# Capitulo Uno {Parte dos}

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 # Capitulo Uno {Parte dos}

Tan pronto como se acomodó en la limusina se desmoronó. Charlie sabía que ella estaba viendo a alguien. Se sentía tan humillada. Y también se sentía terriblemente culpable. Se peluquero además tenía miedo de verse envuelto en un escándalo matrimonial. Aunque lo cierto era que nada de eso sería posible, ya que Justin no tenía ni la menor idea de lo que hacía ella. Pero el dicharachero Charlie, que tantas veces se había reído de sus depresiones, estaba sinceramente asustado.

         Todo el mundo le tenía miedo a Justin. Y sin embargo ella jamás lo había oído gritar. Durante los primeros tiempos de su matrimonio, _________ había sentido terror hacia Justin, pero con el tiempo ese terror se había ido difuminando, y adquiriendo la forma real de la indiferencia de Justin hacia ella. Simplemente parecía que _________ no existía en la escala de seres humanos importantes para Justin. Él se había casado con _________ para obtener las acciones que su padre le había cedido a ella. Su esposa era parte de un acuerdo de negocios, nada más.

         Y sin embargo, ella hubiera jurado que había habido momentos, al principio de la relación, en que Justin la había mirado con odio; un tiempo en que cada palabra de él sonaba como una amenaza hacia ella, cuando la sola presencia de Justin la hacía sentir en peligro. Entonces había aprendido a evitarlo siempre que podía. Había aceptado casarse con ella por las acciones. Pero no obstante el divorcio no parecía se una idea que lo convenciera. Y esto era algo que _________ no alcanzaba a comprender.

         Y ahora Justin, que no había dado la más mínima señal hacia ella en cinco años, había vuelto a casa y la estaba esperando. Era algo que la ponía nerviosa. Subió los escalones de la enorme casa aferrada a su bolso como si buscase protección en algo.

         “La esposa infiel“, pensó con tristeza.

         Pero ella no era su esposa en realidad, se recordó, como lo había hecho desde que había conocido a Ryan. Tendría que haberle pedido su libertad mucho tiempo atrás. Pero su padre se hubiese puesto fuera de sí, y se hubiera sentido terriblemente decepcionado.

         _________ se había pasado los primeros Dieciséis años de su vida complaciendo a su padre, Max. Y hacía cinco años, por consejo suyo, se había casado con Justin, y ése había sido el error más grande de su vida. Justin le había quitado la libertad, y no le había dado nada a cambio. Pero todo eso era historia pasada, se recordó a sí misma. Hacía apenas dos meses que su padre había muerto, a causa de la enfermedad coronaria que había dañado su salud durante años.

- El señor Bieber la está esperando en la sala – le informó Petros, el mayordomo.

_________ se puso más nerviosa aún. Como norma general, ella no veía a Justin hasta la hora de cenar, por lo que sospechó que algo no iba bien.

Justin estaba de pie, cerca de la chimenea recubierta de mármol. Era un hombre alto, que irradiaba una presencia extremadamente masculina. Alguna vez había sentido que su corazón se estremecía al mirarlo, que se le aflojaban las piernas, y que le costaba pronunciar cualquier palabra frente a él. Ahora en cambio, _________ lo veía como si entre ellos hubiera una mampara de cristal. Había aprendido a distanciarse de él, como primera medida.

         Justin Bieber, el legendario magnate griego, poseedor de un gran poder y una gran fortuna. Tenía una elegancia natural que aumentaba con el exquisito gusto en la elección de la ropa: zapatos de piel acabados a mano, o un fabuloso traje en tela de mohair y seda. Era un hombre por el que cualquier mujer se moriría, había pensado _________ con la ingenuidad y excitación de los Dieciséis años.

         Y Justin en efecto, era un atractivo hombre, seductor por donde se lo mirase. Un pelo grueso color dorado, la piel dorada, los ojos miel. Y lo sabía, le gustaba que así fuera, y se valía de ello cuando le venía bien. Una vez, aunque ella casi no lo recordaba, ella había sido el blanco de esa energía sexual que irradiaba.

         Pero luego todo había cambiado.

         _________ entró en la sala. La tensión flotaba en el ambiente. Los profundos ojos mieles de Justin la miraron detenidamente.

- Tienes corrido el carmín – y los dedos de él volaron hacia su boca. Luego frunció el ceño y le dijo - No tenemos mucho tiempo, así que voy a ser muy breve y directo. Nos vamos a París.

- ¿A París? – preguntó _________ como un eco, más que sorprendida.

Pero Justin ya había abierto la puerta, y le decía impaciente:

- Vamos.

- ¿Quieres que vaya contigo a París? ¿Yo? ¿Ahora mismo?

- Sí.

- ¿Pero por qué?

- Un asunto relacionado con la herencia de tu padre.

_________ estaba más que sorprendida, ya que no se imaginaba que pudiera haber algo pendiente con relación a la herencia de su padre.

         A pesar de que Justin no se había molestado en ir al funeral de su padre, había asumido con arrogancia la responsabilidad de dar instrucciones a sus abogados para liquidar sus propiedades. Mientras _________ lloraba la muerte de su padre, sumida en la gran pérdida que significaba para ella, e incapaz de ocuparse en ese momento de cuestiones materiales, Justin había vendido todos los bienes que tenía su padre, absolutamente todos.

         Su hermosa casa, sus inversiones, sus exquisitos muebles y efectos personales habían sido convertidos en dinero en efectivo siguiendo las instrucciones de Justin. No le había dejado a _________ ni un solo recuerdo. Su padre, Max Harrington, podría no haber existido, si sus bienes hubieran tenido que testificar sus sesenta y tantos años de vida en la tierra.

Un Matrimonio Diferente - ( Adaptada )¡Lee esta historia GRATIS!