Escuchar a todos 30

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Introduje la llave en la cerradura mientras saludaba a Patrick y Liz quienes ya habían arrancado. Abrí la puerta las luces estaban todas encendidas aunque eran como las 3 de la madrugada, busqué a mi padre con la mirada mientras apoyaba el bolso cerca de la escalera. Sonreí al verlo sentado durmiendo con la televisión prendida en un canal deportivo, me acerqué a el lentamente-

-Pa- Dije despertándolo suavemente, se movió revolviéndose- Papa –Volví  a intentar zarandeándolo un poco. El abrió los ojos rápidamente-

-Rocky- Sonrió acomodándose mientras me abrazaba tirándome para su lado.

-Hola –Hablé entre sus brazos-

-Te estaba esperando pero me dormí- Dijo cuando me soltó, agarre el control remoto para apagar la televisión que no estaba siendo vista. Se paró bostezando-

-Sera mejor que vayamos a dormir- Ofrecí, el asintió. Lo vi caminar desganado hacia las escaleras-

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Lo sentía, me estaba mirando. Me di media vuelta buscando la persona que me estaba observando, todo negro. No veía absolutamente nada, una risa burlona resonó por todo el lugar. Agarré mi vestido blanco, una tela delicada y fina-

-¿Hay alguien? – Grité asustada. Un suspiro sonó, volví a darme vuelta intentando encontrar a la persona. ¿Dónde estoy? – ¿Hola? –intenté nuevamente, pero mi voz sonó con eco haciendo que el lugar parezca mas vacío. El miedo me invadió. De repente una luz me ilumino, mil voces comenzaron a sonar haciendo eco por todo el lugar. Llevé mis manos a mis oídos intentando tapar lo que decían. “El es oscuridad” “Cualquier cosa con patas” “Es peligroso” “Todas las chicas caen” “La fachada de chico malo” Grité retrocediendo para que esas voces se callaran. Choqué contra algo luego un brazo de hombre con tatuajes rodeo mi cadera  haciendo que todo quede en silencio-

-No puedes escuchar a todos –Su voz sonó en mi oído. Harry. Sentí seguridad. Ya no estaba sola-

-No los podía parar- Contesté con voz baja mirando al fondo negro sin darme vuelta, el pasó su otro brazo por mi cadera juntando sus manos en mi vientre-

-Si puedes. Solo escúchame a mi, pecas- Dijo para luego comenzar a besar mi cuello, me recargue mas en el, dándole mas acceso a mi cuello – Yo te llevaré al maldito infierno –Susurró en mi oído mientras bajaba sus manos a la falda del vestido y lo hacia puñado en sus manos subiéndolo. Me di vuelta en sus brazos, el se separo rápidamente. No llevaba remera, dejando al descubierto sus marcas de tinta junto a un pantalón negro, sus pies descalzos. Miré esos ojos verdes, mi respiración se acorto. Su rostro estaba golpeado, su nariz sangrando, moretones comenzaron a aparecer en su pecho y en su pómulo dejando un rastro violáceo con mezclas de azul. Me intente acercar a el pero no pude. Su mirada seguía seria, una mirada que nunca había visto tan fría y calculadora. De un momento para otro cayó en sus rodillas bajando la mirada al piso, luego se desplomo a un costado-

-¡Harry! – Grité, pero nuevamente hizo eco. Las voces comenzaron a sonar devuelta, haciendo que mi mente diera mil vueltas- ¡Cállense! – Llevé mis manos a mis oídos intentando tapármelos con fuerza, sin dejar de mirar a un Harry inconsciente en el piso - ¡Basta! ¡Cállense! –Apreté mis ojos con fuerza-

-Callen..- No terminé la palabra por que cuando abrí mis ojos alarmada. Estaba en mi cuarto. Mi respiración agitada, las sabanas desparramadas, una angustia se formaba lentamente en mi garganta dándome ganas de llorar. ¿Qué había pasado? ¿Qué fue eso?. El sol se filtraba por mis cortinas, mire rápidamente la hora en mi despertador. ¡Mierda! Eran las 11 me había quedado dormida. Me senté en la cama intentando relajarme, mi padre seguro ya se había ido a trabajar. Pasé mis manos por mi rostro refregándome. Debía despabilarme esa maldita pesadilla me había dejado mucho que pensar-

