CAPITULO 17

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Él aceleraba como si el mundo se fuera a acabar en un segundo

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Él aceleraba como si el mundo se fuera a acabar en un segundo. Yo por mi lado, estaba tan enojada que me importaba una mierda si chocábamos y moríamos en ese mismo instante. La tensión en el auto era extremadamente insoportable.

Minutos antes habíamos estado en el club que Iam me había indicado, luego él me había agarrado y sacado a la fuerza de aquel lugar para meterme a su auto. No me dijo absolutamente nada, simplemente aceleró el auto llevándonos lejos de aquel lugar.

Yo tampoco dije absolutamente nada, estaba muy enojada como para dirigirle la palabra, tenía la mirada fija en mis manos, ni siquiera quería levantar la mirada. No quería verlo.

-Bájate. -Su voz era demasiado grave para mi gusto. Odiaba con todo mi ser el que me diera órdenes.

Me baje del auto refunfuñando por dentro hasta que mis pies tocaron un suelo arenoso, miré a mi alrededor y me percaté que estábamos en la costa. El sonido del agua chocando contra las rocas me relajo un poco, pero solo un poco.

Este lugar era hermoso, el mar se veía como algo irreal por las noches. El lugar tenía un aire terrorífico y sobrenatural, por alguna extraña razón eso me encantaba.

-¿Por qué me trajiste aquí? -Estaba bastante sorprendida. Me había imaginado cualquier lugar menos éste.

-¿Acaso dar el primer beso en el mar no es el sueño de toda chica? -Una sonrisa irónica cruzó por sus labios. Me enfurecí aún más, me estaba tomando el pelo.

-¿Podemos hablar del tema que nos trajo aquí? -Su mirada se oscureció ante mis palabras. No entendía porque se comportaba de esa manera.

Me senté en la arena y posé mi mirada en el mar mientras la brisa movía mis mechones de un lado al otro. Ese lugar era realmente tranquilizante.

-No soy quien crees que soy. -dijo con una voz bastante neutra. Me giré hacia él para mirarlo a los ojos.

¡Oh dios! Sus ojos se ven grises en la oscuridad...

Carraspeé un poco antes de hablar tratando de sacar aquellos pensamientos de mi cabeza.

-¿Y quién se supone que eres? -Pregunté realmente interesada. Una sonrisa tenebrosa se formó en sus labios. Me estremecí.

-Alguien que no debería estar contigo.

-¿Por qué no deberías estar conmigo? -pregunté con desconcierto.

"Adivina adivinador" -sonó la voz de Iam en algún rincón de mi mente haciendo que me sobresaltara. Sentí como comenzaba a perder la fuerza de mi cuerpo y me costaba respirar. Tenía unas ganas tremendas de vomitar.

Él había hablado en mi mente.

Negué con mi cabeza una y otra vez tratando de convencerme de que eso no era posible.

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