RENDIDA A TUS PIES

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CLARKE:

Tuve que mandar al carajo todas mis indecisiones y dejar de hacer caso a las palabras de Alycia, a su rechazo y a sus ignoraciones de tres semanas desde lo que sucedió en el aparcamiento y dirigirme ha hablar con ella completamente desarmada. En un principio quise ignorar todos mis impulsos de enfrentarme a ella y seguir sea lo que sea que tengo con Anya.

Pero todas mis intenciones se vieron interrumpidas por sus lágrimas y la abracé sin pensármelo, intentando decirle lo que mis palabras no eran capaz de hacer, nuestros cuerpos se encajaron a la perfección, mi cuerpo está hecho para el suyo. Tras unos minutos en silencio aspirando su perfume, sintiendo su calor recorrer por mi cuerpo, su corazón latiendo fuerte tras posarle un rápido beso en su cuello, se giró para enfrentarme a lo que más temía, su rechazo una ves más. Cuando supliqué que me dejara ayudarle, jamás pensé que como respuesta recibiría un acercamiento suyo para besarme.

Lo deseo con todas mis fuerzas y a pesar de que ella tenga mi corazón así de desesperado por el suyo, no la quiero para un momento y mañana mis labios anhele el calor de los suyos que están siendo robados por otros con furia.

Cuando nuestras respiraciones se entrelazan, decido hacer una fuerza sobrehumana para frenarle.

-Alycia no hagas algo de lo que luego puedas arrepentirte.- Nuestra corta distancia se vuelve más larga.

-Lo siento Clarke, no sé que...

-No digas nada, no hace falta.-La interrumpo al saber que sus palabras serían las que me esperaba.

-Clarke no quiero que confundas las cosas.- Sinceramente me siento indignada, ¿Cómo puede decirme esto cuando estuvo apunto de besarme?

-Perdona, pero no he sido yo la que se acercó a besarte.- Me defiendo y a decir verdad no entiendo su reacción después de que hayamos tenido anteriormente uno de nuestros mejores momentos.

-Y me alegro de no haberlo echo.- Se cruza de brazos y me mira directamente a los ojos, la situación comienza a desconcertarme.

-Vale, ahora si que me he perdido ¿Se puede saber porque te pones a la defensiva?

-Será mejor que te vayas.- Mira por encima de mi hombro, probablemente señalando a la puerta que tengo a mi espalda.

No se hasta donde quiere llegar con todas las estupideces que me está diciendo, pero tampoco soy de hierro y su comportamiento comienza a hervirme la sangre cuando lo único que quiero es ayudarle.

-Si, será mejor que me vaya, he quedado con Anya quién jamás me pondría la mano encima.-En este instante me doy cuenta de la gran estupidez que acabo de soltar y mi mejilla izquierda arde, no me lo puedo creer, acaba de abofetearme. Me quedo unos segundos con mi mano sobre mi mejilla inmóvil, asimilando todo lo que acaba de ocurrir. No puedo evitar sentirme humillada y herida por dentro. Llego a la conclusión de que no se merece mi ayuda, mi apoyo, ni siquiera mi amistad.

-Clarke lo siento yo no...

-¡Para!-Alzo mi mano para frenar el paso que ha dado hacia mi, quisiera no sentirme así de enfada y decepcionada con ella pero es algo inevitable.-Sabes, quizás Dylan y tú no hagáis tan mala pareja, os parecéis en algo-Baja la mirada y puedo observar como sus manos tiemblan, pero hago caso omiso a la reacción de su cuerpo, caso omiso a cuan daño pueda hacerle mis palabras.- Os gusta levantar la mano a la gente que os rodea.- Dicho esto cojo mi bolso y con rabia cierro su puerta de un portazo y es inevitable que mis lágrimas humedezcan mis mejillas, pero no por el dolor que me causó su mano, sino por el dolor que me causo en mi pecho, en mi persona.

Me duele hacernos tanto daño.

ALYCIA:

Me sobresalto al escuchar el portazo de Clarke y nunca me sentí tan arrepentida. Joder, joder...¿Por qué quise dar portazos a mis sentimientos? dejo que las lágrimas broten por haber sido tan estúpida, tan gilipollas en querer tapar mi debilidad. Me siento dolida al recibir su rechazo ¿Es que me estoy confundiendo yo? No entiendo nada, pensé que era recíproco. Sí que quería besarle y por un momento creí que ella a mi también, pero me equivoqué; ella solo quería ayudarme.

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