Lia PDV.

Cuando paramos frente a un gran edificio lo miré confundida, Louis abrió la guantera y de allí saco un par de llaves. Lo miré aún más confundida y él me sonrió, idiota. Bajó del auto y yo lo imité. Cuando cerré la puerta él activó la alarma y continuó caminando rumbo al lujoso edificio, al entrar solo había un hombre en recepción, éste le sonrió a Louis en una forma amistosa. No le di importancia y continué caminando detrás de mi mejor amigo hacía el ascensor

– Tengo un departamento aquí –me dice él mientras presiona el botón número trece.

Gran información, Tomlinson. Si él no tuviera un departamento aquí no le veo la razón por la cual estaríamos aquí.

Decidí no responderle nada, lo terminaría insultando si le contestaba. Cuando las puertas del ascensor se abrieron caminamos a lo largo de un pasillo hacía nuestra izquierda hasta llegar a la puerta con el número ocho. Louis colocó las llaves en la cerradura y abrió la puerta dejando a la vista un lindo departamento. En el comienzo era un pasillo con una puerta del lado derecho y a su izquierda un armario, casi enfrente al armario había una pequeña cocina, mesada color verde y una heladera del mismo alto que la mesada y sobre ella una alacena del mismo color. Pasando el pasillo en la izquierda había un pequeño mueble con un microondas y más adelante se posicionaba una mesa redonda con cuatro sillas, a mi izquierda había una pequeña mesita con un televisor sobre ella y un sofá en la pared izquierda haciendo frente con la mesa. Al lado del sofá un mueble un poco más grande que el de mi derecha con varios libros y adornos. Luego había una pared que cerraba la habitación con una puerta.

– ¿Te gusta? –me pregunta Louis.

La verdad es que es bastante chico, pero siendo sincera es lindo y bastante cómodo para una o dos personas.

– Si, es lindo –me limité a decir. No quería comenzar con mis críticas. Porque siempre que critico la gente se altera y comienza a decir que nunca estoy conforme con nada.

– Mis padres compraron este departamento para que viviera con Eleanor cuando comenzara a estudiar –me explicó.

Jamás me lo hubiera imaginado a Louis viviendo con Eleanor, pobre de él. Yo la tengo que soportar varias horas al día y casi sin hablarle, no me puedo imaginar el castigo que debe ser convivir con ella siendo su novio.

– ¿Y por qué nunca lo usaste? –mi curiosidad me ganaba y odiaba eso.

– Porque no creo que pueda convivir con Eleanor, ella no sabe que este lugar existe así que prefiero que las cosa se queden así.

Justo como yo lo imaginaba, él no hubiera podido soportar la presión de vivir con Eleanor.

– ¿Por qué me trajiste aquí?

Tengo que hacer algo para que mi curiosidad se calme, estas preguntas salen de mi boca sin pensarlas antes.

– Porque hable con Harry –bien… eso no me dice nada Louis– sobre ustedes dos, ya sabes –yo asiento mientras me siento en el sofá y él coloca una silla frente a mí, me mira a los ojos antes de continuar hablando– también hable con Joe sobre ti.

¿Que hizo qué? “Hablo con Joe, idiota” mi subconsciente me molestó. Pero si de verdad hablo con Joe, lo único que espero es que él no haya abierto mucho la boca porque sino, ya cabo su propia tumba.

– Joe dijo que estás enamorada de alguien más, pero no me quiso decir de quien –bien Joseph, una vez no metiste la pata– yo quiero que tu me lo digas.

– ¿Por qué importa eso? –le cuestioné. Mi forma de evitar las preguntas era admirable, hasta que la otra persona volvía al tema.

– Porque yo si estoy enamorado de ti y necesito saber qué sientes antes de seguir haciéndome ilusiones.

Nunca creceremos » louis tomlinson.¡Lee esta historia GRATIS!