QUERIDO DIARIO...

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ALYCIA:


15 - Noviembre - 2016

Querido Diario... por donde comenzar explicarte todo, imagino que por el principio.

Si, es verdad que hace mucho que no te escribo y durante todo este tiempo a transcurrido muchas cosas, por un lado está Dylan, como no. Y por el otro, está Clarke. Y si, la misma Clarke que hace  dos meses estuvo apunto de ser ahogada.

Comenzaré por contarte la parte de Dylan. Verás, desde que volví del cursillo me encare a mi madre, puesto que quería que estudiara en la misma universidad que Dylan y para colmo, hacer  la misma carrera de medicina que ella. Mi padre me apoyó en toda decisión que tomé y Dylan acabó haciedo lo mismo cuando se dio cuenta que era yo o las decisiones de mi madre. La semana que quedaba para comenzar la universidad, tardé 2 días en perdonarle por no cogerme el móvil  cuando estaba en el cursillo y por no apoyarme cuando llegué de este. Pero todo se solucionó cuando apareció en medio de un restaurante cuando comía con Maia y Anya con un ramo de rosas rojas pidiéndome perdón. No pude decirle que no, teniendo todas las miradas sobre mí y porque también de alguna manera apesar de todo, lo echaba de menos.

Cuando comencé a llevar mis cosas al campus y uno de mis intentos de cargar con dos cajas, la primera se me cayó,  pero no precisamente al suelo, sino a los brazos de una rubia de ojos preciosos imposibles de olvidar. No pensé que verla me podría tan nerviosa, pero así fue. Ella también parecía estar nerviosa o eso me pareció cuando me dí la vuelta.

Me pregunto si fue cosa del destino encomtrármela. Cuando la salvé aquel día...recuerdo que tenía el corazón en mis manos cuando vi su silueta en el agua y luchaba para salir ambas a la superficie. Cuando le hacía el RCP sin obtener una respuesta por su parte, tenía miedo de que se me fuera, de alguna forma me sentiría responsable el no poder hacer nada si la perdiese, pero no fue el caso, la salve y no obtuve tal alegría en todo ese día aparte de haber conseguido el título de socorrista. Ella fue mi satisfacción con migo misma. 

Cuando la vi entrar (Cosa que me sorprendió cuando me percaté que íbamos a hacer la misma carrera universitaria) el primer día en el aula tarde, sus ojos se toparon con los míos,  por un  momento parecía hipnotizada por alguna fuerza paranormal, por lo que me dediqué a sonreír cuando Titus,  el profesor de matemáticas la miraba sin entender que hacía ahí parada en medio de la clase, sin inmutarse. Se sentó a mi lado cuando le ofrecí el asiento de al lado quitando mi mochila. Acabamos el primer día de clase con un reto por parte de ambas. Yo montaría en su moto, si ella acariciara la calva de Titus. Fue un poco absurdo el reto y para ser sincera, no sé porque seguí su honda,  imagino que la razón fue porque me dejé llevar, tiene algo que te hace no pensar. Aún sigue siendo un misterio para mí.

Tuve que pedirle que se quedara a dormir una noche con migo, cuando vimos una pelicula de miedo, aún que rechazó esa idea desde un principio y me pareció extraño, pero no le dí mucha importancia. Me acojone cuando ella cruzó mi puerta para irse a su departamento,  salí de inmediato en su búsqueda, quería su compañía (No me preguntes el porqué, porque no lo sé). Acabó cediendo y terminamos en mi cama charlado sobre nuestros gustos y me sorprendió saber que compartimos los mismos gustos musicales, toca la guitarra española; cosa que deseé escucharla algún día,  le gusta el mar y poco más pude descubrir de ella, es un poco reservada y eso me resulta algo misterioso, puesto que a ella me abrí como un libro y no sé cómo. A medida que pasaba el tiempo, me di cuenta que no sólo su forma de hablar es encantadora, sino que su "Salseo" es algo que te atrapa y te deja sin escapatoria.

Después de un examen de matemáticas, me encontré con Dylan. Vino a verme ya que llevábamos semanas sin vernos. Cuando nos dirigíamos a comer algo, me encontré con sus ojos de un mágico color mirándome directamente a medida que se acercaba. No tuve tiempo de presentarle a Dylan cuando nada más llegó a mi altura con una sonrisa de lado, me rozó su dedo índice de hombro a hombro captando toda mi atención.

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