Welcome.

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Al llegar a casa solo me limité a revisar si tenía mensajes nuevos en el celular, y llegaron varios de mis viejos amigos, de Sabrina, Holanda, y hasta su mejor amigo Harry.

Los echaba a todos de menos, y más pensando en el idiota que había conocido... Pff, soplé un mechón de cabello que caía sobre mi cara, con enfado al acordarme de Servini. Ese chico me puso de los nervios.

Cuando llegué a casa me di cuenta de que mi madre no estaba, ni mi padre. Bien, ya sabía donde estaban, siempre hacían lo mismo. Después de pelear por una tontería, mi padre se arrepentía y la invitaba a comer algo, aunque no fuera buena comida a ella le encantaba, le parecía un lindo gesto, algo romántico... su definición de romántico no era la misma que la mía. Pero era mejor que oírlos discutir.

Dejé mi mochila sobre una silla y me lavé las manos para preparar la comida.

Luego de comer llamé a Sabrina, que seguro estaría con Holanda y Harry.

- Hola - Dijo Sabrina casi gritando, estaba muy alegre, si le había pasado algo bueno no tardaría ni un segundo en contármelo, o tal vez estaba feliz de hablarme.

- Hola - Dije con la misma felicidad que ella, pero yo estaba feliz de hablarle.

- Espera que te pongo en alta voz - Se escuchó un "Bip" y luego las voces de mis amigos.

- ¡Hola! - Gritó Holanda al mismo tiempo que Harry.

- Hola chicos ¿Se divierten sin mi? - Reí, estaba muy emocionada, al fin hablaba con ellos, y eran una de las cosas que mas amaba de verdad.

- Todos los días son de joda - Dijo Harry, se escuchó un golpe, y una queja de Harry, seguro que Sabrina lo había golpeado, ella pegaba fuerte - Bueno, en realidad, todo esta muy aburrido. Nadie quiere ofrecerse como rata de laboratorio. Si ya no estás ¿Con quien se supone que vamos a probar las bromas al grupito de Gregory? - Otro golpe mas - Eh. Sabes que te quiero y que todo es joda ¿Verdad?

- Si, si, lo sé - Dije entre risas - ¿De verdad me quieres y extrañas? Porque escucho varios golpes que suponen amenazas.

- Ambas cosas, Frida - Admitió Harry - ¡No! ¡No me golpees de nuevo!

Escuché una risa nueva y desconocida.

- ¿Quién es? - La risa sonaba masculina, algo tímida.

- Es Ian - Dijo Holanda - Es el nuevo Frida.

- Que no me llames así - Escuché la voz de Ian, sonaba algo tímido.

- Vamos, hombre. Dile algo a Frida - Decía Harry.

- Está bien - Dijo Ian - Hola, Frida. Como habrás escuchado soy el nuevo tu... pero soy hombre.

- Me di cuenta, tu voz no suena muy femenina, y tienes nombre de hombre - Dije entre risas, cuales dieron lugar a unas risas de Ian - Soy la vieja Frida, es un placer. Espero que te sientas cómodo con mis amigos.

- Son bastante tontos y peligrosos, pero sobreviviré - Reí un poco, se escuchaban de fondo comentarios que parecían ofendidos, pero yo sabía que eran bromas, ellos no se tomaban nada en serio - ¿Y tú como estas? ¿Te adaptas?

- Si, he conocido a unas cuantas chicas, a unos chicos nuevos, a unas perras, y a un chico totalmente idiota - Dije restándole importancia.

- ¿Idiota? ¿Porque?

Bufé. Holanda, Harry y Sabrina solo bromeaban en el fondo, parecía que solo estábamos Ian y yo.

- Me golpeó con una pelota. Lo golpeé en sus pelotas - Una carcajada salió de la boca de Ian - Luego me siguió a la salida y comenzó a hablar de que el amor no existía y que sus putas, y blah, blah, blah. Hasta llamarme Frida Kahlo.

Esta vez Holanda, Sabrina y Harry soltaron un "Auch" al escucharme.

- ¿Por qué te llamaría así? - Preguntó Ian.

- ¿No has visto mis fotos? - Pregunté sorprendida - Además de ser espantosa, mis cejas hacen juego.

- Holanda ya me ha mostrado fotos tuyas. No veo el gran problema. Tienes las cejas mas lindas que Sabrina.

- ¡Hey! - Gritó Sabrina, y comencé a reír, al mismo tiempo que Ian.

- Ya, enserio, no veo lo feo de tus cejas, bueno, tal vez no son las mas hermosas del mundo - Al fin algo de sinceridad - Pero he visto peores. Además de que no eres fea en sí. Es mas, creo que eres bonita.

- Ya, ja ja - Ian reía, yo le seguía - Bueno, ya, tengo que cortar - Dije - Fue un gusto conocerte, Ian.

- Adiós - Dijo Ian.

- adiós bonita - Dijo Sabrina.

- Patea el trasero del chico ese - Dijo Harry.

- Nos vemos, iremos en vacaciones - Dijo Holanda.

- Yo también estaré en vacaciones, por si quieres que vaya - Era Ian de nuevo. Que ternura. No lo había visto aún, pero me encantaba su voz, era... sexi.

- Si quieres, si - Dije - Adiós, los amo. Besos.

Hacía muchísimo que quería hablar con ellos, y tendría que esperar hasta las vacaciones para verlos. Que deprimente.

Tocaron la puerta, ella abrió y era un hombre, con el pelo corto y medio canoso, tenía ojos azules bajo unas pequeñas gafas.

- Hola - Dijo con nerviosismo - Mi nombre es Richard Servini, soy su vecino de al lado ¿Qué tal?

- Ah, hola, soy Frida - Estrechó la mano del hombre.

- ¿Están tus padres?

- No, ellos están almorzando quien sabe donde.

- Bueno, solo quería darles la bienvenida. Quería venir con mi familia, pero mis hija no tenía intenciones de venir y mi hijo dijo que vendría, pero al parecer va a presentarse mas tarde.

- Ya, no hay problema. Le diré a mis padres que pasen por su casa a saludarlo ¿Es la de al lado?

- La que tiene el enorme rosedal, ese.

- Bueno, un gusto conocerlo. Gracias por venir.

- Bueno, querida. Bienvenida al vecindario - Dijo con una sonrisa antes de irse.

Cerré la puerta y no pude creerlo.

Quería haber escuchado mal, pero era imposible.

¿Su familia se apellidaba Servini?

Bad boy¡Lee esta historia GRATIS!