Capítulo 29

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La madre de Niall solía pintar demasiados rostros. Niall puede jurar que tiene cientos de cuadros que solo son la cara de alguien que ni siquiera existe, América solía decirle que pintar miradas era fascinante.

Y explicaba a un Niall de 8 años que los ojos son el espejo del alma, son tan transparentes como opacos pretendamos ser nosotros. América cree que nuestros labios dicen demasiadas mentiras y que solo hay que mirar los ojos de alguien para saber si dice la verdad. Y añadía que tras nuestras miradas se encuentran historias que no hemos sido capaces de contar, que guardamos bajo un sepulcral silencio, que ahí justo detrás se hallan demasiadas palabras, demasiados sentimientos que se quedaron atrapados y que nunca dejaremos salir.

Por lo que ahora, cuando Niall mira a Stan sabe que está mintiendo. Sabe que hay un falso arrepentimiento en sus ojos y una ensayada mueca en su rostro, y no le cree.

No puede hacerlo. Y siente asco y en los bordes hay miedo y por las esquinas se acerca la rabia. Y no reconoce al chico que tiene frente a él, no es el mismo. Su mirada dulce parece haber desparecido, su suave sonrisa quizá nunca existió y las esquinas de sus ojos permanecen inexpresivas y el marrón que tiñe sus orbes ya no es cálido ni quiere serlo.

Y el silencio es denso y no deja que Niall respire, todo es asfixiante y Stan parece no darse cuenta. Ni siquiera se da cuenta de cuan pequeña está empezando a ser la habitación, de como el corazón de Niall late con violencia haciendo eco en sus oídos y duele y al mismo tiempo siente miedo y quiere que Stan se vaya pero las palabras se niegan a salir.

"¿Por qué has venido?" y es lo único que puede decir, Stan sigue mirándolo pero por un segundo deja de hacerlo antes de respirar profundamente y devolver su mirada a Niall.

"Quería pedirte perdón" su voz intenta sonar suave y arrepentida, Niall ríe mientras sus ganas de llorar aumentan así como el nudo que crece en su garganta.

"¿Lo dices en serio?" y no se molesta en ocultar la amargura que baña sus palabras y prácticamente parecen haber sido dichas con odio y asco. Casualmente es lo único que puede sentir.

Stan lo mira con una fingida confusión, pero la sorpresa que nace en sus ojos delata que no se esperaba esa reacción.

"¿Qué es tan gracioso?" pregunta con un atisbo de irritación en el fondo de sus palabras cuando Niall vuelve a reír.

"Que de verdad creas que voy a perdonarte" responde, un estudiado agotamiento tiñe su tono mezclándose con la ironía.

Stan parpadea con lentitud, parece estar pensando qué decir y Niall cuenta eso como una primera y pequeña victoria.

"Niall, te dije que sería un problema que le dijeras a alguien qu—"

Él lo interrumpe levantándose bruscamente de la cama, Stan continúa ahí sentado.

"El problema no soy yo, el problema eres tú" escupe " el problema es que eres incapaz de aceptar la persona que eres, te niegas a reconocerte. ¿Y sabes qué? Eres gay, Stan y aunque lo niegues seguirás siéndolo " lo mira con fijeza ". No es mi problema que tengas una mentalidad errónea, no es mi problema que te dé tanto pánico lo que puedan decir de ti que termines por hacer daño" señala su propia ojo, sombras moradas y amarillentas se extienden a su alrededor.

"Niall, yo.." balbucea sin éxito, por primera vez la mirada de Niall es fría, intimidante. Por primera el azul de estos podría destruirlo en mil pedazos.

"Vete" dice con aspereza, sigue mirándolo con fijeza.

Stan no obecede y se levanta de la cama acercándose con pasos rápidos a Niall, él retrocede.

Rules of beauty ; Larry StylinsonDonde viven las historias. Descúbrelo ahora