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Cuando luego de haber sido lastimada de aquella manera, decidí venir a este lugar, jamás imaginé que llegaría al día de hoy, envuelta en este desastre. Sí, había prometido cambiar, dejar de ser aquella solitaria mujer que vivía de la comida rápida, y cuyo único contacto con el mundo real eran las sesiones de terapia a las que tenía que asistir dos veces por semana. Le había dicho a mi terapeuta que en serio haría todo lo posible para que, al momento de mi regreso, se encontrara con alguien renovado y que no tuviera los mismos problemas que hace unos meses atrás. Sabía que iban a haber muchas cosas para contarle cuando nos viéramos, pero ¿cómo le decía que el destino me había cruzado en esta ciudad con un hombre que creía amarme, y al que yo creía haber amado? ¿Cómo contarle de la manera en que había terminado en un parque, sentada en una banca, tomando su mano?

Luego del helado, Yongguk volvió a acercarse a mí y extendió su mano para que la tomara. Yo lo hacía, respondía a ese gesto entregándole mi mano, como si no pudiera evitarlo. Mis músculos reaccionaban automáticamente a ese pedido. ¿Por qué?

Caminamos así, en medio de la noche, hasta un parque en el que nos sentamos sin despegar nuestro enlace en ningún momento. Él parecía no sentirse de la misma manera que yo cuando nuestras miradas se cruzaban o sus dedos apretaban los míos de vez en cuando. Yo... me movía constantemente entre el sucumbir a todas las emociones que me envolvían y el recuerdo de la sonrisa de niño que tenía Daehyun cuando estaba a mi lado.

-Todavía espero tus palabras dulces.

-¿Por qué insistes tanto con eso?

-Me dijiste que lo harías. Te llevé por helado y ahora debes cumplir con tu parte.

Estaba segura que todo esto le divertía, pero al mismo tiempo lo lastimaba. Sabía que todo estaba atado al recuerdo de aquel moreno muchacho, que mi presencia a su lado no era más que la salida que había encontrado para protegerlo. Intentaba no ser yo, convertirme en cualquier tipo de persona porque ese hombre no me conocía en realidad. Quizá de esa manera iba a conseguir que las emociones convocadas por momentos como aquel, no se apoderaran de mí, pero no lo lograba. La mayoría del tiempo volvía mis ojos a la distancia y sentía mis piernas temblar, mientras mi corazón se encogía por ciertas palabras dichas con ese abismal tono de voz.

-¿Por qué tenemos que tomarnos las manos todo el tiempo?

-¿En serio no vas a hacer ninguna de las cosas que dijiste que harías?

-¿Qué?

-"¿Quieres caminar tomados de la mano y llamar por las noches antes de dormir? ¿Palabras dulces y helado?" Todas esas palabras salieron de tu boca.

-Yo...

-¿No crees que es gracioso cómo de repente no tienes más esa mirada furiosa?

-¿A qué te refieres?

-Cuando me dijiste todo aquello, tenías esa mirada. Parecía como si el resto del mundo no fuera nada para ti, alguna especie de heroína en busca de justicia, que podría patearle el trasero a cualquiera. Nunca te había visto así. Creí que iba a volverme loco porque lucías tan hermosa...

Tenía la sensación que mi rostro siempre portaba la misma expresión cuando lo escuchaba hablar. Trataba de seguir el hilo de su conversación, pero me resultaba demasiado difícil, no sólo por la velocidad con la que pasaba de un tema a otro, sino por la manera en que decía las cosas. La abundancia de detalles, todo tipo de emociones transportadas a esa voz que parecía perforar mi pecho. Me conmovía la forma en la que describía todas mis acciones, estando atento a cada pequeña acción o reacción.

I'm gonna make you love me  [BangYongguk]¡Lee esta historia GRATIS!