Capítulo 26

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DANIEL

-¿Y ya lo tienes todo preparado?

-Sí, estoy muy nervioso, Gael. ¿Qué tal si lo hago mal?

-Deja de decir boberías, Dani.

-Es que no sé...

-Es que nada. Verás que en el momento todo va a salir bien.

Suspiré intentando relajarme un poco mirando por la ventana.

-Eso espero, Gal. Eso espero...

-Por cierto, ¿qué tal tu hermana?

-¿Mi hermana? -Fruncí el ceño. -¿Qué tiene que ver mi hermana ahora?

-Te estoy preguntando, Daniel. Hace una semana que no la veo...

-¿Y? Tampoco te hace falta verla.

-Daniel...

-¿Cómo quieres que esté? Te oyó hablando con una chica por teléfono, Gael. Al menos lo hubieras apagado o no contestado.

-¡Pero si solo es una niña! ¿Quieres que deje a mis ligues a un lado cuando esté con ella?

-Pues claro. Tiene sentimientos aunque sea una niña, Gael.

-Bueno, bueno, le pediré perdón y ya. ¿Si?

-Idiota. -Dije antes de colgarle el teléfono.

Resulta ser que el otro día, cuando Gael se llevó a Valentina a merendar, alguna de sus amiguitas lo llamó y el muy idiota le contestó cariñosamente delante de mi hermana.

Encima tenía la cara de decirle que solo era una amiga, como si no supiera ya que las chicas odiaban que le dijeran eso.

Suspiré mirando la hora de mi reloj de pulsera.

Genial, aún tenía algo de tiempo para hablar con mi hermana antes de salir.

Salí de mi cuarto para dirigirme directamente al de Valentina encontrándome con mi padre por el camino.

-¿Todavía no te vas?

-No, aún no. Voy al cuarto de Val.

-Bien. -Asentí para seguir con mi camino cuando Lucian volvió a frenarme. -¿Qué?

-No estés nervioso, Dan, tampoco te puedes obligar u obligar a Andrea a hacer algo cuando...

-¡Papá! -Dije sorprendido para que callara.

-A hacer algo que no quieran o...

-Que sí, que sí. -Dije para dirigirme rápidamente al cuarto de mi hermana.

¿Pero como iba a hablarme de algo así en medio del pasillo? Mejor dicho, ¿cómo se le ocurrió si quiera hablarme de algo así?

-¿Dan?

-Hola, pequeña. -Me acerqué a ella para sentarme a su lado. -¿Qué haces?

-Jugar a las muñecas. ¿No me ves?

-Vale, perdona... -Reí al ver como me miraba ofendida. -Sé que estás enfadada con el mundo, pero intenta no cogerla conmigo.

-Lo siento... -Murmuró dejando las muñecas en el suelo para suspirar. - ¿Por qué Gael no me quiere?

-Gael si te quiere, Valen. Que tenga una amiga no significa que deje de quererte.

-Pero esa amiga seguro que es su novia...

-Por Dios, ¿pero cuántos años te crees que tienes? -Murmuré asombrado. - ¿Sabes qué creo, Valentina? Que debes dejar de pensar en Gael o en cualquier chico que se te pase por la cabeza, ¿si? Aún tienes nueve años como para estar mortificandote con eso.

-Pero me gusta...

-Lo sé, enana, lo sé... Pero como ya dije, aún eres pequeña para estar mortificandote con eso. -Abrí mis brazos para que ella se acercara a abrazarme. -Ahora prométeme que dejarás a Gael en paz hasta que tengas por lo menos unos... Catorce años.

-¿Tanto?

-Sí, tanto. -Sus cejas se juntaron haciéndome reír.

-¿Eso significa que no puedo hablar con él hasta que tenga catorce años?

-¿Qué? No, no, Val. Me entendiste mal. Lo que quiero decir es que no debes fijarte en él como un chico... Vamos, que solo lo mires como... - Callé al darme cuenta que no estaba entendiendo nada de lo que le decía. - Bff... Olvídalo. Sólo no pienses mucho en Gael y ya está. -Besé su cabeza para apartarla y ponerme de pie. -Me voy, que llegó tarde a mi cita, Val. Deseame suerte.

-Suerte... -Murmuró antes de que me acercara a la puerta para abrirla. -Y Daniel... Que tenga nueve años, casi diez, no significa que sea tonta y que no me dé cuenta de las cosas.

Me giré con la boca abierta para responderle, pero nada salió de ella.

De verdad que esta niña me sorprendía cada vez más.

Familia. {NDN#2}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora