Narra Brenna.

El olor a a marihuana quemo mi nariz, mire a mi alrededor esperando ver una habitación con tan solo una ventanilla y cajas por todos lados, pero no es así, era una sala normal de una casa común y corriente; bueno, mas bien parecía ser una mansión.

Una sala con un tapizado espléndido y digno de admirar, muebles acolchados, bien arreglados y elegantes, con techo ricamente decorados, todo muy sofisticado, pero el olor a marihuana seguía quemando mi nariz. Ahí fue cuando me di cuenta de que un hombre estaba frente a mi, mirandome detenidamente, su ojeada hizo que todo mi cuerpo temblara en el sofá lujoso.

Literal.

No sabia quien era el, que hacia yo aquí, o como había llegado; era todo tan extraño. El hombre terminó de fumar el porro que sujetaba entre su dedo indice y el anular; se levanto de su lugar y caminó hasta mi a paso lento.

"Por fin nos conocemos"- su voz ronca y su mirada fría causó que me encogiera. Este hombre da miedo, me quiero ir de aquí, quería hablar, pero su mirada era tan fría que no me atrevía, me miraba fijamente sin siquiera parpadear.

"La tan amada esposa del señor Malik"- yo solo miro como el se da la vuelta y me da la espalda para luego echar hielo a un vaso, y llenarlo de whisky.

"Qui..., quién eres?"- balbuceo.

"Oh querida, eso es lo de menos, pero digamos, que fui un gran amigo de tu esposo, lo admiraba"- algo me dice que esto no irá bien. 

"Y que hago yo aquí?"- cuestiono. El vuelve a mi lado, esta vez con un vaso lleno de alcohol en las manos.

"Solo conocer a la que me prácticamente se robo a mi chico favorito, por tu culpa el rompió nuestro código y.., creo que debería matarte ya"- dice como si estuviera dándome la hora. Trago  saliva y el le da vueltas a su vaso, de manera que los cubos de hilo hacen contacto con el vaso, causando un pequeño ruido en el lugar que se ha tornado silencioso. 

El hombre cuyo nombre no sabía, se acercó al teléfono que estaba sobre el escritorio en una esquina de la habitación.ñ

"Cómo van con él?"- cuestiona el y lo deja en alta voz.

"Nos quiere matar, es insoportable, no deja de amenazarnos, y pedir que lo lleven con la rubia esa"- dice un chico del otro lado de la linea. Es Zayn.

"Déjenlo salir, tráiganlo aquí"- cierra la llamada y vuelve su camino a mi, lentamente y a paso decidido. 

"Entonces.., que se siente estar casada con un mafioso y que tu no lo seas?"- lo miro con el ceño fruncido.

"El ya salió de eso"- es lo único que digo.

"Permiteme reirme de lo que acabas de decir"- seguido de eso, su risa escandalosa llena la habitación, toma de su Whisky y vuelve a reír mientras me señala con el dedo indice.

"Tan linda y estúpida"- se burla de mi. Yo solo lo miro confundida, que demonios le pasa a este viejo?.

"No seas idiota!, es imposible salir de ese mundo una vez que estás dentro"- me grita y me obliga a mirarlo, hundiendo sus dedos en mis mejillas, reprimo un jadeo.

"Eso es lo que el te hizo creer, te embarazó y se casó contigo, llevándote con el a la miseria"- escupe él.

<<No llores, no llores, no llores>> me repito una y otra vez.

"Pe.. Pero el se entregó a la policía"- tartamudeo.

"El mismo sentenció su muerte, y la tuya también"- y en ese instante la puerta se abre de golpe y unos chicos empujan a Zayn. 

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