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La morena abrió sus ojos con lentitud, pestañando reiteradas veces hasta que logró adaptarse a la luz de la habitación

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La morena abrió sus ojos con lentitud, pestañando reiteradas veces hasta que logró adaptarse a la luz de la habitación.

Desorientada, Sophie miró a su alrededor tratando de saber a donde se encontraba, porque esa no se parecía en nada a su habitación, hasta que recordó lo sucedido unas horas antes. Inmediatamente sus mejillas se tiñieron de un ligero color escarlata.
Miró hacia mi izquierda y soltó un suspiro, con una sonrisa radiante en sus labios.
A sus ojos, Liam se veía muy atractivo, simplemente hermoso con su cabello revuelto de una forma salvaje, lo que le daba un aspecto sexy, con sus largas pestañas y sus labios entre abiertos.

La morena estiró su mano y acarició su mejilla lentamente, trazando pequeñas figuras sobre esta. Sophie recorrió con ella todo su rostro, observando cada detalle de el, cada pequeña peca y lunar que este tenía.
La muchacha de ojos color chocolate continuó haciendo eso unos minutos mas hasta que Liam comenzó a abrir sus brillantes e intensos ojos azules, esos hermosos ojos que siempre brillaban cuando hacia algo que le gustaba, que adquirían un brillo especial siempre que la veía a ella.

- Buen dia bonita. -su voz ronca hizo que Sophie jadeara, era demasiado atractivo y más en ese estado.

- Creo que quieres decir buenas tardes, porque es demasiado tarde. -soltó una pequeña risa contagiandolo a él.

Liam se estiró un su lugar y se acomodó para acercarse un poco más hacia la morena, pasando un brazo con cuidado por su espalda, llevándola más hacia su pecho. Comenzando a hacer pequeños circulos con su dedo en el tostado hombro de la morena.

- ¿Como te sientes bonita? -preguntó el licántropo con sus ojos cargados de preocupación- ¿Te duele algo? ¿Te hice daño?

Sophie sonrió con dulzura, depositando un tierno beso en su mejilla.- Tranquilo, no me duele nada, me siento genial. Fuiste muy dulce Liam -sonrió besando ligeramente sus labios.

La morena se volvió a colocar en el pecho del ojiazul y levantó su cabeza para observarlo con curiosidad.

Liam soltó una risita.- ¿Fué como te lo imaginaste? -preguntó con sus mejillas de un fuerte color escarlata. Sophie bajó su mirada, sintiendo que su rostro también estaba rojo. 

- Yo quería preguntarte lo mismo, pero no sabia como. -sonrió nerviosamente.- Dimelo tu primero, rubio.

Liam hizo un ligero puchero- Eso no es justo, yo pregunté primero bonita. -Sophie enarcó una ceja, sonriendo con diversión.- Bien, entonces voy yo primero.

- ¿Y bien? -indagó curiosa.

- Fue... distinto -respondió sonriendo con dulzura. Sophie arrugó su nariz, observándolo con curiosidad, sin entender que quería decir con aquellas palabras.

Sᴜᴘᴇʀɴᴀᴛᴜʀᴀʟ | ᴛᴇᴇɴ ᴡᴏʟғ [EN EDICIÓN]¡Lee esta historia GRATIS!