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El día estaba nublado, pero el calor era prácticamente insoportable. Caminé a paso lento, ya que realmente no tenia ganas de ir a limpiar el sudor de hombres que boxeaban. Tenía ganas de seguir tirada en el sillón leyendo, bajo el fresco de la sala. Pero no todo era color de rosa, debía trabajar aunque no era una obligación no quería fallarle a mi padre. Entré al gimnasio, Megan no estaba en su puesto su escritorio estaba bastante ordenado comparado a de costumbre, el teléfono blanco no dejaba de sonar furiosamente. El lugar estaba repleto de jóvenes golpeando cosas, saltando la cuerda y ejercitándose. Divisé a mi padre de lejos dando ordenes a diferentes chicos a la vez. Me acerqué a el con cautela-

-Pa- Dije saludándolo, el me sonrió-

-Hola Rocky –Suspiró-

-No esta Megan en su puesto ¿Tienes idea donde esta? – Lo miré. El le hizo señas a un chico para que comience a hacer otro ejercicio-

-Esta engripada, al parecer este es el mes de las enfermedades –Su voz sonaba agrio, inconscientemente busqué a el ruludo con la mirada. Lo vi golpeando las manos de un chico el cual tenia fundas acolchonadas para protegerse de los golpes. Parecía bastante concentrado en eso. Volví a mirar a mi padre, tenia un plan y era alejarme de Styles lo mas que pueda- ¿Puedes ocupar su puesto? Es fácil. Solo tienes que atender el teléfono y anotar todo o lo que creas importante –Dijo mirando a otro chico quien hacia lagartijas – dame 70 mas –Le habló, para luego volver a mirarme- Si llega un chico nuevo simplemente pídele los datos y dale una tarjeta, yo me encargare que Megan se comunique con el en la semana –Me informó. Asentí sonriendo por el hecho que no tenia que limpiar hoy gracias a dios, haciendo tantos chicos estaría horas. Caminé a mi puesto temporal sentándome en la silla-

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-Creo que voy a pegarles –Comentó Patrick mientras mirábamos a Liz y a Liam coqueteando a un costado en la salida del instituto. Ambos estábamos parados mirándolos con brazos cruzados esperando a que Liz venga con nosotros así nos íbamos juntos. Pero por cosas del destino se encontraron ya que el hermano menor de Liam cursaba primaria y lo venia a buscar- De ultima que le coma la boca –Dijo Pat con tono cansado, reí. Mi amiga parecía completamente fascinada con el chico. Un flacucho pálido con un corte al estilo Bieber y una mochila que lo superaba en tamaño alrededor de 3 veces se acerco a ellos, Liam le paso la mano por el pelo despeinándolo, el chico simplemente lo miro con mala cara para luego dirigirse a el auto de este. La parejita feliz rió para luego saludarse con un beso en el cachete. Liz comenzó a caminar hacia nosotros y Liam se dirigió a su auto con su hermano escuálido. Lo llamare “Escualidito”, bueno no.

-Simpático el hermanito –Dije riendo cuando Liz se acerco, los tres comenzamos a caminar al auto rojo de Patrick –

-Liam dice que es complicado. Tu sabes esta entrando en la adolescencia –Comentó mientras entrabamos en el Volvo –

-Oh si que sabré de la adolescencia. Los cambios, las confusiones, el mal humor, la euforia y la alegría en una sola oración –Habló lentamente Patrick, haciéndonos estallar en risas por la idiotez que acababa de decir-

-Mira quien habla. El hombre de 30 años, sino te acuerdas estas en la plenitud de la adolescencia –Comenté sonriendo, el me saco la lengua para luego arrancar el auto-

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Se que es un "capitulo" corto. Como habran visto yo no hago capitulos yo simplemente sigo la historia.... es corto i know pero preferia dejarles uno corto a no dejarles por que esta semana y la proxima voy a estar algo lenta con la novela ya que estoy algo atareada de cosas... pero voy a subir cuando pueda...

¿Que piensan al respecto de las pesadillas que tiene Abby? 

Muchas gracias por los comentarios y los votos!! enserio! 

XOXO JG 

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