-¿Novio golpeador?

                                                       Capitulo 14

-Un mes después-

-¡Amor!.-Exclamó él, luego de que abrí la puerta.

-Hola amor.-Se acercó y me besó, tomándome por sorpresa. Aun no me acostumbraba a estar con él, pero podía decir que estaba feliz de tenerlo a mi lado.-¿No se suponía que trabajabas hoy?.-Pregunté mientras caminábamos hacia los sillones.

-Lo sé, pero... pedí el día libre, ya sabes, como no tenías quien cuidara de Shar mientras ibas a hablar con Harry.-Comentó él, lo miré impresionada. Austin podía llegar a ser un poco celoso cuando estaba con el castaño pero aun así respetaba el lugar que el chico ocupaba en mi vida y en la de mi hija.

-Austin, no tendrías que haber hecho eso.-Comenté mientras fruncía ligeramente mi ceño, éste rió. En realidad no era necesario, podría haber llevado a la pequeña o dejarla con mi madre o Niall, quien se había ofrecido a cuidarla cuando lo necesitara. 

-No te preocupes, haría cualquier cosa por ustedes.-Se acercó y volvió a besarme.-Te amo.-Dijo él, mientras acariciaba mi mejilla delicadamente. 

-Te amo.-Repetí, con una media sonrisa.

-¿Sucede algo?.-Preguntó, preocupado. Parecía estar descontento con mi respuesta y mi mueca, pero aun no me acostumbraba a decir aquello. Pasé demasiado tiempo sola, torturandome con Harry y sin dejar que nadie mas ingresara a mi vida. Estaba acostumbrandome a estar con él, a decirle amor y a besarlo cada vez que él comenzaba un beso. 

-No, tranquilo.-Sonreí nerviosa. 

Claro que pasaba algo, me sentía tan mal diciendo....Te amo, sabía que no tendría que haber aceptado tan rápido estar en una relación con Austin, pero simplemente no escuché lo que  de verdad quería. No estaba jugando con sus sentimientos, porque sentía algo por él, pero simplemente no era el mismo amor y cariño que le tengo a Harry. ¿Por qué tuve que aceptar? ¿No pude soportar estar sola? Solamente yo hago estas estupideces, es lo que me caracteriza... No puedo mirar a Austin a los ojos y no sentirme mal, aunque no se porque lo hago, si yo siento algo por él.

-Amor.-Dijo él mientras pasaba su mano de arriba hacia abajo repetidas veces.-¿Estás bien?.-Preguntó, al ver que había vuelto a la vida real y que había posado mi mirada en él, prestándole atención.

-Sí, lo siento.-Contesté y baje la mirada, en busca de algo para fijarme la hora.-¿Qué hora es?.-Pregunté, mientras volvía a mirarlo.

-17:30.-Comentó él y me pare de golpe del sillón.-¿Qué sucede?.-Preguntó, tomando una de mis muñecas delicadamente.

-Tengo... tengo que ir a ver a Sharon.-Mentí, iría a cambiarme, pero no quería que pensara que me arreglaría para ir a ver a Harry.

-Bueno.-Sonrió y soltó delicadamente mi muñeca. Besé su mejilla e hizo puchero, reí.-Solo uno.-Pidió con cara de perro mojado.

-Tonto.-Comenté entre risas.

-Sí, pero un tonto al que amas.-Dijo, sonreí a medias y lo besé, cumpliendo su capricho de niño de 4 años. 

-Ya vengo.-Dicho esto me encaminé hasta las escaleras, comenzando a subirlas con rapidez. 

Entré a la habitación de Sharon, para asegurarme de que todo estuviera bien. Sonreí tiernamente al verla con un dedo en su boca, se había vuelto a acostumbrar a hacerlo. Caminé hasta mi habitación, entré y fui hacia el ropero en busca de algo para ponerme. Unos jeans blancos, remera azul marino y unos zapatos sin tacón azul sería lo que me pondría. Me cambié y fui hacia el baño, para arreglar mi cabello. Hice una colita alta y sonreí satisfecha. Salí de mi habitación y el timbre sonó. Comencé a bajar las escaleras apresurada y, cuando llegué Austin ya había abierto la puerta.