Sentí una extraña corriente recorrer mi cuerpo, no sabía con que fin hacía lo que hacía hasta que la vi acercarse a Titus. Y cuando su mano acarició su calva, no me lo pude creer.¿Mis ojos estaban viendo bien? Clarke estaba realizando el tonto reto que habíamos hecho. No pude evitar una carcajada al ver la cara de Titus desconcertada y a Clarke sonrojada, probablemente de la vergüenza. A continuación observe como Raven le entregaba su moto con dos cascos, ella muy segura de sí misma, hizo un gran estruendo con el motor al subirse encima de su moto.  Me miró,  le mire, si hacer caso a la reacción de Dylan, sin decirle nada, caminé hasta ella y segura de lo que hacía cogi el casco que me extendía, me lo coloqué y me aferre a ella nada más subirme en aquel trasto. Se podría decir que mi corazón quería salir por mi boca cuando ella comenzó a acelerar de manera inexplicable, al principio estaba rezandole a Dios que no nos pasase nada, pero a medida que iba acelerando más y más comprendí que su propósito no era que me aferrara con fuerza a ella hasta dejarle sin respiración; sino que me relajara, que sintiera el viento contra mi cuerpo, que sintiera como la velocidad y la adrenalina circulaba por mis venas, como la sensación de volar se transformaba en mi mayor necesidad. Al parar la moto, el paisaje era preciosos  caballos corrían en libertad como si estuvieran en el mismísimo paraíso.  Charlamos cómodamente cruzándonos alguna que otras bromas y para mi sorpresa descubrí que Maia se había enrollado con su amiga Raven, no me lo creí, pero todo encajó cuando me hizo dar cuenta que cuando Maia me dijo que lo había dejado con su novio, porque se sentía atraída por "un chico" de una de sus clases, la descripción que me había dado la muy cabrona,  era de Raven.

La tarde terminó con ella en el hospital por no tomarse las pastillas que debía, debido a sus dolores crónicos de cabeza tras un accidente.  Una breve explicación por parte de Raven.

Al llegar al campus, me ofrecí dormir con ella. Me negaba dejarle sola; bueno tenía a sus amigas, pero sentía que le debía algo. Cuando ella entro al baño a ducharse, me quedé observando su cuarto, una sencilla decoración pero a su vez acogedora. Descubrí que le gustaba la fotografía, ya que en su estantería había dos cámaras fotográficas acompañada por unos books. Antes de que ella saliera Recibí una llamada de Dylan, que por supuesto estaba cabreadisimo por dejarlo plantado e irme sin decir nada. Clarke de alguna forma hizo que mi enfado y mi angustia desapareciera, tiene ese extraño efecto en mi.

Hablamos de Dylan y de lo presente que está mi madre en mi vida. Acabe abrazandome a ella, buscando su calor y refugiarme en sus brazos cuando noté que me rodeaba. Me sentía segura con ella y tranquila, que es lo que me aporta. A la mañana siguiente me desperté al percatarme de que me estaba sacado fotos, acción que no me hizo inmutar y dejé que terminará lo que estaba haciendo,  no me importó, al fin y al cabo acabaría teniendo esas fotos.

Después de las clases y de comer con Maia, Anya y Nylah, decidí irme al departamento cuando las chicas decidieron ir al cine, ya que debía estudiar. Pero eso no pasó cuando Dylan estaba apoyado en mi puerta y realmente enfadado. Me pare en seco al verle, respiré hondo sabiendo perfectamente lo que iba a pasar, caminé hasta llegar a mi puerta, él se apartó en silencio, ni siquiera lo saludé, ya que su respuesta sería su silencio. Abrí la puerta, él entró y se sentó en el sofá indicándome con la mirada que hiciera lo mismo. Comenzó a chillar sin parar, yo solo me dedicaba a mirar lo furioso que estaba, sin escucharle en lo más mínimo. Hasta que dijo que quería romper. Todos sus chillidos que antes había insonorizado, rebotaron en mi cabeza. Yo solo lo observaba y aguantaba el dolor que estaba sintiendo con sus palabras: que si prefería irme con una niñata y su trasto, que si ya no lo quería, que ya no  aguantaba más mis tonterías, que él se estaba desenaorando...todas esas palabras que para él eran inofensivas, para mi fueron como mil puñaladas. Lo último que dijo antes de irse, fue que me pensara bien lo que quería y cuando tenga una respuesta, que le haga saber de mi decisión, que él no estaba rompiendo con migo. Y se marchó. Contener mis lágrimas fue imposible, así que cuando mis pies por fin decidieron moverse tras él, mis ojos ya no lo encontraron y para mi mal día se sumó de que cerré mi puerta dejando mis llaves dentro, pero para mi suerte tenía mi móvil en el bolsillo de mi pantalón,  llame a Maia sollozando  donde ella me dijo claramente que en menos de 10 minutos estaría. Me senté apoyándome en mi puerta y enterré mi rostro entre mis manos mientras lloraba, por el miedo a perder a Dylan. Clarke apareció de la nada y mi primer impulso fue abrazarle, ella me preguntaba preocupada que ocurría, pero se rindió cuando yo no le daba respuesta alguna. Al tranquilizarme le confesé que no quería a Dylan por querer, como en un principio lo pensaba, pero me equivoque,  lo quiero y mi mayor miedo es perderlo.

Clarke al escucharme se quedó por un momento sin respirar o eso me pareció, su azul brillante de la nada, carecía de ese brillo, dejando paso la tristeza y decepción en su mirada. Tenso mandíbula y apartó su mirada de mí.  Se levantó y Maia apareció acompañada de Anya. Clarke volvió a mirarme y no sé si fue impresión mía, pero puedo jurar que sus ojos estaban cristalinos y se marchó sin decir nada. No entendí, ni entiendo que es lo que le ocurrió, aveces hecho de menos su compañía, hablar con ella, sus bromas...que tengo el impulso de tocar su puerta y pedirle una explicación por su ignoración, por su comportamiento. Pero elimino esa idea cuando me doy cuenta que Clarke y yo apenas somos amigas, si es cierto que me siento segura con ella, que confío en ella, que me abrí a ella como un libro...pero no puedo obligar a que alguien hable con migo si no quiere.

Ya son 3 semanas que la veo entrar a clase y sentarse en una esquina sin dirigirme la palabra,  sin mirarme. Me gustaría tener el valor y preguntarle lo que sucede, pero a mí el valor me falta. Cuando habíamos quedado para salir un sábado,  Raven me avisó que lo aplazaríamos para este fin de semana y quizá,  y solo quizá sea este finde cuando ella se digne a hablarme.

Yo aún no hablé con Dylan, aún no le di una respuesta. Y sé que la decisión que he tomado, es la adecuada.

Me despido jurando que pronto sabrás más noticias mías.

Buenas noches Querido Diario♥♥♥.

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