Episodio 7

2.5K 186 14


Catia llevaba quince minutos contemplando la carta que tenía en sus manos. Cuando los shadowhunters se marcharon, tanto Magnus como ella se quedaron en silencio en aquella habitación donde había ocurrido todo. Tras unos minutos el brujo se marchó a su habitación con una mezcla de preocupación, miedo y enfado en su rostro, volviendo con un sobre en sus manos. Se agachó frente a Catia para estar a su misma altura y se lo entregó:

- Lee esto, te ayudará a responder a tus preguntas. Volveré en una hora. Llámame si me necesitas -le dio un beso en la frente y se marchó.

Después de pensarlo, decidió abrir el sobre. Fuese lo que fuese lo que había escrito, no sería peor que lo que le acababa de pasar minutos antes. El sobre tenía una carta y un colgante dentro. Al abrir la carta el papel estaba en blanco, pero entonces empezaron a aparecer las letras. Tragando saliva, Catia comenzó a leer:

Querida nieta:

Si estás leyendo esta carta es que ha pasado lo inevitable. Sé que ahora mismo estarás asustada y tendrás muchas preguntas, pero tranquila, todo tiene una explicación.

Como Magnus te habrá contado, tus padres estaban obsesionados con el poder. Vivían únicamente de hacer tratos con demonios a cambio de hacerles más fuertes. Eran conocidos como ¨Los Poseídos¨, temidos y a la vez respetados por todos los brujos. Llegó un momento en sus vidas que necesitaban más poder pero no sabían cómo conseguirlo.

Los demonios son listos, sabían que ellos darían lo que fuera para ser más poderosos. Tu madre, en un momento de desesperación, decidió entregar a tu padre como recipiente para un Demonio Mayor y asi éste le concedería la posibilidad de quedarse embarazada. Y asi fue. Cuando naciste me encargaron a mí para cuidarte y enseñarte todo para ser una gran bruja. Lo único que querían era que te hicieras poderosa para luego absorber todo tu poder, pues entonces existía el rumor que si un niño nacía biológicamente de un brujo albergaba un poder inigualable.

Intenté retrasar ese momento, pero aprendías muy rápido. Otro problema añadido era lo que, por desgracia, deduzco que te ha vuelto a pasar. Al ser procreada por un Demonio Mayor, esa parte demoníaca prevalece sobre la humana en algunas ocasiones, sobre todo cuando entras en contacto con algún demonio.

La historia de tus padres era conocida por todo el mundo nephilim y subterráneo, por eso cuando Valentine creó el Círculo, acudió a ellos. A cambio de oro y brujos de los que poder absorber su poder, ellos le proporcionaban todo los recursos mágicos que necesitase. Ya conoces la historia de Valentine: se hizo con la Copa Mortal y la quiso usar para crear su propio ejército de shadowhunters. Cuando se enteró que habías nacido y cómo había sucedido, visitó a tus padres para hacer un trato: tú a cambio de conseguirles el Libro Gris. Al pensar en la idea de tener ese libro y poder extraer el poder de las runas que contiene, no dudaron ni un segundo. Pero justo el día en que te iban a entregar, la Copa Mortal desapareció. Sabía que el nephilim volvería para exigir ayuda, asi que decidí quedarme en tu casa para protegerte si era necesario.

Valentine presionó a tus padres para que la encontraran, pero al serles imposible Valentine los mató a sangre fría. Tan rápido como pude te cogí en brazos y huí en un portal. Busqué a Magnus, quien ya se había enterado de lo ocurrido. Te dejé en la única casa en la que sabía podría encontrarle.

Espero que no me guardes rencor por haberte dejado allí sola esperando esperanzada que Bane apareciese pronto, pero te hubiera puesto en peligro. Valentine mandó a varios de sus seguidores a buscarme, y no debías estar conmigo cuando sucediese o hubieras muerto también. Sé que Magnus es un gran brujo y una gran persona y sabrá cuidarte mejor de lo que yo supe hacer. Tienes un gran poder en ti y debes saber utilizarlo únicamente para el bien. No debes usar tu parte demoníaca bajo ningún concepto, no es algo que se pueda controlar fácilmente. Puedes perder el control de tí misma y puede llegar a ser difícil traerte de vuelta cuando eso pase, incluso imposible, y perderte para siempre. Por eso en este sobre hay un colgante que, mientras lo lleves puesto, mantendrá a raya esa parte de ti.

Por último decirte una cosa: Valentine es un hombre muy sabio y, tarde o temprano, acaba consiguiendo todo lo que se propone. Él te conoció de pequeña, pero no sabe que sigues viva y debe seguir así. Si te encontrara te utilizaría para sus planes y te mataría sin pensarlo dos veces cuando ya no te necesite.

Debes confiar en Magnus, es el único que puede protegerte. No te separes de él. Por muy estricto que pueda parecerte, es un hombre sabio y todo lo hace por tu bien.

Ten fe en ti y en lo que puedes llegar a hacer. Tienes un gran futuro por delante.

Y recuerda: nunca te quites el colgate, te protegerá.

Tu abuela te quiere muchísimo.


Catia pronunció esa última frase en voz alta, y unos segundos más tarde la carta volvió a estar en blanco. No sabía cómo reaccionar a aquello: por un lado la historia de cómo nació no le sorprendió tanto, al fin y al cabo ya era mitad demonio por ser una bruja, pero lo que le preocupó fue el pensar lo que Valentine podría hacer con ella. Según le dijo el shadowhunter del almacén, Valentine llevaba tiempo buscándola asi que seguramente ya sabría que sigue viva por lo que tendría que vivir toda su vida escondida.

¿Y cómo le contaría todo eso a Magnus? Él ya sabe todo lo que pone en la carta, pero no había encontrado tiempo para contarle lo del almacén. Aun así no se sentía con fuerzas de discutir sobre el tema, asi que decidió irse al único lugar donde podría distraerse de todo aquello: el restaurante Lobo de Jade.



Mi Guerrero (Alec Lightwood)¡Lee esta historia GRATIS!