Capítulo 29: Presagio

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Kohina

—Y luego, fuimos a el maid-café en el que estuvimos en navidad esa vez. Y... —exclamó Chiharu, la cual estaba contándonos su cita con Naoki.

—Lo sabía, fue una gran idea el haber hecho ese plan. —Se elogió a sí misma, Nike cuando Chiharu terminó de contarnos lo sucedido.

Ahora mismo nos encontramos en la casa de Chiharu, específicamente en su cuarto, con la ventana abierta de par en par y con un solo ventilador para las tres a pesar de que hace un calor de los mil infiernos.

—Hace calor~ —dije yo, acostada en el piso. La verdad soy una persona que no le gusta el frío, pero que no soporta demasiado calor.

—Si, concuerdo. Por eso prefiero invierno. —se quejó conmigo Nike.

—P-Pues invierno no tanto... Creo que es mejor la primavera. —musitó Chiharu moviendo un abanico de lado a lado.

Alguien tocó la puerta, Chiharu le dijo que pasara y la puerta se abrió dejándonos ver a Atsushi, el hermanastro de ella.

—Nee-chan, necesitan a Kohina al teléfono. —farfulló él y me pasó el teléfono.

«¿Quién será? »

Las chicas me miraron, expectantes. Llevé el teléfono a mi oreja. —¿Aló?

—¡Amor mío~! ¿Cómo estás? —gritó una voz masculina. Esa voz tan escandalosa la reconocería donde sea.

— Kyouta-kun, eh... ¿qué pasa? —le pregunté.

—Es que ahora mismo vamos camino al templo. Shiro me llamó para decirme que le regalaron muchas sandías y me dijo que invitara a mis amigos. —explicó rápidamente. Esperé.

—¿Y? —inquirí yo, mientras me echaba aire con un cuaderno de Chiharu.

—Y... Ah, espera. Asómense por la ventana. —me dijo. Me quité el celular de la oreja, extrañada y miré a las chicas. Ellas parecieron entender la seña porque se levantaron y caminamos juntas hasta la ventana.

—¡Oye, Kohina! —gritó Kyouta-kun, emocionado. Observamos a los tres. Todos iban vestidos con pantalonetas playeras. Kima llevaba una bolsa en la mano y Naoki nos dedicó una sonrisa.

—¡Hola, chicas! Venimos a recogerlas. Un amigo de Kyouta nos invitó a comer sandías, ¿vienen? —exclamó Naoki hacia nosotras. Todas nos miramos entre si.

—¡Vale, ya bajamos! —gritó Nike y salimos del cuarto. Bajamos las escaleras y nos encontramos con el hermano menor de Chiharu.

—Nee-chan, ¿vas a salir? —le preguntó a Chiharu mientras cargaba a Kyou-chan. Si, el perrito.

—Si, Atsushi, ¿podrías traerme la correa de Kyou-chan? Quiero llevarlo conmigo. —le pidió Chiharu. Su hermano asintió con gusto y se fue a buscarla. Al rato regresó y ayudó a Chiharu a ponerle la correa.

—Bien, ¡No regresen muy tarde! —dijo su hermano antes de que saliéramos de la casa. Apenas salimos nos abrazó un calor abrumador ah, y también Kyouta-kun.

—¡Amor mío, te he extrañado mucho! —gimoteó estrechándome contra él. Sólo me quedé quieta, esperando pacientemente a que me soltara, como acostumbraba a hacer luego de un rato.

—B-Buenas tardes, O-O-Okumura-kun... —saludó Chiharu a Naoki.

—B-Buenas tardes, K-Kuronuma... —le saludó de vuelta él. Me quedé viéndolos fijamente.

«¿Por qué no son pareja de una vez por todas?» me pregunté mentalmente. Era notable que Chiharu sentía algo por él y obvio que él estaba completamente enamorado de ella desde hacía mucho... muuuucho tiempo.

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