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YONGGUK POV

Ella era el motivo de mi existencia, la razón por la cual me convertía en ese hombre desquiciado que corría a toda velocidad sintiendo su corazón descarriarse. Disfrutaba del momento, de la realización de que aquel hechizo había llegado a su fin. Sin embargo, sabía que ella no imponía resistencia porque me amaba y también estaba dispuesta a ser parte de mi vida, sino porque temía que yo pudiera hacerle algo a aquel muchacho o al sueño por el que peleaba. Lo tenía en claro, pero ese no iba a ser un impedimento para que la tomara de la mano como siempre había querido.

Podía hacerlo. Esperar a que ella recordara los sentimientos que la envolvían cuando nos conocimos, que supiera que yo la amaba y que podía hacer cualquier cosa para mantenerla a mi lado.

Estar a su lado aquella noche había sido todo lo que imaginaba y mucho más. Su silenciosa figura sentada en frente mío, su mirada perdida en el espacio sideral y cuando no, puesta en mi rostro, haciéndome sentir su inquisición como alfileres. Era yo a quien mirada y eso era suficiente. Era ella y no podía haber pedido nada más. Y aunque todo parecía perfecto, sabía que las cosas no estaban del todo a mi favor.

Jamás había sentido tanto tiempo como cuando me dijo que no podía seguir, que debíamos decir adiós. No iba a hacerlo, resistiría aunque mi corazón se hiciera pedazos al ver sus ojos perdidos pensando en otro hombre. Lloré como solía hacerlo cada vez que pensaba en ella y en lo mágico de su existencia. Sabía que no sobreviviría si otra vez me tocaba pasar por aquellos oscuros días. Con el tiempo los demonios que me perseguían se habían vuelto más fuertes y no podía darles el beneficio de ser alimentados con la idea de esa mujer alejándose nuevamente. De alguna manera, aquel día logré retenerla, aunque no estaba seguro por cuánto tiempo.

Aquel destino en el que casi había dejado de creer, se asomó en mi vida una vez más. Los chicos no volvían a casa desde hace días. Sus agendas se habían vuelto más ocupadas de lo que eran. Me preocupaban, por supuesto, pero aquella maliciosa idea era la que frecuentemente daba vueltas por mi cabeza. Daehyun se mantenía tan o más ocupado que el resto. Lo veía entrar en el estudio de grabación y generalmente no salía de allí hasta que me iba. Que estuviera así de concentrado y enfocado, eran casi como regalos de esa fuerza sobrenatural que guiaba mi camino. Él lograría cumplir su sueño, y yo tendría a mi lado a la mujer por la que había estado esperando todo este tiempo.

Y así, como aquellas veces en las que fantaseaba con su imagen sonriente esperando por mí, la realidad se llenó de aquellos momentos. Alena y yo nos encontrábamos afuera del edificio de la Universidad después del trabajo y luego la llevaba a alguno de los cafés que había tenido marcados en un mapa, casi desde el momento en que se cruzó conmigo.

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!