Las "listas" de Ina y el enfrentamiento de Luke.

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Esa noche, Ina y Sav, hablaron de Ashton.

Hablaron de su cabello semi-planchado. Y de sus ojos; una mezcla de tonos marrón, verde y avellana. También de su sonrisa (y de todas las que le regaló a Savannah). Y de su forma de caminar, tranquila y sin preocupaciones.

Se dieron cuenta que les pareció alguien extraordinario, alguien que les gustaría conocer. Y aunque a Ilina le resultó difícil al principio, logró enredar con sus palabras a Savannah para convencerla de ir y hablarle.

Ilina pensaba que a su amiga le gustaba el muchacho, y quería unirlos a toda costa. En parte le resultaba atractiva la idea de su hermana-de-otra-madre con alguien a su lado, abrazados, jugando y amándose (aunque lo último lleve tiempo).

Pero por otra parte le daba celos. De los buenos (si es que existen), y de los malos. Por ese motivo, hizo una lista mental de “por qué Savannah debe (y no debe) salir con alguien”

“Debe porque:

Es bonita.

Es amable.

Es tímida al inicio, pero luego es una persona diferente.

Tiene buen gusto por casi todas las cosas.

Es la chica que toda mujer quisiera tener de nuera.

Es una excelente amiga.

Es una persona con actitud.

Tiene talento en la cocina.

Sabe bailar.

Es responsable.”

“NO debe porque:

No quiero perderla.

Pueden lastimarla.

Odiaría verla con el corazón roto.

No quiero perderla.

Nunca estuvo en una relación antes.”

Se dio cuenta que la lista de los “no” era mucho más corta que los “sí”, y que además era demasiado estúpida. Así que decidió dejar de torturarse con pensamientos de pérdidas y corazones rotos, y se obligó a cerrar los ojos y dormir.

Odiaba no poder desconectarse de la realidad y dormir. Abrió los ojos, y levantó la cabeza para fijarse que Savannah estuviera aún dormida. Y en efecto así fue. Su estúpida incomodidad no había despertado a su alma gemela (porque almas gemelas pueden ser dos personas sin ser pareja, fin de la discusión).

Se colocó boca arriba y puso sus brazos detrás de la cabeza.

Pensó que ambas necesitaban un amigo. No amiga, sino amigo. Algún chico para quitar sus dudas de por qué los hombres (o niños) son tan cobardes e idiotas con las mujeres; y entonces, el chico de sonrisa hermosa; el delivery-boy, el chico cantante… en fin, Ashton, se le cruzó por la cabeza.

Ashton.

Miró a su amiga por última vez, y cerró los ojos otra vez.

En sus sueños bailaba con libertad. Y la sentía. Y volaba alto y no se rendía.

Al día siguiente la lluvia y el viento continuaron intermitentemente.

Despertó a Savannah y se encerró en el baño de su amiga a tomarse una ducha helada. Al haber dormido poco sentía que se desmayaría en cualquier lado solo para descansar un poquito más.

Iba a tomar el jabón de menta que utilizaba solamente Savie, pero corrió su mano hacia alguno de los otros que se hallaban en el pequeño estante cerca de la ducha. La única vez que lo quiso utilizar, Savannah le hizo un escándalo porque era su jabón favorito.

Ashton¡Lee esta historia GRATIS!