♦Tsukishima Kei♦

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Lo odio, el odio hacia su hermano era inmenso, después de todo. Kageyama siempre se había llevado la atención de su padre, de vez en cuando, Kei pensaba que era menos preciado por su padre al no tener la misma madre que Kageyama. El rubio odiaba que Tobio fuera tan amable con el, ¿Qué conseguía? ¿Por qué el pelinegro quería que se llevaran bien? Si después de todo era él el centro de atención de su padre. Kei añoraba recibir algún cumplido de su padre, pero no, los cumplidos siempre eran para Kageyama.

—Esto es una mierda... —soltó al aire un día en su habitación— La única ventaja que tengo es poder salir cuando se me de la gana del castillo, ahora que lo recuerdo... El bastardo de Hinata aún no me paga la ayuda que le di... —Una idea invadió su cabeza, haciéndole soltar una carcajada.

¿Qué pasaría si Kageyama dejará este mundo?

No era una mala idea, así podría tener el trono cuando su padre muriera, y también, podría ser nadie más que él quien lo hiciera sentirse orgulloso, y tal vez, sólo tal vez, escuchar un cumplido hacia su persona de parte de su padre. Pero, ¿Quién le ayudaría a matar a su hermano?, no podía hacerlo solo, era una locura. Como un balde de agua fría, su cerebro tuvo la respuesta. Hinata. Ese enano podría ayudarlo, con todo lo que le debía, era una forma de pagarle el ayudar a su familia cuando se encontraba en la miseria, cuando no tenían donde vivir, cuando no tenían nada. Sonrió nuevamente y puso su plan en marcha.

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Dos días, dos malditos días y Hinata aún no podía matar a su hermano, no necesitaba saber como le iba al pequeño en su "cita" para saber que no había logrado matar a su hermano. El rubio llegó a la pequeña cabaña más o menos a las 20:00 de la noche, se había distraído un poco con su padre antes de salir a "parrandear" como lo hacia siempre. Al entrar, no divisó a Hinata por ninguna parte, fruncio el ceño, ¿Dónde mierda se había metido?. Divisó una nota en el pequeño velador que había en la cabaña, la tomó y comenzó a leerla, sintiendo la rabia que surgía con cada palabra que leía.

—¡Enano de mierda! —gritó para acto seguido, romper la carta— ¡¿Quién te crees que eres?! —pateó con fuerza el velador, provocando que este cayera al suelo, trató de relajarse, no le servía de nada molestarse en ese momento, sólo se dirigió al castillo, pasando de todos para ir a su habitación, aunque claro, a nadie le sorprendía eso, el rubio siempre hacia lo mismo.

A la mañana siguiente, se despertó más tarde de lo habitual, pero poco le importó. Comenzó a vestirse, cuando estuvo listo, salió de su habitación y comenzó a caminar de un lado a otro, pesando qué hacer, de seguro aquel enano ya le había soltado todo a Tobio, aunque pocas probabilidades había de que el pelinegro le creyera, después de todo, el había fingido ser una mujer todo este tiempo. Al estar perdido en sus pensamiento no se dio cuenta en el momento que chocó con alguien, y para su mala suerte, ese alguien era Kageyama.

—¡Ah...! Lo siento —murmuró su hermano, provocando irritación en Kei.

—Descuida...está bien —respondió de manera dura.

—Ah...Kei, te ves algo mal... ¿Estás bien? —ahí estaba de nuevo, tratando se ser el bueno de la novela.

—No es necesario que te preocupes, hermanito, se cargar con mis problemas solo —soltó de manera dura para después encerrarse en su cuarto.

Todo iba de mal en peor, ¿Qué iba a hacer?, su plan ya estaba destruido, y no es como si pudiera ir como si nada a matar a Hinata por no cumplir con su cometido, eso si que sería una locura de su parte. Escuchó pasos delicados, pero sumamente delicados provenientes de afuera de su puerta, se acercó a esta y la abrió con mucho cuidado, procurando no hacer demasiado ruido. Al asomarse, pudo ver como alguien bajaba la escalera, llevaba una capucha, la que tapaba completamente su cara, supo de inmediato que se trataba de Kageyama.

—¿Qué tramas, hermanito? —se preguntó a si mismo, su hermano le quería tomar el pelo, pero no lo iba lograr esa vez.

El rubio estaba dispuesto a seguirlo.

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Hola! *Q* bueno, no si a esto le puedo llamar capítulo extra, pero nada más lo hice para contar las cosas del punto de Kei n.n, espero que les haya gustado y hasta otra

One Week ♦KageHina♦ ¡Lee esta historia GRATIS!