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La esposa del hombre más fuerte del mundo...

Un término por el cual fuí conocida por mucho tiempo, sin embargo, era invisible. Nadie sabía la carga que tenía que soportar día con día. Lo dejé todo, renuncié a la corona de mi reino, abandoné las delicias, la riqueza... a mi amor por las artes marciales, y todo por él...

Alguien que no supo valorar lo que le ofrecía, le entregué mi vida, mi alma, mi corazón y mi cuerpo. Maldigo el día en que acudí a buscarlo en el torneo, y todo por una promesa de la cual él ya ni recordaba.

A pesar de todo lo amaba, y me dejó el mejor regalo que un hombre le puede ofrecer a una mujer.

Dejándome sola muchas veces con nuestro hijo, otras ni siquiera podía verlo. Con el único pretexto de que la seguridad de la tierra dependía de sus poderes...y que lo hacía por mí...
Tal vez mentía, tal vez no, jamás pude saber la respuesta.

A los pocos años me dejó, me abandonó a causa de una enfermedad. ¿Dónde acabó su fuerza en ese entonces?, todas las batallas las ganó, menos esta.

Si alguna vez fui feliz ya no lo recuerdo. Mi mundo se derrumbó al perder lo que más amaba, nadie comprende el dolor de una madre al perder un hijo. Mi pequeño perdió la vida defendiendo la vida del hijo de Bulma, con orgullo digo que mi Gohan murió luchando, ofreciendo todo lo que tenía para regresar la paz a nuestro mundo.

Llorando cada día que me quedaba, no tenía a nadie, no tenía nada...

Incontables veces tomé el cuchillo, perdí la cuenta de las veces que acudí a ese muelle alto... y sólo para darme cuenta de que siempre fui cobarde.

No tuve el valor de hacerlo, no le temía a la muerte, la llamaba, la evocaba... pero no llegaba. Era un martirio ver cómo la gente que alguna vez aprecié en mi vida desaparecía uno a uno...

Los años pasaban frente a mi, me alejé de todo, ya nadie recordaba lo que alguna vez fui, yo también lo olvidé.

Observando por la ventana hacia lo que alguna vez fue un campo limpio, donde solía ser un hogar ahora no había más que una casa deteriorada. Un destello retumbó por toda la montaña.

Cerré mis ojos, esperé tanto, y al fin llegaba el momento...

La puerta se abrió de golpe, no me moví. Sentí su presencia maligna acercarse a paso lento. Cogiéndome de un brazo obligándome a verlo frente a frente.

Las noticias no mentían, era idéntico a él.

Verle el rostro, sus ojos, la forma de su cabello, su expresión, sus facciones. Mis ojos humedecieron. Mis labios pronunciaron su nombre.

Black...

Enarcando una ceja, sosteniéndome de los hombros mientras gritaba.

¿Sabes dónde se encuentra Trunks?

No respondí. Sabía la respuesta. Quería provocarlo.

Responde, ¿O quieres que te mate mujer?

Sonreí.

He esperado oir esas palabras toda mi vida... hazlo si lo vas a hacer

Se alejó de mi. Dando pasos largos hacia atrás. Sorprendido de mi respuesta. Me acerqué, mirándolo hacia los ojos mientras tomaba una de sus manos. La coloqué en mi pecho izquierdo, un sólo disparo, un poco de energía y mi sufrimiento acabaría, vería de nuevo a mi hijo y a mi padre. ¿De qué servía quedarse en la tierra?

Mátame por favor, Imploré mientras cerraba los ojos

La presión en mi pecho desapareció, alejó su mano de mi cuerpo lentamente. Volví a llorar.

No lo haré mujer...

Kill Me«Black Gochi» [Terminada] ¡Lee esta historia GRATIS!