Capítulo 5 - Proposición.

6K 487 7

La puerta se abrió sorprendiéndome, miré a Jason entrar.

— ¿Cómo les fue? —preguntó él sentándose junto a mí al lado de la cama del motel. Hice una mueca

—Cole consiguió la información. —dije— ¿Para qué servía, de todos modos? —pregunté. Él apartó la mirada. Se dirigió a Cole, quien estaba en su laptop mirando la información del USB.

— ¿Qué tenemos? —preguntó Jason, mientras miraba la laptop junto a él. Cole hizo una mueca.

—Transacciones anónimas, depósitos a personas para nada relevantes con Basil, un par de retiros sin tarjeta. —gruñó él cerrando la laptop— casi nada que nos pueda servir para seguirle el rastro al imbécil.

Jason suspiró.

—Podemos pedirle a Nate que investigue las transacciones anónimas, Cole. Encontraremos al desgraciado. —aseguró Jason palmeando la espalda de su amigo, yéndose.

Fruncí el ceño. ¿A quién buscaban? ¿Y quién demonios es Basil?

— ¿Quién es Basil? —susurré llamando su atención, pero ambos me ignoraron. Aquello me fastidió— ¡Oigan! No me excluyan, necesito saber qué demonios pasa aquí. —exigí. Jason me observó y abrió la boca para responder, pero Cole se adelantó:

—No necesitas saber nada. —se paró y se acercó a mí sacando de la parte trasera de sus vaqueros un paquete— Aquí tienes tu dinero, puedes largarte cuando quieras. —aseguró él.

Tomé el dinero, algo insegura de sí debía hacerlo no y fue cuando la imagen de mi madre apareció en mi cabeza. Ella necesitaba este dinero, las dos lo hacíamos y todo lo que había pasado en estos dos días, no podía ser en vano.

Así que, me volteé, me dirigí hacia mi ropa, la guardé en una bolsa de mano y tomé mi cazadora.

—O puedes quedarte. —agregó Jason rápidamente haciendo que me detuviera abruptamente. Miré a Jason.

— ¿Qué? —pregunté sin entender.

—Piénsalo, Emma. ¿Quieres volver a tu sueldo de mesera en un bar de mala muerte? ¿Por... cuánto? ¿Cincuenta pavos al mes? Aquí puedes ganarte mucho más que eso y lo sabes, y no tendrás que arriesgarte, sólo... ayudarnos. Del trabajo sucio, nos encargaríamos nosotros y el resto tú.

—Jason, no. —negó Cole.

Jason lo miró como diciendo "cierra la boca" y luego dijo:

—Piénsalo. Siempre hemos dicho que necesitamos a una chica en el equipo, porque hay cosas que nosotros no podemos hacer. Tú, Nate, yo, necesitamos a Emma. —me miró— Puedes quedarte. No sería por mucho tiempo, el suficiente como para ahorrar lo que necesites para pagar la deuda de tu madre e irte.

Me detuve a observarlo. Parpadeé y me fijé en Cole, quién tenía la mandíbula tensa y en su mirada, un obvio desacuerdo sobre este plan.

Aunque, si nos poníamos a pensar en la propuesta que me hacía Jason...

No, no, no, claro que no, Emma, no pu...

—No tienes que decidirlo ahora. —apresuró a decir él.

—Jason, sólo llévala a la terminal de buses. —gruñó Cole.

Pero Jason sólo me observaba.

—Lo pensaré. —susurré asintiendo con la cabeza. Jason sonrió a medias.

—No tienes que irte ahora, Emma. —volvió a decir él—Es tarde, no encontrarás transporte  a esta hora del día y las probabilidades de que sufras un accidente aumentan en el horario nocturno. Así que no. Te quedas aquí.

Almas Marcadas - I Libro.¡Lee esta historia GRATIS!