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Capitulo 02

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Wendy

Allí estábamos las cuatro, paradas delante de la puerta de los vecinos, con un plato de galletas de chispas de chocolate y otro plato con galletas normales. Hacía como cerca de una hora que nos encontrabamos en la cocina haciendo la masa de las galletas, mientras intentaban sonsacarme información de mis vecinos. Pero no podía decirles exactamente como eran porque al único que podía recordar era ese chico de mirada azul casi gris como la mía. Igualmente ellas habían inistido en hacer las galletas, en vez de tarta, para darles la bienvenida a la ciudad, aunque todas sabíamos que querían ver “carne fresca” como ellas decían.

Lo poco que había visto ellos parecían realmente chicos calientes, pero a quien quería conocer era a él.

Ivette volvió a pulsar el botón del timbre, parecía que se estaban tardando algo en abrir...

Tal vez estén dormidos y no se enteren de nada... - murmuró Mia moviéndose hacia los lados para intentar ver por la ventana.

Entonces les dejamos los platos de las galletas – respondió Morgana inclinándose para dejar el plato como había dicho. Cuando se abrió la puerta y un chico con ropa totalmente negra estaba frunciendo el ceño y rascándose la nuca.

Sois demasiado escandalosas como para que uno pueda dormir – dijo con un tono de voz algo frío.

Morgana se puso bien y las cuatro nos quedamos sin decir nada pero mirando al chico. Iba a pedir disculpas por eso cuando apareció detrás del chico con acento alemán un chico rubio apoyándose en el hombro del primero.

No seas tan borde Johann – dijo el rubio mirando los platos de galletas con una ceja alzada – las chicas vienen a darnos la bienvenida ¿Verdad? - sonrió algo divertido.

Pude darme cuenta de que tenía algo de acento italiano. El chico alemán se apartó de la entrada.

Lo que sea, rubio de bote, pero que no hagan tanto ruido – comentó de espaldas a la puerta, parecía que se iba a ir pero se fue hacia la cocina.

Sabes que no soy rubio de bote – dijo girado hacia Johann y luego volvió hacia nosotras. - Soy Logan, pasad chicas – comentó con otra sonrisa abriendo un poco más la puerta y se apartó para que pasaramos.

Ellas no dudaron en entrar pero yo no estaba muy segura de ello, por lo que Morgana tiró de mi brazo para que entrara también y seguimos a Logan hacia la cocina.

A mi sólo me interesaba por mi chico. “Espera... NO es mi chico”, pensé con el ceño fruncido. Estaba por entrar en la cocina cuando escuché una risa detrás de mi, me giré y pude ver al otro chico que faltaba de los cuatro. ¿Qué era tan gracioso?

Kyle

Podía escuchar los pensamientos de los chicos por el vinculo mental que teníamos, babeaban por las amigas de mi vecina. Al principio los gruñidos mentales de Johann me hacían reír pero dejé de escucharlos cuando abrió la puerta.

Pronto las voces de las chicas se escucharon dentro de la casa y los comentarios de Johann sobre el color de pelo de Logan volvieron ha hacerme reír siempre estában igual.

Terminé de arreglarme y me senté en el borde de la cama escuchando aun los pensamientos de los chicos, quería saber qué era lo que opinaban de ellas a parte de lo escandalosas que se veían a primera vista.

Escuché la risa de Marcos y después su pensamiento dirigido a mi ya que no había escuchado aun a la chica.

“Tío, no se si has escuchado mentalmente a tu chica desde ahí pero ya piensa en ti como su chico. Tendrías que aparecer ya...” - comentó riendo ahora en mi cabeza.

Le envié un gruñido y luego sacudí la cabeza, eso era algo bueno, al menos así lo esperaba.

Salí de la habitación, bajé las escaleras y fui directamente a la cocina, abrí la puerta y las miradas de las chicas se posaron en mi. Sonreí de lado para ellas y mi mirada se dirigió hacia la única que me importaba.

Hola – asentí sin dejar de sonreír y me acerqué hasta donde estaba ella, ya que cada una parecía sentadas al lado de cada uno de los chicos.

Hola... Soy Wendy... - sonrió hacia mi y me tendió la mano. Se la cogí y alzando esta le di un beso en los nudillos, me había dado cuenta de que en la cocina reinaba un profundo silencio aparte de nuestros saludos.

Soy Kyle, encantado – sonreí de vuelta y bajé la mano sin soltarla, era cálida y suave.

Me giré hacia la mesa y cogí una de las galletas con chocolate y la mordisqueé. - Está buena – me giré hacia Wendy y sonreí. Dejé parte de la galleta entre mis dientes y cogí unas cuantas más. Tirándo de la mano de ella comencé a caminar para salir de la cocina.

“Ella es mía. Cuidad de sus amigas, no quiero pelas.” Les dije mentalmente a ellos siendo seguido por una Wendy silenciosa, ni siquiera sus amigas decían nada.

“Claro Kyle ningún problema, pero haz tú también lo mismo con ella.” Respondió Johann con su tono serio.

Asentí sin girarme y salimos de la cocina, luego me dirigí con ella de regreso a las escaleras.

¿Se puede saber qué estás haciendo? - preguntó intentando soltarse de mi agarre.

No querrás ver como mis amigos intentan ligar con tus amigas... Puede ser una vista realmente sucia... Creeme. - respondí divertído mirandola con diversión.

Ella me miró boquiabierta y reí entredientes – Eso me parecía. -sonreí y entrelacé mis dedos con los suyos subiendo por fin las escaleras, comía una de las galletas con una sonrisa aun.

Se sentía bien estar a su lado.

Al llegar a la que era ahora mi habitación, esperé a que entrara y cerré la puerta detrás de ella. Dejé las galletas en el escritorio y me senté en la silla esperando a que ella se sentara en la cama.

- Síentate me gustaría que nos conocieramos – hice un gesto con la mano hacia la cama para que se sentara, lamí mis labios que sabían a chocolate. Quería ponerle las manos encima pero tenía que controlarme antes de poder hacerlo. Al ver que dudaba mirando toda la habitación suspiré pero volví ha hacer el gesto hacia la cama con una sonrisa para que viera que no pasaba nada.

El destino de la DiosaRead this story for FREE!