CAPITULO 20

23.3K 1.9K 195

-¡AUSTIN! Soy Jay, necesito que vengas conmigo inmediatamente

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

-¡AUSTIN! Soy Jay, necesito que vengas conmigo inmediatamente. -Inquirí con mi voz de sargenta mientras sujetaba con fuerza mi celular en mi oreja. Pude oír unas cuantas palabrotas detrás del auricular del celular. Revoleé los ojos. -¡APURATE!

De seguro estaba maldiciéndome en todos los idiomas existentes en el mundo.

-¡Ya voy! Dios, eres la chica más fastidiosa del mundo. -refunfuñaba unos cuanto plagueos que no logré oír. -Solo a ti se te ocurre llamarme a las siete de la mañana, ¿Sabías que estaba en medio de un sueño con una actriz porno?

Hice una cara de asco al imaginarme eso en mi cabeza. Austin era como mi hermano y simplemente nos amábamos de una extraña manera.

-Deja de contarme tus cochinadas y apúrate idiota. -Un autobús paro enfrente mio y me subí con desesperación. Le pagué al chofer la tarifa y me senté en unos de los asientos libres del fondo. -Estoy en el autobús, nos encontramos en la cafetería dentro de diez minutos. -Dicho esto corté la llamada y marqué el número de mi padre.

Sonó una, dos, tres veces y luego me llevo al buzón de voz. No había caso, después le explicaría a mi padre sobre la situación actual. Ahora debía concentrarme en llegar a la cafetería y armar mi plan.

Tenía que averiguar la relación entre Iam y Lunn, simplemente necesitaba saberlo como si mi vida dependiese de ello. Necesitaba descubrir la relación entre ellos y Austin me ayudaría en ello.

Estaba tan absorta en mis pensamientos que no percate de que ya habíamos llegado. El autobús se detuvo y el chofer me gritó unas cuantas veces, cuando por fin reaccione me alteré y corrí por el pasillo del ómnibus y rápidamente me baje. Observé a mí alrededor y me percaté de que el día estaba bastante nublado. En cualquier momento iba a llover. Entré a la cafetería y me senté en unas de las mesas del fondo.

Observé por la ventana y la imagen de una señora vestida con una túnica negra llamó mi atención. Tenía el rostro cubierto por una mantilla, estaba vestida completamente de negro. Era algo extraño ver a una persona vestida de esa manera en las calles del siglo XXI. La señora pareció sentir mi mirada pues se giró bruscamente hacia mí, se levantó la mantilla unos centímetros dejando ver su mandíbula en donde se formó una sonrisa malévola. Sentí un escalofrío recorrer mi cuerpo.

-¿Jay? -una voz femenina me sobresaltó.
Me gire para verla y me asombré al ver a Kaley enfrente mio. Llevaba su cabello recogido en una coleta y su sonrisa perfecta deslumbrándome. Llevaba unos shorts cortos y una camiseta deportiva junto con unos zapatos deportivos de color rosa.

-¿Qué haces aquí?-pregunté realmente extrañada. Me volví a girar hacia la ventana para visualizar a la señora que segundos antes habia visto pero para mi asombro ella ya no estaba. No había rastro alguno de ella.

-¿Pasa algo Jay? -Las voz de Kaley sonó bastante seria, razón por la cual le regalé una sonrisa la cual salio un poco forzada, dandole a entender que no ocurría nada.

DARK SOUL ¡Lee esta historia GRATIS!