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Amberly, caminaba apresurada hacia su escuela,  llevaba 20 minutos de retraso y sabía que el resto de las chicas ya estarían ahí, el clima ese día era gélido, lo había sido desde que despertó, al abrir sus ojos y mirar por la ventana no la recibieron los usuales rayos del sol dándole la bienvenida a un nuevo día, en su lugar solo habían nubes y tonalidades de grises anunciando una tormenta, como si de alguna manera el clima supiera lo que iba a ocurrir ese día, los nervios llevan acompañándola desde que despertó. Le había parecido una locura total cuando Silena les hizo aquella propuesta y aún entonces después de aceptar formar parte de ello seguía pensando que era una locura y no estaba bien hacerlo, aunque con todo lo que le habían hecho a ella sabía que probablemente sus actos estuvieran justificados, cuando todos ellos la lastimaron sabían que estaba mal hacerlo pero aún así lo hicieron, la lastimaron de la manera más humillante y dolorosa en la que pueden lastimar a una mujer y no sólo a ella también lastimaron a personas que eran muy importantes para ella.

Este día, ella por fin podría deshacerse de esa dolorosa culpabilidad que habitaba en su pecho desde aquel suceso que aun la atormentaba en sus peores pesadillas, por fin podría vengarse por todo lo que le habían hecho, este día era su oportunidad de hacerle un bien al mundo, personas como ellos no deberían existir.

Amberly se encargaría de de eliminar su existencia de la tierra, este 31 de octubre seria uno que nadie en su escuela nunca olvidaría, uno que seria recordado por mucho tiempo y que le haría un gran bien a sus compañeros, desde que acepto hacer parte de esto, solía imaginarse a menudo como una justiciera, solía pensar que todo lo que estaban planeando hacer era por una buena causa, por un bien común que le harían a todos sus compañeros, que esto no era solo por venganza, que había algo mucho mas profundo que la venganza, mas puro, mas bueno, que algo bueno iba a salir de eso, esos pensamiento le daba un poco de consuelo cundo su consciencia desidia hacerle los días difíciles, gracias a ellos sobrevivió los últimos meses preparándose para este día, y para este momento, había tenido una lucha interna muy grande y tuvo muchas oportunidades de abandonar todo esto, pero no lo hizo, no importaba que tan loco sonara, o cuantos traumas le generaran los entrenamientos, o cuanto miedo le generara Silena, no se hecho para atrás en el momento que pudo y ahora ya era muy tarde.

Amberly estaba tan sumida en sus pensamientos que no noto, cuando llego a la escuela, pero ya se encontraba allí en la puerta trasera, tocando en la secuencia que Silena les enseño para comunicarse, la puerta se abrió y el rostro de Rebecca se hizo visible, en cuanto abrió la puerta por completo tomo a Amberly entre sus brazos y la estrecho en un abrazo, uno solo hizo que los nervios de Amberly aumentaran, ya todo se sentía mas real, ya no eran solo pensamientos o planes ya se encontraba allí, y al mirar por encima del hombro de Rebecca vio que todas también estaban allí al parecer la única que faltaba era ella.

Estaba preocupada, pensé que te habías arrepentido susurro Rebecca aun abrazando a Amberly.

No podría, ya acepte no me puedo echar para atrásrespondió Amberly también en un susurro.

Todas la miraban con algo de reproche, por haber  llegado tarde, y probablemente todas pensaron que se había  arrepentido , pero eso era algo que no se podía permitir, y que estaba segura Silena no la dejaría hacer, aun que Silena les hubiera dicho muchas veces que eran libres de irse cuando quisieran Amberly nunca se trago esas palabras los ojos de Silena cuando lo decían enviaban una clara amenaza de que algo malo sucedería si decidían retirarse y ninguna de las chicas quería averiguarlo.

La pequeña pelirroja que se encontraba recostada en la pared mirando a todas con claro aburrimiento, camino hasta detenerse en frente de Silena Bien, ahora que estamos todas, comencemos de una vez dijo la pequeña de no mas de 13 años.

VENDETTADonde viven las historias. Descúbrelo ahora