1. Agua y aceite

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Aviso, YAOI. Relación chico x chico, así que si no te gusta no la leas.

Os recuerdo que la historia está contada desde sus dos puntos de vista (Aka Hiromi y Riku)((A veces Keiji, a veces Seki))










---Hiromi---



Levanto la mirada hacia el imponente edificio sin poder evitar soltar un suspiro, la valla está cerrada, no es de extrañar teniendo en cuenta las horas que son. A escalar toca.

Primero tiro la mochila  al otro lado, luego salto la valla, simple. No hay conserje, no hay alumnos, ni profesores de guardia. Esto parece muerto. Mi nuevo instituto no va a darme una cálida bienvenida, aunque es mejor cuando está todo vacío, no me arrepiento de llegar tarde. Voy vagando por los pasillos intentando encontrar mi aula ¿era A o B? Ni me esfuerzo en recordarlo. Parece que me he perdido. Se oyenvoces dentro de las clases, pertenecen a los profesores o a los alumnos contestando preguntas repetitivas. Esto va a ser muy aburrido, quiero volverme a casa. 

Justo cuando me lamento de mi suerte una puerta se abre de golpe haciendo que me gire inmediatamente hacia el origen de tanto alboroto. Alguien sale a zancadas de una clase con aires de enfado, cerrando la puerta tras de si haciendo el mismo alboroto con el que la que la abrió. Empieza a murmurar mientras se apoya en la pared de enfrente y se desliza por ella hasta que cae sentado, todavía no se ha dado cuenta de que hay un extraño cerca. Tiene el pelo marrón claro, liso, pendientes de aro por toda la oreja y algunas pecas adornan su cara, cosa que le da un aspecto gracioso a alguien con esas pintas de delincuente. Ahora que lo pienso, yo también tengo pinta de delincuente.Sigue sin apetecerme entrar a clase, así que decido entretenerme a propósito un rato. 

- ¿Por qué te han echado?

- Ha sido una broma de nada, el viejo está igual de amargado de lo que aparenta. -Me mira y entrecierra los ojos intentando ubicar mi cara en algún sitio, es bastante expresivo.

-  Me llamo Hiromi.

- ¿Eres el nuevo que venía hoy?

- ¿Es en esta clase? Que suerte

- Vas a cabrear al calvo llegando a estas horas -Me extiende la mano- Yo soy Keiji, creo que nos vamos a llevar bien.

- Entonces voy a dejar de hacerme rogar y entrar de una vez. Hasta ahora, Keiji.

El pecoso debe de ser el chico-problema porque nada más abrir el profesor se gira echo una furia gritando que fuera. Las luces de la clase se reflejan en esa calva tan lisa y geométrica mientras su expresión facial cambia a confusión. Después de unos segundos en silencio parece recordar a que vengo y me invita a pasar, ahora todas las miradas están posadas en mi.

-  ¿El nuevo? Entra, debes de tener una muy buena excusa para llegar tres horas tarde.

- Ninguna en especial 

La clase sigue abierta y una enorme carcajada suena desde el pasillo. Al final si que nos vamos a llevar bien ese pecoso y yo. Las luces siguen reflejándose en esa clava, el profesor se muerde la lengua y cierra la puerta tras de mi. No pensaba empezar con buen pie, no nos vamos a ver mucho después de todo. Un par de chicas no me quitan la vista de encima, no están mal. Guiño un ojo y rápidamente cortan el contacto visual avergonzadas. No me importaría que estas dos me diesen una calurosa bienvenida. 

- Bueno, hoy tienes carta blanca, es tu primer día. ¿Tienes planeado presentarte? -Sonrío de lado sin poder evitarlo, es sólo que esto me parece ridículo. Aún así me presento.

- Me llamo Hiromi Nakamura, tengo 17 años. Soy nuevo y soy más de rubias que de morenas.

Dicho esto, no espero a que me digan cuál es mi asiento y voy al que más me gusta, casi al fondo y contra la pared, perfecto para una siesta. Mientras voy avanzando me fijo en la persona que va a estar a mi lado todo el curso, cara de disgusto y ojos verdes. Hablando de sus ojos, si las miradas matasen ya estaría muerto. ¿Cuál es su problema? Entendería que tuviese alguno conmigo si al menos le hubiese hablado una vez, pero no es el caso. Decido ignorar a ese idiota y me pongo a mirar por la ventana, así me paso toda la clase buscándole forma a las nubes hasta que toca el timbre. Al llegar a esta hora lo siguiente es el descanso, al final me va a salir bien la jugada. Keiji entra a zancadas casi chocando con el profesor y se sienta en el pupitre a mi lado, el capullo que estaba antes a mi lado ha sido tan rápido al irse que parece que lo estuviese deseando más que nada.

Como la noche y el dia (Yaoi)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora