Capítulo 3: Inesperado.

3.7K 351 314

SUMMER P.O.V.

El frío había vuelto a llegar poniéndome más nostálgica de lo que hubiese querido.

Diciembre había llegado y sin darme cuenta el año había terminado más rápido de lo que pensé.

Habían pasado muchas cosas estos últimos meses. Nicolás y yo somos oficialmente novios y no puedo estar más contenta acerca de eso. Jasmine ya tenía 9 meses y no dejaba de gatear por todas partes donde iba. Sophia y Jhom se habían mudado a un apartamento más grande. Martina y Mangel estaban en la mejor etapa de su relación. Se la pasan viajando y haciendo aventuras juntos, ya no los imagino separados. Cheeto nos sorprendió a todos dándonos la noticia de que se iría de Madrid por unos meses, estaba demasiado agobiado de la ciudad así que tomó sus cosas y su novia y se instaló en una casita de su pueblo.

Yo, por mi parte, llevo cinco meses haciendo mis practicas en una editorial trabajando como mano derecha de una traductora. Mi nivel de idiomas había subido bastante y si lograba salir bien evaluada de mis practicas, por fin iba a graduarme.

Dejé atrás los sueños que me atormentaban cada noche, ya no podía dormir tranquila. Mi cerebro se empeñó en que cada noche ne reuniría con mi difunta hija, pero al final, no tenía que ser así. Esos sueños solo me estaban haciendo mal. Así que Nicolás, siendo el mejor novio del mundo, me recomendó despedirme de mi bebé simbólicamente, yo nunca lo tuve y eso no va a cambiar. Me di cuenta de que sólo estaba aferrandome al pasado.

En su apartamento hay un rincón de la biblioteca dónde dejamos una flor cada semana. Eso significa simbólicamente que dejó ir los fantasmas de mi pasado aún así, sin olvidarme de que perdí a un bebé. Esa flor era para mi bebé.

La madre de Martina no volvió jamás de París y hasta donde supimos, se enamoró realmente de él hombre con el que se fue así que viven juntos en la ciudad del amor.

Ni Martina, ni yo, pasamos tanto tiempo en casa las últimas semanas. Ella se la pasa durmiendo en casa de Mangel y yo dónde Nicolás. Ambos nos han propuesto mudarnos con ellos, pero, aunque casi vivamos con ellos, de todos modos queremos seguir con nuestras cosas en casa. Es nuestro espacio y lo necesitamos.

Y si hablamos de Rubén. Ya no tengo rencor, solo me he quedado con las cosas buenas. A veces me pongo a pensar en el tiempo que pasamos juntos, pero me enfoco en la realidad y cada vez lo pienso menos. Lo he visto un par de veces cuando está en el FaceTime con los chicos. Ambos nos acostumbramos que tenemos amigos en común y eso no cambiará. Mangel me había contado que tenía una novia, la verdad, me alegré. Así que, cuando lo veo en la cámara le didico una pequeña sonrisa y el hace lo mismo. Ya lo superamos.

Ahora mismo, mi espalda descansa en el colchón de la cama de mi novio, mientras lo siento en la cocina, haciendo algo para cenar.

Era día viernes y lo único que hicimos a penas nos reunimos después de nuestros trabajos, fue tumbarnos en la cama a contarnos historias. Solíamos hacer eso y no nos aburriamos en lo absoluto. El siempre estaba escuchando mis anécdotas y yo las suyas. Nisiquiera nos dábamos cuenta como pasaba la hora. Como hoy.

El estaba preprando la cena a pesar de eran las doce de la noche.

Después de unos minutos llegó a la habitación con una bandeja en sus manos. En ella, dos platos con macarrone de queso y un vaso de refresco. Estaba usando solo unos pantalones de deporte y su pecho estaba totalmente descubierto haciendo reaccionar mi cuerpo instantáneamente.

- Su pedido, señorita. - me dijo entregándome la bandeja y sentándose a mi lado.

- Mmmh, te pedí a ti. - dije lanzandome a sus labios.

DESCONTINUADA // ¿Qué hacemos ahora? - 3a temporada / Elrubiusomg¡Lee esta historia GRATIS!