el antiguo Tebas. Gracias a ella puedo compartir mi burbuja y olvidarme de todas las tragedia que en el día de hoy azotan al actual Egipto. Gracias a ella, he logrado sacar un poco al verdadero Isaac, dejando atrás al chico tímido que siempre estará presente para algunos momentos, y por ella, estoy atrapado aquí en busca de un misterio que no ha querido abandonar esa cabeza loca de mi mentora. Un misterio que ningún arqueólogo ha logrado descubrir. Un misterio que creemos que descubriremos. Un misterio que no está yendo en un buen camino.

Cerré mis ojos para descansar un momento. Era imposible. Mi cabeza palpitaba. Mis párpados tiritaban. Tenía ganas de pensar más cosas, cuestionarme algunas situaciones, sin embargo, mi corazón, mis pulmones y mente me pedían a gritos un descanso. Hice lo posible para dejar mi mente en blanco.

«-La necrópolis de Akhenatón se encuentra en Tell-el Amarna. Ahí se descubrieron más de veinticinco tumbas de piedras, entre ellas, una tumba real con fragmentos del sarcófago de Akhenatón. En cambio el de Nefertiti jamás fue descubierto -contó Monett mientras cenábamos en el hotel-. Los restos del sarcófago de Akhenatón se encuentran en el museo, y si no me equivoco su cuerpo también.

-¿Qué hay en la necrópolis?

-En Tell-el Amarna, no hay nada, solamente un desierto olvidado por un millar de personas. Sin embargo, para la gente que realmente está interesado en conocer en este fascinante y único personaje, cómo yo, esa ciudad fantasma siempre existirá.»

Abrí los ojos ante aquel recuerdo.

¿Y si estábamos buscando en el lugar equivocado? Tal vez Monett estaba equivocada y nuestro objetivo estaba en la necrópolis de Akhenatón. Si allí sucedieron los acontecimientos importantes, no tenemos que estar buscando en un lugar que se encuentra a una gran cantidad de kilómetros de distancia.

El Misterio de Smenjkara (FDLA #1) [EDITANDO] ©¡Lee esta historia GRATIS!