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Hola. Me llamo Jess y esta es mi historia.

Nací el año 2000 en un pueblecito al noreste de Holanda, donde los veranos son templados y los inviernos horribles.

Mi madre dice, que cuando nací se enamoró de mí.

''Tus ojos verdes –que he heredado de mi abuelo- y tu pelo moreno, tanto como lo es el cielo a las 4 de la madrugada. Siempre supe que triunfarías''

Poco a poco mis ojos fueron perdiendo su color y ahora son de una especie de gris helado. Mi piel es demasiado pálida, por culpa del poco sol que da en este sitio que es el culo del mundo. Mi cara es pecosa, como si fueran cereales en un vaso de leche.

Y... bueno, digamos que soy peculiar. Pero no solamente debido a mi aspecto.

Hace un par de años... aparecía una chica. Por la noche... nunca me dejaba soñar en cosas bonitas y normales para mi edad.

Era bajita, parecía más pequeña que yo, pero siempre afirmaba que era mucho más mayor.

Todo en ella parecía normal, la manera como vestía (tejanos y sudadera) no tenía nada de extraño, pero lo que siempre me llamaba la atención era su pelo. Se veía que tiempo atrás se lo había teñido de algún color vistoso (tal vez verde o azul) pero fueron saliendo las raíces de su verdadero color de pelo: naranja.

Se veía muy raro la combinación de esos dos colores. Siempre quise pedirle la razón de ese color de pelo, pero nunca encontré la ocasión. Además, me parecía un poco... entrometido.

Siempre era muy simpática conmigo, muy agradable. Me recordaba a una amiga mía que se fue. Y no me refiero a irse del país, o de ciudad...

Hasta hace poco. Venía en mis sueños día sí y día también. En el colegio se comenzaron a preguntar porque me dormía en clase, si tenía algún problema en mi casa.

Pero lo peor... es que dejó de preguntarme por mi vida y como estaba para empezar a contarme historias.

Historias de su vida, de su casa, de cómo la trataban los compañeros del colegio.

No aguanté más. Me despertaba llorando, y las ojeras seguían ahí a pesar de haber dormido.

''No es una persona real. No lo es. Solamente es un producto de mi imaginación.''

Busque información en internet de alguien que soñara con una chica cada día, repetidamente.

Apenas me salían cosas, en internet solo ponía que soñar con cosas que alteraban el sueño afectaba a la salud.

Entonces decidí comenzar a visitar al psicólogo.

Victima y Verdugo©¡Lee esta historia GRATIS!